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COMIDA NATURISTA

Viandas saludables: una tendencia que se instala lentamente en nuestra ciudad

Orgánica, naturista, macrobiótica, son sólo algunas de las propuestas alimenticias que surgieron en nuestra ciudad como un modo de atemperar el vértigo de la vida cotidiana y, paralelamente, cuidar el cuerpo.

En los días que corren, volcarse a una alimentación más sana es una decisión que no siempre se hace pensando en el bienestar personal, sino en las modas que imponen ciertos personajes famosos o bien por la urgente necesidad de perder peso.
Las nuevas formas de comer sano, hoy se traducen en las preparaciones naturistas y orgánicas que prometen un mejoramiento global del cuerpo, incluida –aseguran- la mente.
Es una tendencia que crece y se instala de a poco en nuestra ciudad, pero que también acarrea la mala fama de ser considerada una elección hecha “por moda”, y que se comprueba muchas veces, cuando se abandona todo por volver a la rutina de alimentación tradicional.
Si bien el aumento de la obesidad y la diabetes en el mundo confirman que aún hay un largo trecho por recorrer, no se puede negar que las propuestas de una alimentación sana vienen haciendo mella desde los últimos años para lograr instalarse en nuestra sociedad. Ello, ante la necesidad de mejorar nuestra salud física y mental y también para frenar de algún modo la aceleración que experimentamos en lo cotidiano con la sobrecarga de tareas y el escaso tiempo disponible.
Por un motivo u otro, las nuevas corrientes de alimentación proponen un momento para atender nuestra salud con más responsabilidad.

Viandas a domicilio

La importancia de mejorar la calidad de los alimentos que se ingieren y acoplar ello a los tiempos acelerados que manejamos, no derivó exactamente en hacernos expertos de la cocina sino en una propuesta de servicio que hoy es la alternativa predilecta de muchos juninenses: la vianda.
Muchos de estos productos se consiguen haciendo una reserva -con un día de anticipación- a través de la red social Facebook, se pasan a retirar o también existe la opción del envío a domicilio o “delivery”.
Los precios de las viandas saludables oscilan entre los $25 y $35 pesos.
María Agustina Suárez, especialista en gastronomía, responsable del emprendimiento “Viandas Saludables y Cosas Ricas”, asegura, como su nombre lo indica, que todo lo que preparan está pensado para comer sano. “Lo que ofrezco son viandas saludables, que no es lo mismo que light”, aclara. “Trato de no usar grasas saturadas, ni enlatados, ni alimentos con conservantes -como la manteca, crema, latas de tomates, o latas de legumbres-, ni carnes rojas. En su reemplazo utilizo queso crema descremado, tofu -queso de soja- aceites de oliva, maní, sésamo, trufa; tomates naturales y legumbres secas. También incorporo semillas en mis preparaciones”.
Por su parte, Alejandra, responsable de “Prana Comida Naturista”, ofrece un menú variado en lo que se conoce como alimentación ovolactovegetariana. “Nos basamos en el propósito del naturismo, que es promover la salud del cuerpo y de la mente, viviendo en armonía con la naturaleza, con la finalidad de favorecer el respeto a uno mismo, a los demás y al medio ambiente. También tenemos la opción ‘tradicional sana’ incorporando pollo y pescado sólo una vez por semana. Elaboramos las preparaciones en el día, a base de harinas y cereales integrales, verduras de estación, semillas, sal marina (o sin sal), huevos, lácteos descremados, y aceite de primera prensada. Las cocciones son todas al horno, en nituke o al wok”.

Alimentar la salud

Laura Tuso, nutricionista al frente de “Nutrisan”, a la par de su consultorio, se dedica especialmente a la preparación de viandas para hipertensos, diabéticos y personas con sobrepeso.
“Se adapta cada menú al tipo de patología que padece la persona”, explica la profesional. “En el caso del sobrepeso en particular, la idea no es eliminar alimentos de la dieta sino incorporarlos en menor cantidad y frecuencia”.
Tuso entiende que “es necesario desarrollar buenos hábitos alimentarios y eso cuesta mucho. Con las dietas momentáneas no se soluciona sino que por el contrario, se empeora, porque no se generan nuevos hábitos sanos. A veces son preferibles las dietas menos estrictas pero más sostenibles en el tiempo”, destaca.
Salir del clásico “churrasquito con ensalada” que tan monótono se vuelve en el corto plazo, parece ser imposible, si miramos la dieta como un plan estricto que no acepta variaciones. De hecho, nada está más alejado de la realidad.
Alejandra, de Prana, se lamenta: “La vida agitada, sin tiempo para cocinar y comer en familia, hace que las comidas rápidas invadan nuestras mesas, desplazando a las verduras, legumbres, frutas, cereales. El sándwich, las pastas secas, los panchos, parecen sacarnos del paso cuando en realidad, preparar una ensalada completa no lleva más de cinco minutos”, relata, y agrega que “es muy poca la gente que ha tomado conciencia de que la alimentación está ligada completamente con el rendimiento físico, la salud, el desarrollo intelectual y hasta con el estado anímico”.

A conciencia…

“Nos interesa la tendencia a reemplazar el consumo de carnes rojas y una mayor concientización en la incorporación de legumbres, semillas, vegetales, cereales. Uno de los productos que más vendemos son las hamburguesas de arroz integral y lentejas; quinoa y porotos negros; soja; garbanzos; mijo y porotos aduki envasadas para freezer. De este modo llegamos a toda la familia, mas allá de quien compra nuestra vianda”, explica Agustina Suárez.
“Cada vianda está equilibrada nutricionalmente, para que en el balance semanal haya aportado proteínas, vegetales, hidratos de carbono, fibras, calcio, hierro, etc.; que nuestro organismo necesita para mantenerse saludable”.
Asimismo, Agustina considera que “las viandas light son un error. Creemos que es una equivocación, provocada por la necesidad de adelgazar, motivada por la moda; el consumo de alimentos “light’’ es una tentación como receta mágica para la pérdida de peso pero definitivamente no es así. Nosotros proponemos alimentación saludable porque para bajar de peso y mantenerlo hay que decirle adiós a las dietas y aprender a comer sano, que es para siempre”.
Alejandra, por su parte, destaca “de domingo a jueves publicamos las dos opciones para el día siguiente: una de ellas es siempre de milanesas al horno (variando de berenjenas rebozadas con semillas de sésamo, de calabaza rebozadas con semillas de lino, de tofu, pollo, pescado o soja) con ensalada; y la segunda opción es de pastas integrales con distintas salsas o al wok con vegetales, budines de verduras y hortalizas, guisos, cazuelas, tartas integrales, chow fan (con huevo, con camarones, con pollo), hamburguesas de arroz yamani, timbales de arroz integral, polenta al horno con vegetales, quínoa, trigo, etc.”
La propuesta de Prana es una alimentación rica en fibras, proteínas, aminoácidos y vitaminas, “una dieta capaz de armonizar rápidamente nuestro organismo hacia una salud mejor. Abrir nuestro entendimiento unificando el acto cotidiano de nutrir el cuerpo, con un proceso de percepción y auto desarrollo interno”.

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