None
UNA MUESTRA DONDE LA IMAGEN ES MAS QUE UNA SIMPLE NOTICIA DEL MOMENTO

Otra cara del fotoperiodismo se expone en Palais de Glace

La crudeza de una situación, la belleza de una imagen cotidiana, el dolor, la alegría, la picardía, la furia, todo puede ser captado a través de una cámara de fotos.

Las 270 imágenes que hasta septiembre podrán verse en el porteño Palais de Glace, delinean un cuadro del 2011 desde la mira de 122 fotoperiodistas con escenas diferentes a las elegidas en medios de prensa, compiladas por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) para su tradicional muestra anual.

El edificio de Posadas 1725 da lugar a la propuesta de ARGRA, "que los reporteros gráficos expongan sin mediar los diarios, que tengan un espacio para mostrar cosas que habitualmente no salen en los medios porque no son el hecho periodístico puro y duro", explica a Télam Raúl Ferrari, su director.

Así se suceden desalojos; accidentes del tránsito y transporte público; violencia de género –una persona ingresa a un hospital, solo se le ven los labios por donde conecta el respirador, el epígrafe indica que es una mujer–; con trabajos fuera de los cánones estrictamente periodísticos, como el ermitaño que hace 40 años vive en una cueva en Tucumán o los vecinos que una vez al año palean juntos para cambiar el curso de un río en La Rioja.

Las cenizas volcánicas del Puyehue alcanzan suelo porteño, subiendo las escaleras del Palais se ven los trabajos de Juano Tesone, Daniel Feldman, Juan Macri y Alfredo Leiva: olas de arena volcánica en el Nahuel Huapi (Río Negro); ovejas escuálidas sacudiéndose el polvo (Chubut), Villa La Angostura con la costa gris (Neuquén).

"Algunas de esas presentaciones tienen grado de ensayo", concede Ferrari, como el trabajo sobre Alzheimer de Alejandro Kirchuk: nueve de las seis mil fotos que le tomó a su abuelo Marcos cuidando de Mónica, su abuela, hasta su muerte, podrán verse por primera vez en el país. Ganador del Wordpress Photo 2012, el premio internacional más importante del mundo, los fotogramas recorrieron primero ciudades extranjeras.

"Ese es el tipo de labor que se desarrolla fuera de los tiempos mediáticos y tiene que ver con el amor a la fotografía y lo que ella significa, congelar un fragmento único e irrepetible de la realidad". Una de las imágenes de Kirchuk muestran a su abuelo en el cementerio, años después de la muerte de su esposa.

"El verdadero contenido de una fotografía es invisible, no se deriva de su relación con la forma, sino con el tiempo". La frase es del fotoperiodista John Berger y la recoge el catálogo que ARGRA editó con esta nueva exhibición.

COMENTARIOS