El freestyle es conocido como “el arte de improvisar”.
El freestyle es conocido como “el arte de improvisar”.
CULTURA HIP-HOP

Las batallas de freestyle se vuelven cada vez más populares en Junín

En los últimos años, esta subcultura urbana está en auge. Se organizan batallas o competencias cada vez más convocantes. Cómo se vive este fenómeno social.

Chicos y jóvenes de entre 12 y 25 años, se reúnen en las plazas de la ciudad para improvisar con una música instrumental de fondo mientras se divierten entre amigos. 

Cada vez son más y tienen progresivamente más éxito.

De hecho, algunas ya empezaron a grabar sus propios temas. Estos tres jóvenes juninenses cuentan a Democracia cómo fueron sus inicios y qué posibilidades de crecimiento consideran que tiene el rap en Junín. 

Paula López, conocida con su nombre artístico como Bav, tiene 15 años y desde los nueve improvisa. “De chiquita era muy tímida y a mí siempre me gustó la música. Una vez vi un video de una batalla y me sorprendió como podían expresarse tan fácil sin miedo ni vergüenza y que tanta gente los estuviera viendo. Por eso, a los nueve arranqué con mi compañero a hacer batallas de rap en el recreo de la escuela”, contó Bav.

Por su parte, el juninense Darío Felipín es reconocido no solo por participar en las batallas de freestyle sino también por organizar distintas competiciones en la ciudad. “En el año 2012 escuché a unos amigos improvisando y me llamó muchísimo la atención como hacían para inventar todo en el momento. Estuve una semana hasta animarme a improvisar con alguien escuchándome, y desde que lo hice nunca más dejé de hacerlo, es una sensación única poder manejar las palabras”, relató Felipín.  

A pesar que así son los comienzos de muchos, no todos los raperos ‘freestylean’. En algunos casos, se dedican a la parte más compositora del rap. Es decir, “escribir y hacer las instrumentales para después grabar y producir”, como es el caso de Manuel Trolio, de 26 años. Si bien improvisó alguna vez con amigos, nunca se dedicó puntualmente al freestyle ni a competir.

“Empecé a escribir mis primeras rimas y mis primeras canciones cuando tenía 14 años más o menos, y a eso de los 17 empecé a hacer freestyle, a improvisar. Pero siempre en un ámbito de diversión o de entretenimiento con amigos o bien como parte del proceso creativo de mis canciones”, explicó Trolio.

El freestyle, que significa literalmente “estilo libre”, es conocido como “el arte de improvisar”. Se trata de expresar en el momento lo que se siente o se ve, a través del rap. Aunque no se sabe con exactitud cuándo se originó, se considera que esta rama del rap empezó en los ’80, en la cultura hip-hop estadounidense. 

Futuro 

Las expectativas de futuro para el rap en Junín son favorables. Las competencias cada vez reúnen más personas, no solo participantes, sino también público. Lo cierto, es que esta cultura se está haciendo progresivamente popular y reconocida, incluso a nivel nacional. 

“Los chicos se lo están tomando muy serio, que eso es super importante para que realmente llegue lejos. Yo creo si siguen metiéndole ficha, los chicos que se dedican a esto van a llegar muy lejos”, indicó Trolio. 

El potencial es ‘enorme’ y la evolución ‘inmensa’ por eso, “hay que darle la importancia que se merece. Porque además es un ambiente de crecimiento de los más chicos”, explicó Felipín. 

Bav empezó compitiendo en las batallas de freestyle, pero ahora está “un poco alejada de eso” y aunque se dedica más bien a escribir y grabar sus propias canciones, considera que la zona es muy variada a nivel rap. 

“En Junín, una cosa que vi desde siempre es que cada rapero, cada freestyler o competidor, haga temas o haga improvisación o competencias, tiene una forma distinta de improvisar. Eso está muy bueno porque lo hace una zona variada, y mientras más personas vayan llegando a Junín a competir, a escuchar lo que es el rap de Junín, va a hacerse más variada todavía. Es como ir sumando cultura a la misma cultura”, argumentó la joven. 

Además, cada vez es más común hacer colaboraciones entre raperos y artistas variados, desde rock hasta cumbia. “Siempre encuentran la fusión entre el rap y otro género y eso está bueno porque le abre las puertas al rap, a no encasillarlo”, destacó Bav. Incluso ella misma, tuvo la oportunidad de vivir esa fusión de géneros compartiendo escenario con Ciro y los Persas el pasado agosto en el show que dio la banda en Junín.

En lo que se refiere a expectativas personales, los tres jóvenes coinciden en que su mayor logro es poder seguir rapeando, ya sea de una manera profesional o por diversión, pero siempre fieles a su estilo. 

“Yo creo que el mayor logro que puedo llegar a tener es poder seguir haciéndolo para siempre, más allá de las otras cosas que uno tiene que hacer por responsabilidades y por necesidades económicas”, confesó Trolio. Para Filipín, que la gente lo conozca por su música, lo hace sentir “muy valorado y con ganas de seguir creando”. 

Movimiento del rap 

A nivel nacional, muchos de los artistas conocidos, como Wos, Acru, Trueno, Duki, Thiago o Lit Killah, entre otros muchos, surgieron de las batallas de freestyle, como una buena forma de hacerse escuchar. La competencia El Quinto Escalón, La FMS, Red Bull Batalla de Gallos o Combate Freestyle entre otras, son de las competencias más ‘mainstream’ en los países de habla hispana. 

En sus orígenes, el rap era un género de protesta social, pero el concepto fue evolucionando y ahora también es usado como un modo de expresión personal, de sentimientos y emociones. Para Felipín son igual de válidas las dos cosas, sobre todo, “está buenísimo decir cosas que mucha gente piensa, pero no se anima a decir”, confesó el joven. 

Materializar las emociones y cuestiones personales en el rap no es considerado una debilidad, “creo que es por ahí, usarlo para eso como cualquier otra rama artística”, expresó Trolio. 

En la misma línea, Bav considera que “lo lindo es que cada uno lo puede utilizar como le guste, puede dar el mensaje que le guste, porque justamente es arte, es música”.

Concretamente en el freestyle, puede pasar que el tema vaya cambiando una vez improvisando, porque justamente se trata de eso “es improvisación y puede salir lo que a cada persona le parezca. El rumbo puede ir cambiando en el momento, dentro de la misma ‘impro’ yo puedo empezar rimando sobre una cosa y que esa cosa me lleve a otra y terminar hablando de un tema totalmente distinto”, explicó Bav.

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