Reconocen a dos rugbiers más y analizan los smartphones
CRIMEN EN VILLA GESELL

Reconocen a dos rugbiers más y analizan los smartphones

El único que no fue identificado es Alejo Milanesi. Los peritos lograron desbloquear los celulares de todos los detenidos.

Otros dos de los diez rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell fueron reconocidos ayer por testigos que participaron de la cuarta y última rueda de reconocimiento y con estos nuevos testimonios suman nueve los acusados identificados entre los agresores, informaron fuentes judiciales.
Fabián Amendola, integrante del estudio Burlando, que representa a la familia de la víctima, aseguró que dos amigos de Fernando incluyeron entre los atacantes a dos imputados que no habían sido reconocidos anteriormente. “Uno de los acusados fue identificado dentro del grupo de los imputados y el otro fue señalado golpeando a Fernando en la calle antes de que cayera”, dijo Amendola al finalizar la cuarta y última jornada de ruedas de reconocimiento a las que fueron sometidos los 11 acusados del crimen.
El abogado dijo que estos nuevos datos fueron aportados por “dos testigos que eran amigos” de la víctima, y en base a estos nuevos elementos solamente uno de los rugbiers detenidos, Alejo Milanesi (20), no fue reconocido en ninguna de la rondas, además del remero Pablo Ventura, aprehendido 12 horas después del crimen y liberado cuatro días después por falta de pruebas.
Fuentes de la investigación indicaron a Télam que en el cierre de los reconocimientos, Juan Pedro Guarino fue señalado por dos testigos como parte del grupo que estaba en la calle al momento del ataque a Fernando. Este testimonio contradice la versión de la madre de Guarino, que dijo días atrás que su hijo “no estaba en el lugar de los hechos”.
Además, uno de estos dos testigos reconoció a Blas Conalli como quien “golpeó a Fernando en la calle antes de que se cayera”.

Peritaje de los celulares
Los peritos de la Policía Federal en Mar del Plata consiguieron desbloquear los 10 smartphones secuestrados a los rugbiers imputados por el asesinado de Báez Sosa, incluido uno de los iPhone que pertenece al joven que fue identificado por varios testigos como el líder del brutal ataque.
La descarga de los datos podría estar terminada entre jueves y viernes. Luego, en una segunda instancia, el peritaje apuntará a procesar toda la información que pueda llegar a ser de utilidad para la causa.

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