Vomitar violencia
COACHING

Vomitar violencia

Aprender a digerir.

Una cultura de violencia es aquella en la cual el uso de la fuerza aparece ante el conflicto y se ve de una manera natural, hasta normal y como la única forma de hacer frente a un problema o solucionar desacuerdos. Los motivos de una cultura de violencia pueden ser, el maltrato, la intolerancia, la falta de diálogo, conflictos mal abordados debido a la ignorancia en cuanto a la gestión emocional.

Ahora, ¿Qué nos pasa con el conflicto? El mismo surge por distintas posturas en cuanto a intereses, necesidades y valores entre dos partes o más. Lo que no hay que confundir es conflicto con violencia, pero si hay violencia hay conflicto. La violencia es algo que aprendemos, y se supondría que deberiamos desaprender y reemplazar por otros mecanismos más constructivos para empezar a ser parte de una sociedad civilizada.

¿Por qué vemos al conflicto como algo negativo? Este sólo “nos dice” que hay un problema y que debería haber un cambio, siendo esto una gran ocasión para crecer y mejorar nuestras relaciones con oportunidades de transformación positiva, pero ¿esto nos sucede? Por lo general, ¿podemos escuchar sin juzgar, criticar o interrumpir?, ¿entender qué nos quiere decir, cómo se siente la otra persona? ¿Cómo me siento yo? Enseguida atacamos con palabras, insultamos, ofendemos, amenazamos, humillamos, respondemos con violencia. No aprendimos de amor y a tratarnos con respeto a nosotros mismos, menos podremos hacerlo con el otro.

El conflicto por sí mismo, no destruye relaciones; la falta de voluntad y responsabilidad para manejar el problema es lo que las desgasta. Entonces evadimos, nos enculamos, nos distanciamos, metemos ego, orgullo y una pila de pensamientos que nos atoran dejando que definan los resultados de los conflictos. ¿Todo para qué? Para no darnos cuenta que el problema tiene que ver con nosotros y es interno, nos pide a gritos crecer, a educarnos emocionalmente, a entender que puedo expresar mis necesidades siendo asertivo, sin querer imponer o dominar al otro. Respetarnos, construyendo una cultura de paz a través del diálogo y comunicación eficaz, siendo la educación el primer pilar fundamental. Y asumir nuestra responsabilidad como factor clave, en el desarrollo de habilidades sociales que nos inspiren bienestar.

(*) Coach educativo, Neurosicoeducadora, Coach Emocional
Instagram:

@danielatrechcoach .

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