Marina Rubino junto a Yvonne Pierron en un descanso de la filmación en la que relata su vida con el eje en el megajuicio a la ESMA.
Marina Rubino junto a Yvonne Pierron en un descanso de la filmación en la que relata su vida con el eje en el megajuicio a la ESMA.
CINE

Un filme retrata a Yvonne Pierron, monja francesa compañera de las desaparecidas Domon y Duquet

Además de las funciones en el Gaumont, la película será proyectada en el Cine Municipal de Unquillo y en el Centro Cultural Córdoba, de Córdoba Capital.

El filme documental “Yvonne”, de la realizadora Marina Rubino que se estrena este jueves en el cine Gaumont, retrata la vida de Yvonne Pierron, la monja francesa que fue compañera de las desaparecidas Alice Domon y Léonie Duquet, y que escapó de un grupo de tareas que fue a buscarla a su domicilio, exiliándose en su país.
Nacida en la zona de Alsacia, Pierron fue testigo de la Segunda Guerra Mundial, en una zona limítrofe entre Alemania y Francia, que pasó sucesivamente de manos entre 1916 y 1945 y donde, cuenta en el filme, vivió en un sótano durante cuatro años.
A la Argentina llegó en 1955 como miembro de la orden Misiones Extranjeras de París, y se quedó hasta 1977, cuando debió huir exiliada a su país de origen, luego de que escapara de un grupo de tareas que fue a buscarla a su domicilio.
Reinstaurada la democracia en 1983 -luego de haber estado en Francia y algunos años en Nicaragua-, Yvonne volvió a la Argentina, donde vivió hasta su fallecimiento en 2017 a los 88 años.
“Conocía la historia de las monjas francesas desaparecidas y también la de Yvonne y cuando tomé la decisión de hacer una película sobre ella me pregunté qué podía aportar, porque sabía que no quería hacer una biografía ni una cronología”, cuenta Rubino, al evocar el momento en que decidió comenzar con el proyecto de la película.
“Encontré el sentido de hacerla -continúa- por el valor de ella de dar testimonio. De hecho ella testifica en los juicios por la memoria, la verdad y la justicia en la megacausa ESMA”.
El testimonio de Yvonne en la causa ESMA aparece en el filme de Rubino y de alguna manera es lo que estructura el filme: en el estrado, la religiosa francesa es interrogada sobre distintos momentos de su vida y sobre Domon y Duquet y ella responde en la película con reencuentros con gente con la que compartió distintas experiencias, desde comunidades mapuches a gente de las ligas agrarias y distintos grupos en provincias como Corrientes y Misiones.
“Me pareció muy interesante -cuenta Rubino- este hecho de que el tiempo que Yvonne vivió en el país, casi 60 años, tanto el trabajo de ella como de sus compañeras religiosas fue siempre en un segundo plano, casi marginal, ellas facilitaban que las mujeres pudieran crecer en su conciencia y participar de las experiencias políticas y de lucha".
"Ellas estaban con las mujeres indígenas, del movimiento villero o de las ligas agrarias como una más; iban a sus casas y cuidaban a sus hijos o hacían las labores domésticas para que estas mujeres pudieran tener tiempo para hacer una experiencia política”.
“Si bien ponían el cuerpo -agrega la realizadora- no estaban al frente y si bien la protagonista es Yvonne creo que la película es una excusa para hablar de nosotros mismos, de lo que pasó y nos pasó, y, sobre todo, de las mujeres que vienen silenciosamente luchando por la igualdad de derechos”.
Rubino, que en 2014 estrenó el documental “Tunteyh o el rumor de las piedras” en el que se asoma a la vida de una comunidad wichí en estado de semiaislamiento en un paraje del monte salteño, cuenta que de algún modo Yvonne hace un clic en su posicionamiento político y religioso a partir del el Concilio Vaticano Segundo y con las reuniones de curas tercermundistas en Entre Ríos.
“Ella asistió a las reuniones de Entre Ríos y tenía esa relectura que era de monjas no dictando doctrina sino siendo uno más y formando parte del pueblo”, asegura.
Cuando regresa del exilio, Yvonne se va a vivir a Pueblo Elía, en Corrientes y los últimos tres años de su vida los pasa en Posadas.
"A ella en la guerra se le mueren vecinos, familiares y ella dice que después entendió por qué ella se había salvado; ella dice: siempre tiene que haber un sobreviviente para contar la historia", concluye Rubino.
Además de las funciones en el Gaumont, la película se verá el 5 y 7 de abril en el Cine Municipal de Unquillo y del 22 al 24 en el Centro Cultural Córdoba, de Córdoba Capital.

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