Hizo una apuesta, se comió una babosa y quedó tetrapléjico

Hizo una apuesta, se comió una babosa y quedó tetrapléjico

Ocurrió hace siete años en Australia. Todavía hoy pelea por recuperarse.

Lo que parecía un juego estúpido terminó siendo la peor de las pesadillas, Sam, un joven que en 2010 tenía apenas 19 años, jugó una apuesta con sus amigos y, como perdió, se comió una babosa.

El joven enfermó rápidamente debido a que la babosa estaba infectada por Angiostrongylus cantonensis, un parásito que provoca mengoencefalitis eosinifílica, una infección en el cerebro. Sam Ballard estuvo en coma 420 días y cuando se despertó estaba tetrapléjico.

Su madre tenía la esperanza de que poco a poco volviera a caminar y hablar de nuevo, pero con el paso del tiempo la perdió. Tres años después de enfermar fue dado de alta y ahora está en una silla de ruedas motorizada.

Sus amigos han recaudado dinero para que Sam pueda tener la atención que precisa 24 horas al día, siete días a la semana. El joven tiene convulsiones y necesita ser alimentado a través de una sonda.

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