JÓVENES Y EMPLEO

Cuáles son los trabajos del futuro que ya hacen punta en Internet

Desde bloguero, “youtuber” e “influencer”, pasando por “gamer” profesional, piloto de drones o “community manager”, los puestos de empleo y la forma de desempeñarlos por parte de las nuevas generaciones están revolucionando el mundo laboral.

Luciano Panizza (29) es un juninense que trabaja para la empresa IBM y estudia ingeniería en Informática en la UTN de Buenos Aires, por lo que trabajar desde su departamento le resulta beneficioso para mantener un ritmo de estudio constante.
“En mi caso, después de trabajar más de tres años en las oficinas de IBM de Martínez y como quería retomar los estudios de ingeniería con más fuerza, se me hacía imposible sobre todo porque la UTN se ubica en Lugano por lo que tenía más de dos horas de viaje luego de trabajar de 9 a 18”, explicó.
“De esta manera empecé a tomar días de estudio y arreglé trabajarlos desde mi hogar y se me hacía más fácil”, agregó. Y continuó: “Con el correr del tiempo terminé trabajando todos los días desde casa y cada seis meses voy a la oficina cuando tengo algún problema técnico con la Notebook. De esta manera me dio la posibilidad de encaminar los estudios”.
Así como trabajar bajo la modalidad home office tiene su lado beneficioso, existe una parte medio peligrosa, ya que “cuando el horario laboral termina no tenés el corte físico para retirarte del sector laboral y los tiempos se extienden. De esta manera terminás muchos días haciendo trabajo de más, laburando más horas, sobre todo cuando a uno no le gusta dejar las cosas inconclusas”, señaló.
“Por ejemplo si yo quiero salir en horas de la tarde, es cuestión de avisar que me conecto más tarde y en ese momento el horario empieza a mutar y no es fijo. Si bien mi horario es de 14 a 22, yo a veces llego a las 15 o 16 y me desconecto más tarde o al revés”, explicó.
“Quizás podés cortar a mitad de la tarde para hacer un mandado o ir a la ferretería, y tener la posibilidad de hacerlo está muy bueno y a veces llegás a sentir que estás todo el tiempo laburando”, advirtió.
“Esto te lleva a andar todo el tiempo por todos lados con la mochila encima y la computadora adentro. La flexibilidad horaria se te pone en contra”, concluyó.
El de Panizza es solo un caso de muchos otros juninenses que son protagonistas de los nuevos tipos de empleo que surgen alrededor de las nuevas tencnologías y que incluyen, entre otros, a gamers, bloggers, community managers, pilotos de dron. Y coinciden en sostener que se trata de una tendencia todavía incipiente, pero que no para de crecer.
Los tiempos cambian y, con ellos, las modas, las costumbres, y la forma de vida. La revolución tecnológica y digital están en auge y traen consigo a una nueva generación, los “millennial” quienes, como peces en el agua en el océano de internet, han contribuido a la creación de nuevos tipos de empleo.
Algunos son una realidad presente, que puede constatarse fácilmente accediendo a la red y viendo la repercusión que tienen. Otros son una mirada al futuro ya que, según el Institute for the Future (IFTF) de Palo Alto, el 85 % de los trabajos que existirán en 2030 todavía no se han creado.
De hecho, para Simon Dolan, WWi Advisory Board y CEO The Global Future of Work Foundation, comunidad del primer centro de investigación en innovación laboral (Valkiria), la mayoría de empleos del futuro serán aquellos que se engloban dentro de los “White Collar Jobs” (profesiones intensivas relacionadas con el uso de la computadora).
Más allá de las estadísticas, y en una dimensión más humana, claves como el teletrabajo, los horarios flexibles, y convertir las redes sociales en la oficina, y el “smartphone” o la computadora personal en las herramientas de empleo, son algunos de los rasgos que comparten varios de los puestos de trabajo más modernos del momento.
Las miradas más escépticas creen que trabajar subiendo vídeos a Youtube se trata sencillamente de sentarse ante una cámara a decir cualquier cosa, pero lo cierto es que la mayoría de los profesionales de la red social de vídeo más famosa hacen más que eso.
Testear productos, elaborar guiones, editar y montar los vídeos, preparar el contenido… Desde “youtubers” de humor, como “El Rubius” a “influencers” expertas en belleza, como Paula Gonu; e incluso “vloggers” (palabra formada a partir de “vídeo” y “blogger”) literarios, como el escritor Javier Ruescas, caben en este epígrafe. Ser profesional en Youtube es algo cada vez más aceptado.
Incluso celebridades de otros sectores o activistas no tan “millennial” dan el paso a tener un canal con el que adaptar su profesión a las nuevas tendencias, como es el caso de Frank de la Jungla (especialista en fauna salvaje). Y muchas son las empresas que también se abren un perfil en Youtube y designan a alguien para que les lleve el canal.
Del mismo modo que los “youtubers” podemos hablar de los profesionales de la red social fotográfica más grande del momento, Instagram.
Subir fotos de sus “looks”, compras y productos (promocionados por las marcas “top” de la época) y dar consejos de moda y belleza; compartir imágenes de platos de comida o viajes, o mostrar ilustraciones y otro tipo de artes gráficas, son maneras con las que encontrar en esa red otra forma de profesionalizarse como “influencer”.

Cazatalentos
Traducción directa del inglés “talent hunter”, que es como más se conoce a este puesto de trabajo, uno de los que, según Valkiria, será uno de los “empleos del futuro”. Para algunos, no es más que una especialización dentro de la rama de recursos humanos, porque el empleo consiste en encontrar y contratar a los mejores candidatos.
Sin embargo, la labor de los cazatalentos del futuro (que ya están en el presente) es más específica: deben buscar a aquellos con el talento y las habilidades más adecuadas para las nuevas funciones a las que tienen que adaptarse las compañías, y muchas veces las redes sociales son la clave para llevar a cabo esta tarea.

Bloguero
Lo que empezó siendo como una versión pública y digital de los tradicionales diarios personales, o un hobbie para los aficionados de la escritura, es ahora una forma de ganar dinero o promocionar las profesiones literarias y periodísticas (entre otras).
Ya sea con la monetización de las visitas a las entradas en un blog, gracias a las redes publicitarias (como Goodle Adsense para su plataforma, Blogger); mediante suscripciones y contenidos de pago para los lectores, o convirtiéndose en el apoyo de diferentes marcas para las que elaborar artículos y reseñas, cada vez son más quienes, dentro del mercado de los “influencer”, se decantan por este tipo de espacios.

Creador de contenidos
En la misma línea que los blogueros, los profesionales de la escritura pueden encontrar un hueco laboral en forma de teletrabajo creando artículos para distintos medios ya sea de manera “freelance” o contratados (y pasa algo similar con los traductores profesionales, editores e incluso correctores).
Desde plataformas como “TextBroker” o “Iwriter”, a contratos con agencias, medios y editoriales profesionales; o con empresas de publicidad y marketing, esta es una salida laboral para los “millennials” más hábiles con la pluma (o, más bien, con el teclado).
Otras de estas herramientas son “Fiverr” o “Geniuzz”, sitios web, ya no solo limitados a la escritura, sino a profesiones de todo tipo: productores musicales, publicistas, editores de vídeo, diseñadores gráficos… Personas que se ofrecen para poner sus habilidades a disposición de clientes “online”, o desarrollar contenido para ellos.

Piloto de drones en remoto
Si los drones son uno de los “gadgets” más de moda, su uso laboral no ha hecho más que empezar. Y es que, según Valkiria, esta es otra de las “profesiones del futuro” y consiste, como su propio nombre indica, en pilotar drones a distancia.
¿La utilidad de esto? Un método de transporte con el que enviar paquetes rápidamente así como usos agrícolas, exploración de campo en el trabajo científico, inspección de torres telefónicas y otros lugares, por no hablar de las utilidades que pueden tener en la industria cinematográfica y audiovisual.

Instructor
Gracias a plataformas como “Udemy” o “Tutellus”, elaborar cursos “online” y ponerlos a disposición de los clientes, o dar clases particulares a través de internet ya es una profesión, no solo para los “millennial”, sino para quienes quieren reinventarse a través de las nuevas tecnologías.
Y al carro de la enseñanza digital se suben incluso universidades y escuelas más tradicionales ofreciendo modalidades a distancia en las que las clases se emplean por medio de plataformas y webs. De hecho, la plataforma “U2” se encarga de ofrecer cursos digitales de distintos centros de prestigio.

Jugador de videojuegos
Sí, más conocido como “gamer profesional”, “deportista electrónico” o “profesional de los eSports”. Si antes los videojuegos podían dar dinero a los “beta tester” (encargados de probar los títulos antes de su salida al mercado), ahora los más hábiles en el mundo del “gaming” se equiparan a profesionales del fútbol o el baloncesto.
Los conocimientos estratégicos y la habilidad ante el teclado y el ratón o con el mando de la consola son la clave de este empleo, en el que ya ha habido tentativas de fichajes por cifras que rondan los 7 u 8 millones de dólares, como Jian ‘Uzi’ Zi-Hao, jugador de League of Legends, según TheScoreEsports (www.thescoreesports.com).
Pero ser “gamer” no es la única posibilidad dentro de los “eSports”, una industria que da cabida para más empleos: presentadores y analistas o “coachs” y entrenadores, son algunos ejemplos de las opciones laborales dentro de un sector que, según un estudio llevado a cabo Newzoo (https://newzoo.com/), superará los 1.500 millones de dólares en beneficios económicos para 2020.
“De que el mercado de los eSports se convertirá en una industria multimillonaria con el paso de los años no cabe duda. La cuestión es ¿a qué ritmo lo hará?” afirman en Newzoo.
Gracias a este crecimiento, en Valkiria hablan de trabajos como “Gammification Designer” (diseñadores de videojuegos y “apps”, incluso orientados a motivar a las personas y ayudarlas en las enfermedades mentales) o “Virtual Reality Experience Designer” (encargados de desarrollar las experiencias y emociones que podemos vivir en las realidades virtuales dentro de los juegos y aplicaciones).

Nanomédico
Según el análisis de las profesiones del futuro llevado a cabo por Simon Dolan, los avances en nanotecnología supondrán una revolución para la industria sanitaria y, por tanto, transformarán al personal de atención médica.
Dicha transformación provocará que, cada vez con más frecuencia, se requieran especialistas en nanomedicina para administrar tratamientos “subatómicos”.

“Community manager”
Un nombre de profesión que cada vez suena más en internet y se vuelve más común en todos los sectores: básicamente los “community manager” se encargan de llevar las redes sociales de las empresas para las que trabajan y expandirlas consiguiendo seguidores, entre otras cosas.
El objetivo es crear y mantener una relación con los usuarios de internet, de ahí el nombre, pues “community” significa comunidad. Y, más concretamente, seguidores de las firmas o productos, y por tanto, acercarse de manera virtual a sus clientes, fans o compradores.
Los “CM” también se encargan de difundir las noticias más relevantes de sus compañías para que lleguen directamente a los usuarios sin pasar por los filtros de los medios tradicionales, y crear contenidos de su interés.

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