Beba se tragó una pila, los médicos no le creyeron a los padres y la nena murió

Beba se tragó una pila, los médicos no le creyeron a los padres y la nena murió

Los padres de la niña de un año denunciaron al hospital al que llevaron a la menor tres veces y ni siquiera les hicieron una radiografía.

"Sabía que no iban a creernos. Porque cada vez que íbamos al hospital teníamos una nueva evidencia, pero solo nos ignoraban". La frase evidencia el dolor de la madre de Isabella Rees, una beba de un año que murió luego de tragarse una pila.

Sus padres demandaron al Hospital Sunshine de Melbourne (Australia) y la muerte de la menor aún se está investigando, aunque falleció el 4 de febrero de 2015.

El papá de Isabella aseguró que había visto a la niña con una pila en la mano y por esos días ella comenzó a demostrar síntomas de malestar.

Según contaron los familiares, la llevaron al centro médico en tres oportunidades al detectar heces ennegrecidas y fiebre, cuadro que después se fue agravando con vómitos con sangre.

Los médicos nunca le creyeron a los padres y apuntaron a una infección como posible causante de los síntomas.

En el hospital adujeron que, por una política interna, si no podían probar con certeza que la chica se había tragado una pila, no podían ordenar la realización de una radiografía.

"Simplemente fuimos ignorados y rechazados", cuestionó su madre al dar testimonio y añadió: "Nos sentimos como hipocondríacos. Nunca nos creyeron, simplemente no nos escucharon".

En la cuarta visita al centro médico, tras hallar a Isabella cubierta en sangre, los médicos aceptaron hacerle una radiografía y el estudio mostró una pequeña pila de botón dentro de su sistema digestivo.

Lamentablemente, la nena murió horas después en la sala de operaciones.

Además de iniciar la demanda, los padres de Isabella iniciaron una campaña para concientizar sobre los peligros de ingestión de pilas con chicos pequeños cuando entran en contacto con ciertos juguetes y otros artículos que usan esas fuente de energía.

COMENTARIOS