ARTISTA NACIDA EN IRIARTE CONTRAJO CORONAVIRUS

Noelia Marzol: “El erotismo es normal en la vida de una embarazada”

Rompiendo tabúes en relación a la mujer en estado de gestación, la carismática bailarina nacida en la localidad de Iriarte tuvo que suspender las funciones en “Sex” porque contrajo coronavirus . Tanto ella, como Germán Tripel y el Tucu López dieron positivos.

Noelia Marzol es una de esas personas magnéticas que llega por igual tanto a mujeres como a hombres. Dueña de un carisma especial, la bailarina de 34 años brilló con luz propia en “Sex”, el osado espectáculo de tinte erótico de José María Muscari al que, a tres meses de dar a luz, siguió  poniendo el cuerpo a fogosas coreografías con las que ha logrado romper tabúes.

Ahora por los contagios en el elenco: de ella que es asintomático, Germán Tripel y el Tucu López, se debió suspender las funciones, sin que se  pueda por el momento planificar el regreso.

Simpática joven a la que popularmente conocimos en televisión como “la secretaria” de los programas de entretenimiento de Marley, con el tiempo se consolidó en espectáculos en los que hizo gala de su talento para la danza.

Su chispa artística la llevó después a ser convocada para actuar en exitosas ficciones como “Señores Papis”, “Cien días para enamorarse” y, entre otras , “Millennials”; además de haber debutado en cine de la mano de Adrián Suar en la taquillera “Igualita a mí”.

Aunque tuvo experiencias en la conducción (estuvo al frente de “Hiperconectados” junto a “Fierita” Catalano), y actualmente forma parte de “Todo puede pasar” (El Nueve), Noelia no duda en admitir que no se siente “cómoda” en la animación televisiva, prefiriendo los proyectos que tengan al baile, su “gran amor”, como protagonista.

En este sentido, confesó que “Sex”  es uno de esos proyectos que le cerraron  por todos lados que, como una bisagra en su carrera, llegó para “liberarla” de preconceptos de pesado arrastre. Casada recientemente con el futbolista Ramiro Arias, Noelia cursa el sexto mes de gestación y ansía la llegada de Donatello, su primer hijo.

Noelia se refirió a cómo transita su esperado y “fantástico” embarazo mientras se rebela de los mandatos culturales. “El público celebró que una mujer embarazada esté mostrándose sensual, que esté trabajando, que esté bailando. Para mí es fantástico”

-¿Cómo va esa pancita?

-La verdad es que no me puedo quejar porque este bebé... Me han contado cada cosa del embarazo que realmente no puedo creer (lo bien que la estoy pasando), no tengo ninguna incomodidad. Los primeros meses sí, obvio, con un poco de náuseas pero puedo bailar, no tengo cansancio, no tengo sueño. Estoy fascinada con mi panza.

 -¿Te habían asustado un poco con el tema de los dolores, los problemas para dormir y los padecimientos de los embarazos?

-Sí, tal cual. Esas y un montón más que pueden llevar a una a pensar que va a quedar embarazada y dejará de ser mujer, dejará de tener una vida social, que tendrá que dedicarse a la maternidad únicamente. Pero entiendo también que es como lo tome cada una. Si bien es verdad que hay embarazos que son complicados, y una tiene que hacer reposo y demás, también siento que por ahí hay veces que tenemos cuidados extremos, que son innecesarios. Me parece que está bueno poder seguir teniendo vida social y poder seguir trabajando estando embarazada.

-Con tus seis meses de embarazo, elegiste seguir trabajando en “Sex”, rompiendo tabúes sobre lo que debería ser o hacer una mujer embarazada. ¿Cómo vivís todo lo que se ha generado a partir de esta situación que, al margen de algunas críticas, ha sido y es celebrada en cada show y en tus redes sociales?

-Debo admitir que yo también lo pensaba de esa manera. La realidad es que a mí me hubiera gustado ser madre antes pero quizás la situación de pareja tampoco me ayudó a concretarlo. Pero también está esta cosa que por ahí ahora es como que una deja la maternidad para última instancia, después de realizarse profesionalmente, después de comprarse una casa, después de esto, después de lo otro... Como si parir y la muerte fuese lo único que nos quedara.

Hay mucho mito respecto a este tema. Y yo estaba haciendo “Sex” ya hacía un año y en el momento en el que quedé embarazada por supuesto que desde la producción y Muscari me incentivaron a seguir trabajando con la misma intensidad, con el mismo erotismo de antes. Debo reconocer que al principio dudé. Pensaba que seguramente iba a ser criticada porque siento que a muchas personas por ahí les choca (verme bailando con panza). Pero un día estaba hablando con mi pareja y él me dijo ‘por qué dejarías de hacerlo, si este es tu trabajo, estás haciendo un personaje, nosotros en la intimidad seguimos teniendo relaciones, seguís siendo una mujer con sensualidad y está bien que lo puedas expresar porque por ahí esto que te pasa a vos le pasa a un montón de personas y por esto del mandato social no lo exteriorizan’. Y la verdad es que el erotismo es algo normal en la vida de una embarazada así que dije ‘ok, me lo tomo de esta manera y trato de ser comunicadora de esto’, de poner la cara y decir estas cosas nos pasan y es normal.

-¿Cómo fue la sensación de enfrentarte al público cuando la panza empezó a asomar?

 -Para mi grata sorpresa, el público lo recibió y recibe con un cariño y con una euforia, sobre todo las mujeres, que realmente me emociona. Recibo un montón de mensajes de mujeres agradeciéndome por mostrarme de esta manera en el embarazo, que pueda relacionar el erotismo con la panza, que una pueda sentirme sexy con este formato de cuerpo muy complicado. El público reacciona de una manera hermosa. Lo conté hace poquito pero en una función, tengo un body que en un momento me saco en un baile muy sensual, y cuando el público vio la panza en toda su plenitud, empezó a aplaudir y yo dije ‘qué bueno que festejen este momento, que no sea algo que les choque, sino que sea todo lo contrario’: están celebrando que una mujer embarazada esté mostrándose sensual, que esté trabajando, que esté bailando. Para mí es fantástico.

-¿Cómo es la experiencia de bailar embarazada? ¿Te emociona?

 -Lloro todo el tiempo. Hay veces que lloro en las funciones, lloro si me encuentro con alguna chica o chico que celebra mi situación. Estoy súper sensible y también sé que es una cuestión hormonal. Sentir al bebé que durante las funciones por ahí empieza a moverse, a patearme, es hermoso. Además, siempre fue mi sueño bailar con panza. No me preguntes por qué pero esperaba este momento y siempre pensaba que era casi imposible de lograr porque tendría que estar justo haciendo una obra que no tenga un hilo conductor, por lo cual pueda crecer mi panza y no modificar la historia; tendría que ser una obra bailada y musical. Lo pensaba a futuro y no me imaginaba cómo lo podría concretar. Y justo me cayó haciendo este espectáculo que no modifica la historia, que no tiene un hilo conductor, un correlato ni nada. ¡No lo puedo creer!

-¿Qué consensuaste con el médico? ¿Hasta cuándo vas a seguir trabajando?

-Yo hablo con mi médico todo el tiempo. Todos los lunes, cuando terminan las funciones del fin de semana, le mando los videos de los shows para que vaya viendo, a medida que crece la panza, qué movimientos están bien y cuáles por ahí tengo que ir modificando. La idea, según llegamos a un acuerdo con él, es que siga bailando hasta los nueve meses, siempre y cuando me permitan cambiar lo que es peligroso. Hoy no hago la misma coreografía que hace dos semanas porque me crece la panza y ya hay cosas que no puedo hacer. Así que vamos adaptando los movimientos. Pero la idea, si todo está bien y no necesito reposo, es seguir hasta los nueve meses. “Sentir al bebé que, durante las funciones, por ahí empieza a moverse, a patearme, es hermoso. Siempre fue mi sueño bailar con panza”

 -¿Cómo pensás que será tu vida con la llegada de Donatello?

-Tengo la fantasía de seguir como hasta ahora pero después no sé qué pasará; por ahí me pinta que me quiero quedar en casa criando al bebé y nada más (risas). Uno nunca sabe. Pero en principio la idea que tenemos con mi pareja es que yo pueda seguir trabajando, haciendo lo que quiero, y en este sentido creo que es importante Rami porque es un hombre que me acompaña y no tiene ningún problema en por ahí sustituirme en los momentos en los que yo esté trabajando. Ya lo hemos hablado. Él es un hombre que está súper deconstruido, que no tendría problema en quedarse a la noche atendiendo al bebé mientras yo voy a las funciones, como tampoco tiene problema en que siga haciendo “Sex” después de ser madre. La verdad es que en ese sentido siento que si puedo seguir desarrollándome profesionalmente como hasta ahora será porque estoy acompañada por él.

 -Hablemos de “Sex”. Vos ya tenías una carrera antes de sumarte a este propuesta bien Muscari, sin embargo, es como si acá hubieras encontrado un lugar de pertenencia. ¿Cuán importante ha sido y es para vos este proyecto?

 -“Sex” fue uno de los trabajos que más me modificó. Al principio cuando José nos presentó el proyecto era como que estaba todo muy en el aire, no había un libro, él no sabía bien qué quería hacer. El proyecto se fue armando en base a lo que cada uno de nosotros fue proponiendo, y también en lo que el público proponía cuando tenía muchísima más participación (antes de la pandemia). Y a mí me sirvió para sentir que se puede vivir con más libertad, para derribar un montón de preconceptos que uno viene trayendo y repitiendo del pasado, de cómo fue educado. Gracias a este espectáculo, el sexo dejó de ser un tema tabú para mí.

Siento que hace falta un montón más de educación sexual en todas las etapas de la vida porque realmente es un momento hermoso para poder disfrutar. Y sobre todo las mujeres que tenemos una carga muy jodida de pensar “esto no está bueno, esto está mal, lo que estoy haciendo es chancho” y que por ahí hasta nos lleva a afectar en nuestras relaciones; mujeres que no llegan a tener un orgasmo, que no disfrutan. Y no es una cuestión física sino psíquica de pensar todo el tiempo que estamos haciendo algo que está mal, que no corresponde. En este sentido, “Sex” me trajo mucha libertad y ganas de transmitir esto a los demás. De que el sexo es algo para disfrutar, que está buenísimo tener información, saber cómo cuidarse, cómo cuidar al otro, cómo respetarlo. Me cambió muchísimo en ese aspecto. Por eso lo disfruto tanto. “‘Sex’ me sirvió para sentir que se puede vivir con más libertad, para derribar un montón de preconceptos que uno viene trayendo y repitiendo del pasado” -Además de “Sex”, los días de semana te vemos en El Nueve en “Todo puede pasar” y el Día de la Mujer hiciste un descargo en las redes porque la señal no te permitió ir a trabajar a pesar de que querías hacerlo... -Me dio pena por todo esto que venimos hablando y que tiene que ver con eso: con la libertad. Lo que yo planteaba era que hubiera estado bueno poder elegir qué es lo que cada una quería hacer durante ese día y no que haya una bajada de línea tan determinante. Porque al fin y al cabo no se notó la ausencia. La idea del canal era que el espectador note la ausencia de la mujer en pantalla pero como todos los lugares los ocuparon los hombres, y en el caso de mi programa hicieron una cancha de fútbol tenis... para mí no se notó, no funcionó. Yo hablé con otras compañeras del canal, que eligieron adherirse, y la verdad es que no era mi intención ser combativa ni nada, simplemente me pareció oportuno plantearlo desde otro lugar para ver cómo se podría generar un mayor impacto quizás el año próximo.

-De acá a futuro, ¿te ves ocupando otros espacios en la televisión? ¿Seguirás abocada al baile? ¿O irás viendo, sin planear, en el momento?

-La verdad es que siempre dejé un poco al azar lo que iba surgiendo y en base a lo que voy queriendo, voy tomando el trabajo que más me intriga. Pero sin dudas bailar es mi amor principal, después la actuación y creo que ya dejé de lado el tema de la conducción, porque no me siento del todo cómoda. Así que seguramente seguiré haciendo proyectos más artísticos.

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