Bhumika Arora: La modelo india que desafía al patriarcado  desde las pasarelas
MUJER

Bhumika Arora: La modelo india que desafía al patriarcado desde las pasarelas

Pertenece a un reducido grupo de mujeres que irrumpieron en el universo fashionista para romper con los límites socioculturales de su país y los prejuicios de la industria. La historia de superación de la joven, que a pesar de tener una maestría en negocios, eligió la moda para buscar un cambio de mentalidad en su país

India tiene la segunda mayor población del mundo y es uno de los países más difíciles de encasillar en un solo estereotipo o característica. Es una nación tan llena de matices y contradicciones que hacer una definición concreta de sus normas culturales, sus grupos étnicos, religiones y prácticas resulta un desafío casi imposible de resolver. De hecho hay millones de residentes indios a los que se les dificulta encontrar a su país representado fuera de los pocos y repetidos estereotipos sensacionalistas que lo rodean.
Esto es especialmente cierto en el mundo de la moda y la alta costura, donde las modelos de la India han sido durante mucho tiempo nada más que una anomalía. Sin embargo, en 2015 se registró un gran surgimiento de varias estrellas en ascenso que llaman la atención en algunas de las pasarelas más codiciadas. Con 28 años, Bhumika Arora es el ejemplo de ello: con su perseverancia y tenacidad esta modelo india logró cautivar a la industria de la moda y está haciendo historia en las pasarelas. Después de años de no tener prácticamente ninguna representación, las mujeres indias finalmente están comenzando a dejar una verdadera marca colectiva en la industria. Ahora, su reciente éxito planteó la pregunta: ¿dónde estuvieron las modelos de la India hasta ahora?
Una de las razones de su ausencia (más allá de la falta histórica de diversidad en la industria fashionista) es que la India es el hogar de una sociedad profundamente patriarcal, donde la actualización respecto de la igualdad de género todavía tiene un largo camino por recorrer. Más allá de sus metrópolis, como Nueva Delhi y Bombay, muchas mujeres se sienten obligadas por sus familias a vestir “modestamente” o a no caminar solas por las calles solas ni valerse por sí mismas.
En India, poco a poco, amaneció una esperanza, un cambio de actitudes. Una revolución impulsada principalmente por los jóvenes que refiere a las mujeres y sus opciones académicas y profesionales. Las familias siempre valoraron en gran medida las carreras como la medicina, la ingeniería, y las finanzas, pero muchos factores cambiaron con los años. En la actualidad se empezó a forjar un gran apoyo a las carreras en las artes, el entretenimiento, los deportes, la música y la moda.
Bhumika es oriunda de Karnal, una ciudad conservadora situada en el norte de la India. Ella aseguró que su sueño de toda la vida de ser modelo todavía es visto por la mayoría de las personas como inadecuado. “Mis padres me dieron mucha libertad para crecer con la moda, pero, en su mayor parte, el modelaje es algo muy malo allí”, reveló.
“Solía pensar que era muy fea” reconoció Bhumika en una entrevista para el diario Wall Street Journal. El ambiente en el que creció tampoco contribuyó a hacerle pensar lo contrario: en la estricta cultura de su ciudad, las niñas no sólo no tenían la posibilidad de ser modelos, sino que todo lo que estuviera relacionado con el culto a su propia belleza era criticado. Además, sus padres se oponían cada vez que surgía la idea de imaginar un posible futuro en el mundo fashionista.
Bhumika se sentía marginada por su comunidad y, finalmente, decidió asistir a la universidad en Chandigarh, una ciudad del norte de India más grande y liberal. “No sabía cómo iba a crecer profesionalmente o socialmente si me quedaba en Karnal, así que dejarla fue el primer paso para progresar”, recordó. Mientras estaba en la universidad estudiando administración de empresas presentó, con el impulso de sus amigas, unas selfies que se había tomado a una pequeña revista. Una vez que se publicaron, Bhumika se animó a intentar convencer a sus padres para que la dejen probar su pasión oculta. “Si el modelaje no hubiera funcionado probablemente habría conseguido un trabajo en recursos humanos, o tratado de dirigir mi propio negocio,” dice ella. “Lo cual todavía sigue siendo una posibilidad, por supuesto”.
Una de las características distintivas de Bhumika es que su cultura sigue siendo fundamental para la forma en que se maneja y se posiciona a sí misma dentro del ambiente y que no piensa resignar sus valores en pos de la presión de la industria fashionista. “Conozco mis límites,” dijo. “No voy a hacer nada que me avergüence”. Un elemento crucial de esta regla es que Bhumika no quiere desfilar en topless o ropa transparente. “Es algo fuerte en la India, algo que ninguna chica india haría. Es mi decisión y tiene que ver con mi cultura. Me siento culpable por darle a los diseñadores otra cosa en qué preocuparse cuando están armando sus espectáculos, pero no puedo hacerlo y me han comprendido”. Con esta actitud, ella espera inspirar a otras niñas de la India y guiarlas hacia sus sueños.
Esta chica de 28 años ya ha sido bautizada como una de las mayores revelaciones de la temporada y diseñadores como Stella McCartney, Max Mara, Kenzo, Ulyana Sergeenko, Roberto Cavalli, Emilio Pucci, Fausto Puglisi, Marc Jacobs y Alexander Wang, entre otros, sucumbieron a su mirada penetrante y su exoticidad y tuvieron el placer de que luciera sus diseños.

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