EL TRASTORNO QUE MOTIVO LA EMERGENCIA SANITARIA DECLARADA POR LA OMS

Qué es la microcefalia, el mal que se asocia con el virus Zika

Se trata de un problema infrecuente, pero con graves consecuencias en quienes lo sufren

“Todas las advertencias de la Organización Mundial de la Salud en torno al zika están orientadas a un sólo problema: la posible relación entre este virus y el incremento de los casos de microcefalia, como sucede hoy en Brasil, donde se disparó el número de casos en coincidencia con la llegada del zika”, dice, consultado por este diario, Juan Carlos Peuchot, pediatra, genetista y un referente a nivel provincial en microcefalia, una enfermedad, que sin el virus, tiene una muy baja incidencia en el país, pero cuyas consecuencias suelen ser extremadamente graves.
Se estima que cada año se registran en Estados Unidos unos 25.000 casos de microcefalia. Es un trastorno que, como su nombre lo indica, afecta al tamaño del cerebro y la cabeza de los bebés que lo padecen.
Mientras un bebé normal tiene una cabeza de entre 35 y 37 centímetros de circunferencia, ente los chicos con microcefalia, ese tamaño oscila entre los 28 y los 33 centímetros.
“Este problema implica la falta de un desarrollo normal del cerebro, por lo cual los bebés que lo padecen registran un retardo madurativo que les provoca una multitud de trastornos, en la deglución y en la respiración. La morbilidad entre ellos es altísima y la maduración neurológica nunca es normal, por lo cual no llegan a llevar una vida como la de cualquier otro chico y muchos de ellos mueren antes de llegar a los 7 u 8 años. Si bien existen casos de personas con microcefalia que llegan a adultas, eso no es lo más común”, dice Peuchot, que se desempeña como director asociado del Hospital Eva Perón de San Martín.
“Hay casos de chicos con microcefalia que llegan a adolescentes y muchos de ellos están en tratamiento, se les han practicado traqueotomías y sufren severos problemas en la deglución, respiratorios y aún motrices”, dice Juan Carlos Peuchot.
Son varias las causas que explican la aparición de casos de microcefalia actualmente en la Argentina.
Algunos de ellos se asocian con la ingestión de determinados fármacos por parte de embarazadas en los primeros tres meses de gestación.
Otros se vinculan a la exposición a radicaciones durante el mismo lapso o con el consumo de alcohol o drogas ilegales.
“Pero una de las causas más comunes tiene que ver con los virus.
Especialmente, en la Argentina, los casos de microcefalia registrados se asocian con madres que tuvieron rubéola durante los tres primeros meses de su embarazo”, dice Peuchot.
En este punto, los especialistas ponen especialmente el acento: cualquiera de estos factores de riesgo provocan microcefalia durante los primeros tres meses de gestación, vale decir el momento en el que se está formando el cerebro. Pasado ese lapso y con el cerebro ya formado, los mismos factores no tienen la misma consecuencia.
Esta semana el Comité de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció una emergencia sanitaria de alcance internacional para los casos de microcefalia y de desórdenes neurológicos aparecidos en Brasil, al tiempo que precisó que el virus del Zika no lo es en sí mismo al no haber sido comprobada la relación entre ambos.
Así lo anunció la directora general de la institución, Margaret Chan, quien dijo “que los casos de microcefalia y otros desórdenes neurológicos por sí mismos, por su gravedad y por la carga que conllevan para las familias, constituyen una amenaza por sí sola y por eso he aceptado la recomendación del Comité”.
“El zika por sí solo no es una emergencia internacional”, subrayó también el director de emergencias de la OMS, Bruce Aylward.
En los chicos que sufren microcefalia se registran una serie de trastornos que van desde los problemas motrices en distinto grado a los casos de enanismo o el retraso mental. Cuando hay microcefalia, el crecimiento del chico sigue en el plano corporal, mientras la cabeza presenta siempre el mismo tamaño.
Así, los chicos que padecen el mal registran un aspecto físico característico, en el que la cabeza pequeña, la cara grande, la frente en retroceso y el cuero cabelludo blando y a menudo arrugado son rasgos que se repiten.
También se asocia la presencia de la microcefalia a otros problemas, como el escaso peso y el enanismo.
La microcefalia también puede provocar otros problemas, como convulsiones, hiperactividad y retraso mental, y afectar las funciones motrices.

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