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ARTE ES DISEÑO

Milo Lockett: el artista plástico del momento

El pintor chaqueño es un bestseller, que batió récords de ventas en varias ediciones de ArteBA. Además, realiza obras de caridad para ayudar a su provincia.

Sensible, sencillo, cálido, carismático y talentoso. Hiperquinético, trabajador, una máquina de hacer y un apasionado del arte que posee “un no sé qué” encantador. Trabaja sin parar y como corolario, se dedica a ayudar. Proyecto que le presentan para colaborar, proyecto en que Guillermo Emilio Lockett -como sus íntimos lo conocen- ayuda.

Una veta solidaria

Produce 500 obras de arte por año, y tiene otras tantas encargadas que le quedan por hacer. Cuando llegamos a su galería de arte, ubicada en Palermo, se podía vislumbrar un gran revuelo. Allí estaba Milo, rodeado de gente, atendiendo a cada uno que se le acercaba.
Sus obras son fáciles de apreciar, nada pretenciosas, una explosión de colores. Figuras que remiten a la infancia y frases colectivas que no pasan desapercibidas, para los entendidos del arte y para los que no, una obra de Milo es fácil de reconocer.
Con una producción de obras tan grandes, Lockett debió abrir su propia muestra para albergar toda su producción. Hoy es considerado una celebridad, sin embargo, él explota su reconocimiento y parte de sus ganancias ayudando a quienes más lo necesitan. Milo invierte su dinero en ayudar a su provincia: “Estoy en una buena situación económica y no quiero ser el más rico del cementerio” dijo en algunas declaraciones acerca de su filantropía (...) me gustaría convertirme en un humanista y que todo lo realizado desemboque en un legado o aporte cultural.”

Una historia digna de contar

Su infancia transcurrió felizmente en Resistencia, Chaco. Recuerda con cariño su niñez jugando en las calles con amigos, en contacto con la naturaleza y animales.
Siempre le gustó la pintura y el dibujo, sin embargo su sueño tuvo que esperar casi 20 años para desarrollarlo, esto se debió a que sus compañeros de colegio y amigos le propiciaban cargadas, por lo que Lockett tuvo que ocultar su pasión por el arte. Este artista chaqueño comenzó su carrera profesional luego de transitar varios oficios y profesiones. Tuvo su propia empresa, en la que fabricaba ropa, con gran cantidad de empleados a su cargo. En sus momentos libres comenzó a pintar y recién en 1996 se presentó por primera vez en una muestra en Chaco y posteriormente también en provincia vecinas.
Con la crisis del año 2001 debió cerrar las puertas de su fábrica, lo que se convirtió en un punto de inflexión para Milo. En ese momento decidió comenzar a pintar y dedicarse de lleno al arte.

Camino a la fama

Los años siguientes continúo exponiendo en diversas muestras, dándose a conocer ante el público y la crítica. En el año 2004 le otorgaron la Beca TRAMA en Posadas, Misiones, donde expuso en una Muestra Colectiva. Ese mismo año también recibió la Beca Antorchas en Resistencia, Chaco.
La llegada de sus obras a Buenos Aires fue en el año 2005, cuando expuso en el Centro Cultural Borges. Ese mismo año también expuso en muestras individuales en Alemania y Suiza. Y recibió el Premio Regional OSDE 2005 con la obra “El Aguaraguazú quiere unos Mimos”.
En 2006 colaboró con UNICEF en el proyecto “Un Minuto por mis Derechos” en el 7º Encuentro de Niños y Jóvenes escultores bajo el tema Los Monstruos de Berni y Juanito Laguna.
Durante ese año, expuso en Centro Cultural Recoleta, Centro Cultural Borges, en Punta del Este, y en el Centro Cultural Contemporáneo de Mendoza, entre otros. Ese mismo año ganó el premio revelación en ArteBa, donde quedó seleccionado para el Cow Parade Buenos Aires con la vaca “Subí que te llevo”. Ese fue el momento en que sus obras ganaron el reconocimiento en Buenos Aires, y desde ese entonces su carrera no paró de crecer.
Actualmente su obra se vende “como pan caliente”, la crítica venera sus obras y el público reconoce rápidamente sus cuadros. Hoy es uno de los artistas contemporáneos más importantes de Argentina.
Desde los inicios de su carrera, siempre estuvo comprometido con proyectos solidarios. Dio clases de pintura para niños sin recursos, colaboró con los murales del Hospital Garraham, participó de subastas a beneficio, colaboró con UNICEF y hoy contribuye con una Fundación que promueve la reinserción escolar de niños en todo el país. Asimismo participa muy activamente con la Casa Garraham del Chaco, para recaudar fondos.
Sus obras se exponen dentro de su Espacio de Arte y varias galerías que atesoran una colección privada del artista.

Milo en pocas palabras

- ¿Qué te inspira?
Comencé pintando muy enojado, hoy me inspira seguir generando cosas día a día.

- ¿Qué te llevó a escribir dentro de tus obras? ¿Escribís habitualmente?
Me gusta, comencé a escribir en mis obras, riéndome, como un juego. Como no sé inglés uso la palabra “life” irónicamente, porque es una de las pocas palabras que sé del idioma. También escribo palabras o frases que uso habitualmente, como “cafecito”, “mimos” o a veces escribo recetas de cocina también..

- ¿Cómo te hace sentir la devolución del público?

Me pone muy feliz, pero lo mejor de este momento que estoy viviendo, es que me permite ayudar a la gente.

- ¿Un sueño pendiente?

Colaborar con la gente, ocuparme de la problemática social.

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