El tomógrafo ya se encuentra armado en el Hospital de Clínicas.
El tomógrafo ya se encuentra armado en el Hospital de Clínicas.
UN LOGRO ARGENTINO

Hijo de vecina toldense participó del desarrollo del primer tomógrafo nacional

Federico De La Cruz formó parte del equipo que fabricó el prototipo que dará diagnósticos precisos de cáncer y permitirá la detección temprana de problemas cardíacos y trastornos cerebrales.

Un grupo de especialistas del Centro Atómico Ezeiza desarrolló el prototipo de un tomógrafo PET (Tomografía por Emisión de Positrones) fabricado íntegramente en Argentina. Entre los miembros del equipo se encuentra Federico De La Cruz Arbizu (29), ingeniero electrónico e hijo de Marylin Arbizu, oriunda de Los Toldos. Marylin vive actualmente en Mar del Plata y su hijo en Buenos Aires pero casi todos los años regresan a General Viamonte para reunirse con parte de la familia y compartir con amigos.
Federico De La Cruz Arbizu se graduó en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata en el año 2012, luego hizo una especialización en el Instituto Balseiro y, en el marco de su tesina, se fue a vivir a la ciudad de Buenos Aires para sumarse al Grupo de Instrumentación y Control del Centro Atómico Ezeiza. Parte de ese grupo se dedicaba al desarrollo del PET y, hacia 2014, Federico ya se concentraba de lleno en el proyecto que marcaría un antes y un después en la Medicina Nuclear de Argentina: comenzaba a trabajar para que por primera vez se accediera a la tomografía por emisión de positrones en los hospitales públicos del país.
El desarrollo del tomógrafo nacional comenzó en 2006 y, en los últimos años, se avanzó sin pausa en la fabricación por parte de un grupo de jóvenes ingenieros y un doctor en Física graduados en universidades públicas del país: Ing. Ramiro Rodríguez Colmeiro, 29 años, UTN; Ing. Matías Scremin, 31 años, UTN FRH; Ing. Federico De La Cruz Arbizu, 29 años, UNMdP; Damián Pirlo, 28 años, estudiante avanzado de Ingeniería en la UTN; y Doctor en Física Daniel Minsky, 42 años, UBA. Todos ellos bajo el mando de Claudio Verrastro, jefe de la División de Sistemas Digitales y Robótica de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
El tomógrafo AR-PET desarrollado y fabricado totalmente en Argentina obtiene imágenes anatómicas y funcionales del cuerpo humano de forma no invasiva, brindando un diagnóstico preciso de ciertas enfermedades como el cáncer, problemas cardíacos y trastornos cerebrales. Desde la CNEA explicaron que funciona de manera inalámbrica y con un consumo de 12 voltios. El equipo ya se encuentra en un espacio especialmente acondicionado dentro del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital de Clínicas José de San Martín, perteneciente a la Universidad de Buenos Aires (UBA) y, actualmente, se trabaja en la etapa de caracterización del equipo desde el punto de vista funcional, lo que permitirá homologarlo para su utilización en pacientes.
“Este es el primer tomógrafo para un hospital público en Argentina, el equipo funciona pero le falta la parte de la validación, a partir de entonces va a estar disponible para el uso de los pacientes, para eso nos falta un año, aproximadamente”, contó Federico a Democracia y agregó “hay propuestas para que una empresa nacional se ocupe de la producción en serie de estos equipos, cuando se logren hacer todas las validaciones”. Consultado acerca de la importancia de este logro a nivel personal y profesional, Federico dijo “nunca pensé que podría llegar a formar parte de un equipo que trabajara en esto, es el sueño de todos los que buscamos hacer investigación y desarrollo, y si no es la CNEA, es difícil entrar a un lugar donde te dejen investigar tanto, acá nos permitieron meternos de lleno, poder implementar las ideas, es una situación casi ideal para un desarrollador”. Federico aseguró que “a nivel personal, lo que viví estos años fue único, el grupo que se armó es excelente, se crece mucho en lo personal y en lo profesional porque fue un verdadero trabajo en equipo, con fin grupal, no personal”.

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