SEIS DE AGOSTO, DIA DEL VETERINARIO ARGENTINO

Mariano Duhalde y su pasión por los animales

El prestigioso médico veterinario Mariano  Duhalde, en diálogo con Eulogio Mendoza, corresponsal de DEMOCRACIA, comentó que en todos estos años de profesión la veterinaria le dio todo, y que él mismo se había brindado plenamente a ella.
Nacido en la ciudad de Vedia, hijo de un matrimonio de productores rurales y el mayor de los dos hermanos, Mariano Duhalde hizo sus estudios primarios y secundarios en Vedia, cabecera de partido de Leandro N. Alem, y cuando terminó siguió en la Facultad de Veterinaria de la ciudad de Casilda, provincia de Santa Fe, donde se graduó.
Según lo manifestado por él, eligió esa carrera porque le gustaba y además, por su relación con el campo.
Mariano señaló la importancia de sus padres, que lo ayudaron y solventaron los gastos que implicó hacer la carrera de veterinaria.
Una vez recibido, comenzó a trabajar de director de Bromatología de la Municipalidad de Leandro N. Alem, con sede en Vedia. A comienzo del año 2001, se radicó en Arribeños donde instaló su propio negocio de veterinaria para la atención de pequeños  y grandes animales y ventas de alimentos balanceados.

Día del Veterinario

El 6 de agosto es el día del veterinario en la Argentina, gracias a que en ese día de 1883 se inauguraron las clases del Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria, en el predio de Santa Catalina en la localidad de Llavallol, provincia de  Buenos Aires.
No había muchos interesados y apenas se inscribieron tres alumnos (Chevallier, Agote y Martínez).
Los veterinarios en todo el territorio nacional (diplomados en el extranjero) no pasaban la treintena.
Las cosas han cambiado.
Hoy son más de 15.000 los profesionales que ejercen en el país y centenares de jóvenes pugnan por ingresar a la carrera.
Sólo una cosa se ha mantenido intacta: desde por lo menos 1885 los veterinarios siempre se han quejado del estado en que se halla la profesión, señalan que muchas veces se ha condenado al olvido a todos los que hicieron grande la veterinaria nacional.
Hoy es un día propicio para dejar las quejas a un lado y acordarse, por nada más que un minuto, de quienes los precedieron y les abrieron las tranqueras de campos, a pesar de que desconocían la existencia de una ciencia veterinaria. 

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