Boyeras junto a Sartori al presentar el sistema de automatización de pozos de agua.
Boyeras junto a Sartori al presentar el sistema de automatización de pozos de agua.
PIDEN TOMAR CONCIENCIA SOBRE EL RECURSO

Alarma por el alto consumo de agua potable en los hogares rojenses

Desde la Dirección de Obras y Servicios Sanitarios informaron a Democracia que mientras los parámetros internacionales indican que se deben consumir entre 250 y 300 litros de agua por día y por persona, en la ciudad se registra un consumo de 650 litros.

El verano llegó, y con él, el consumo excesivo de agua. En Rojas, el 90% de los vecinos está conectado a un sistema medido en lo que respecta al servicio de agua, en este sentido, todo lo que se consume deber ser pagado una vez finalizado el mes. Sin embargo, una de las principales problemáticas en esta ciudad tiene que ver con que el nivel de cobrabilidad es muy bajo y oscila entre un 30 y 35%, es decir, el 65% de la población rojense no paga el agua que consume.

La gente tiene que tener conciencia de que el agua hay que cuidarla. Daniel Sartori. Obras sanitarias.

Desde la Dirección de Obras y Servicios Sanitarios informaron a Democracia que los cálculos respecto del consumo generaron estado de alarma entre los funcionarios, dado que es muy elevado en comparación no solo con los parámetros internacionales sino también, y sin ir más lejos, con la vecina ciudad de pergamino.
Daniel Sartori, asesor en el área de Obras Sanitarias del municipio, contó detalles, recordó el brote epidémico de la bacteria shigela en 2004 y reflexionó sobre la falta de conciencia en relación a este recurso en la sociedad rojense.

- ¿Qué cantidad de agua consumen los rojenses por día?
- Nos pusimos a sacar cálculos sobre la cantidad de agua que estamos produciendo y la cantidad de personas que tenemos conectadas al servicio, nos alarmó que nos está dando a razón de entre 600 y 650 litros por persona, por día. Es bastante inusual esa cantidad de litros en ciudades como Rojas, acá tenemos 90% de sistema medido, quiere decir que vos la gastás pero la pagás. Pero ocurrió que, hablando con el secretario de Obras Públicas, detectamos que el índice de cobrabilidad es bajo, es del 35%, entonces notamos que hay como una cultura del no pago. El 65% de la población no paga el agua que consume, entonces tampoco la cuida. Los parámetros internacionales son de entre 250 y 300 litros por día, por persona, estamos produciendo y consumiendo el doble. En Pergamino, por ejemplo, no tienen medidores de agua y consumen 500 litros por día, y eso que allá, gastes lo que gastes, pagás lo mismo.

- ¿Han aumentado los reclamos o se han registrado problemas en el servicio?
- Gracias a Dios no tenemos problemas y no falta el agua, pero tenemos trabajando el sistema a full, con todas las renovaciones que se realizaron el año pasado recuperamos la capacidad de trabajo del tanque distribuidor entonces no tenemos problemas. Sí está la excepción de algún barrio que, en algunos momentos del día, tienen baja presión, pero no tenemos reclamos por falta de agua. En lo que respecta a Obras Sanitarias estamos pasando un verano bárbaro pero es alarmante la cantidad de agua que producimos. Ahora tenemos un sistema de pozo automatizado y podemos abastecer pero si el consumo fuera menor, cuidaríamos más la energía y controlaríamos más la calidad del agua. El uso no es racional, esos números nos alarmaron.
En abril de 2017 fue presentado de manera oficial el sistema de automatización de pozos de agua. Esta obra, sumada a la puesta a punto del tanque de agua,permitió comenzar a tener un control centralizado de los distintos parámetros de abastecimiento en el servicio de agua potable y sirve para optimizar el uso de energía, el recurso humano, evitar los derroches, mejorar la calidad del servicio y proteger las napas. Estas obras permiten que no haya reclamos pese al alto consumo de agua por parte de los vecinos.

- ¿Cómo se explica tan elevado consumo de agua en Rojas siendo que en Pergamino es mucho menor?
- Tiene que ver, en primer término, con las temperaturas de verano. Hemos tomado valores de octubre, noviembre y diciembre donde se registró el aumento, pero en lo que respecta al consumo de energía eléctrica no hay variación en los meses de noviembre o marzo, por ejemplo, en agua sí. Si bien algunas bombas en agosto se paraban a la noche y ahora no, no es significativo el ahorro que tenemos. Evidentemente la gente no repara pérdidas, no cuida el agua, la gente no paga el servicio. También puedo pensar que tras el brote epidémico de la bacteria shigela en 2004 la gente quedó resentida y ha decidido no pagar más; pero nosotros hacemos todos los análisis correspondientes, estamos dentro de los parámetros de calidad que la ley permite, estamos entregando un agua totalmente potable y apta para consumir. Pergamino no tiene sistema medido, ellos han comenzado a medir comercios o zonas con piletas, pero de 30 mil conexiones solo tienen 400 medidores, la mayoría de la gente paga por tasa fija. Acá no, entonces si tienen pérdidas en el inodoro o en la canilla del patio deberían repararlas porque una gota es plata y a fin de mes hay que pagar.

- ¿Considera que hace falta generar mayor conciencia respecto de este recurso?
- La gente tiene que tener conciencia de que, la pague o no la pague, el agua hay que cuidarla. Nosotros tratamos de generar conciencia, trabajamos en eso. Lo que uno piensa que es insignificante, a fin de mes no lo es, pero eso le preocupa al que lo paga, al que no lo paga no le preocupa. Esto no es como el cable o la luz que si no pagás te lo cortan.

- ¿Cuáles son los objetivos para 2018 en materia de Obras Sanitarias?
- El primero objetivo para 2018 es acondicionar las estaciones elevadoras de líquidos cloacales. La ciudad tiene cuatro estaciones elevadoras distribuidas en diferentes lugares físicos y sirven para elevar el líquido cloacal y volver a darle pendiente para que el líquido fluya hacia la planta. El líquido cloacal llega de los barrios determinados, las bombas lo elevan y lo inyectan en otra cañería que pueda tomar nivel para ir hacia la planta depuradora. Vamos a trabajar en esas estaciones elevadoras y también sobre una reja para filtrar lo sólido que llega, es increíble ver las cosas que tira la gente. Al no tener una reja para filtrar todo eso, la bomba lo agarra, se frena o se quema, y queremos trabajar en eso.
Ahora estamos trabajando en una obra que está a punto de arrancar porque una de las estaciones colapsó. Esta obra está a punto de iniciarse y es de unos $2 millones.

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