Pocos meses antes de su trágico final, el
Pocos meses antes de su trágico final, el "Trinche" se juntó con Diego Armando Maradona.
GENERAL PINTO

El día que el mítico Tomás "Trinche" Carlovich disputó un amistoso de fútbol en General Pinto

Tomás Felipe "Trinche" Carlovich falleció el pasado viernes a los 71 años, durante una intervención quirúrgica en el Hospital "Clemente Álvarez" de su Rosario natal. Al ex futbolista de Central Córdoba lo atacaron cobarde y salvajemente el miércoles 6 en la zona de calles Paraná y Eva Perón para robarle su bicicleta, pero no pudo reponerse de las serias heridas recibidas durante la agresión.
Fue un mítico jugador que no llegó a conocer las luces del éxito por dos razones puntuales: Su odio a los entrenamientos y a la disciplina necesaria para un jugador de alto rendimiento.
En "La Chicago Argentina" muchos sostienen que su talento fue superior al de Diego Armando Maradona y, por ejemplo, Carlos Griguol dijo que "Fue el jugador más maravilloso que vi en mi vida”. Ernesto Duchini, en cambio, fue mucho más allá, al señalar: “Carlovich tenía condiciones técnicas de otro planeta. Un verdadero lirico de la pelota. Enfrentarlo era imposible. Desaparecía como un hechizo”.
En tanto, César Luis Menotti apuntó: No tuvo a nadie que lo acompañara y comprendiera. Era impresionante verlo transitar la cancha con la pelota atada, gambeteando hasta los pastos. A él le gustaba divertirse y no se sentía a gusto con algunos compromisos".
En su momento, también el "Negro" Fontanarrosa opinaba: "El Trinche era un fenómeno. Hacía cosas que nadie esperaba. Era habilísimo y le pegaba a la pelota, además de fuerte, con una variedad fabulosa de golpes. Anticipó cosas que después se le vieron a Claudio Borghi. Carlovich fue un atorrante: Cuando jugaba en las inferiores de Central, Ignomiriello tenía que ir a buscarlo a la casa para que fuera a entrenar. Coincido con los que dicen que fue uno de los mejores jugadores argentinos”.

CUANDO JUGÓ EN GENERAL PINTO
Juan Bernardino Boianelli, el "Bocha", ex jugador e ídolo de Sarmiento de Junín, se refirió a la calidad del "Trinche" y narró detalles del día que el futbolista fallecido la semana pasada jugó un partido amistoso en General Pinto,en cancha de Deportivo Pinto.
El juninense que se desempeñara varios años como defensor en equipos del "verde", señaló:
"Tomás Carlovich quizá no necesita presentación. Se ha convertido en una leyenda, pero es real, vivió en Rosario y fue un maravilloso jugador de fútbol. Se ha hablado mucho de él en los ámbitos futbolísticos y su fama es tal que hasta una obra de teatro lleva como título su apodo, `El Trinche´.
Y bien ganado lo tiene. Porque fue un jugador excepcional, deslumbrante por su habilidad y juego, a lo que sumó ciertos rasgos de una personalidad bohemia y un modo de vida únicos, que ensanchan su figura hasta límites no comunes.
Un exquisito total, con una estampa de desprejuiciado que era coherente con su manera de jugar. Pero, entiéndase bien, una inteligencia futbolística actuada en base a destreza no exenta de lujos. Sabía que al fútbol se juega primero con la cabeza, y luego con el cuerpo. Y ambas cosas las hacía de maravilla.
Todos aquellos que tuvimos la oportunidad de enfrentarlo –y de sufrirlo-, no podemos dejar de reconocer sus grandes cualidades. Jugué en su contra en cuatro oportunidades: tres partidos oficiales y un amistoso. Él con la azul y roja de Central Córdoba, yo con la verde incorporada a mi piel.
Y ahora va lo que interesa. Ese `tocado´ e `iluminado´, también se puso la `sagrada´ camiseta de Sarmiento. Son pocos los que lo saben. Y pocos los que lo recuerdan, porque pocos fuimos los que lo compartimos. No me pidan exactitud en las fechas. Fue en los inicios de la década del 70. En Sarmiento pasó un jugador, Adolfo Celis, el `Peludo´, que si no recuerdo mal tenía un grado de parentesco con Carlovich.
En un receso del campeonato de la A.F.A., el `Trinche´andaba por Junín, de paseo y con la junta del `Peludo´. En esas circunstancias Sarmiento fue a jugar un partido amistoso a General Pinto, contra un seleccionado de la Liga Ameghinense de Fútbol (ya desaparecida).
Quién fue el que lo invitó, y por qué razón, no lo sé, pero lo invitaron a viajar; y luego a formar parte del equipo. Y el `Trinche´ aceptó.
En aquel entonces, la cancha donde jugamos no tenía alambre olímpico. Apenas unos hilos de alambre la rodeaban. Y allí se llegaban los espectadores; algunos ponían sus camionetas (las `chatas´) de punta contra el alambre y cuando salió el equipo local hacían sonar sus bocinas. Toda una costumbre de aquellos tiempos en esos lugares, donde tan bien éramos recibidos y obsequiados con amabilidad y atenciones, que hoy nos traen lindos recuerdos.
Y esa gente también fue obsequiada. Porque en cada intervención del rosarino, el fútbol les mostraba su más bella expresión de técnica y sabiduría futbolística. Realmente, `la rompió´ en un sinnúmero de jugadas de antología. Las bocinas de las camionetas resonaron más de una vez durante el partido. Ya no como un saludo, sino como un gracias al regalo de fútbol que el `Trinche´ les dio.
Y, por si fuera poco, con la verde de Sarmiento de Junín....", completó Juan Bernardino Boianelli su recordación del día que el legendario Tomás Felipe Carlovich jugó en la ciudad cabecera de nuestro Distrito, algo que muy pocos saben.

SU TRAYECTORIA
La trayectoria de “El Gitano” Carlovich (también se lo conocía por ese apodo), se inició en las inferiores de Rosario Central. A los 16 años va a préstamo al Sporting de Bigand, un pueblo a 70 kilómetros de Rosario, y sale campeón de la Liga del Sur.
En 1969 llegó a debutar en la Primera de Rosario Central, pero apenas interviene en dos encuentros, simplemente porque el técnico, Miguel Ignomiriello no le dio continuidad. En 1970 se incorporó por cuatro meses a Flandria, que militaba en Primera “C”.
En 1971, cuando tenía pensado largar todo, un amigo lo convenció para que vaya a Central Córdoba. En 1973, ya totalmente identificado con los "Charrúas", salió campeón del certamen de la Primera “C” y ascendió a la Primera “B”.
El 17 de Abril de 1974 integró un combinado rosarino que enfrentó en "La Chicago Argentina" a la Selección que se prepara para el Mundial de Alemania 1974. Formaron los anfitriones con cinco jugadores de Central, cinco de Newell´s,y Carlovich. En un momento del encuentro, el DT del equipo nacional pidió que sacaran del cotejo al "Trinche", porque era imparable y estaba humillando a quienes iban a representar al país en el Mundial Alemania ´74.
Él y Mario Alberto Kempes fueron los grandes protagonistas de aquella noche en la cuál el elenco de Rosario le ganó al seleccionado por 3 a 1, tras un primer tiempo de 3 a 0, momento en que retiraron al "Trinche" del conjunto dueño de casa, porque era "baile".
En 1976 pasa a Independiente Rivadavia del Mendoza. En 1977 se concretó su transferencia Colón de Santa Fe, pero también jugó solamente dos cotejos, el último el 14 de agosto frente a Vélez, ya que se rompió dos veces el aductor derecho.
En 1978 volvió a Mendoza y jugó a préstamo en Deportivo Maipú, mientras que al año siguiente regresó a Central Córdoba. En 1982 ascendió por segunda vez, de la “C” a la “B”, con su entrañable Central Córdoba. En 1978 retornó a Mendoza y se desempeñó a préstamo en Deportivo Maipú y al año siguiente regresó a Central Córdoba.
En 1983 se retiró del fútbol profesional, aunque tres años después algunos amigos lo convencen para que participe en los campeonatos zonales de Rosario.
Para desazón de aquellos que se dedican a vender buzones en el fútbol, el “Trinche” fue un producto “no comercializable”. Tal vez sea por esa razón que haya sido tan valorado por los expertos, como algo que ya no se consigue tan fácilmente.
No extrañó entonces que, violando la cuarentena, muchos hinchas fueran el sábado pasado a darle el último adiós al estadio de Central Córdoba de Rosario, allí donde Carlovich brilló con luces propias en numerosos partidos del deporte más popular entre los argentinos.

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