Eros tiene 15 años y es el más joven de todos los carroceros.
Eros tiene 15 años y es el más joven de todos los carroceros.
LA NUEVA GENERACIÓN

Eros Bernardi tiene 15 años y se presenta por tercera vez en el carnaval de Lincoln

Trabaja a contrarreloj en una máscara suelta de tres metros y medio que presentará durante todas las noches de festejo. Apasionado de la cartapesta, forma parte de los jóvenes que buscan mantener viva la tradición.

Eros Bernardi tiene 15 años y ya forma parte de la nueva generación de carroceros linqueños. El adolescente buscar pertenecer al grupo de artesanos que, con su magia, sorprende al público, edición tras edición, con imponentes máscaras y carrozas repletas de sentido y color. En 2017 Eros participó por primera vez en la categoría de disfrazados pero luego supo que su interés pasaba por la elaboración de muñecos gigantes. En diálogo con Democracia, el más joven de todos los carroceros, brindó detalles de su pasión por el carnaval y la cartapesta.

- ¿Cuándo comenzaste a interesarte por el carnaval y las carrozas?
- De chico me encantaba el carnaval, ver las carrozas en la calle, esos muñecos gigantes que desfilaban y que tanto caracterizan a nuestra ciudad. Creo que lo que me incentivó fue el mismo gusto por el carnaval que tengo. En Lincoln hay muchos galpones de distintos carroceros y recuerdo que siempre que salía de la escuela primaria le pedía a mi mamá que me lleve a ver alguno, ella iba de acá para allá con el auto, no me faltó ninguno por recorrer. Así me empezó a interesar meterme en las categorías grandes.

- ¿Cuál fue tu primera participación en el carnaval de Lincoln?
- Fue en el verano de 2017, así que esta va a ser mi tercera participación. Yo tenía 13 años y arreglé con un vecino que también tenía ganas de participar, pero él quería disfrazarse y yo ya tenía ganas de hacer un muñeco. Y el año pasado entré con una máscara suelta sobre la temática de #NiUnaMenos, con un tema serio e importante. Ahora elegí hacer un motivo con picardía y doble sentido, se va a llamar “Guardala que se te ve” y tiene que ver con un hombre que roba una billetera pero no la esconde del todo bien.

- ¿Cómo fuiste aprendiendo la técnica de armado de muñecos?
- De chico fui al Museo Urcola, muchos años, ahí me enseñaron la técnica de cartapesta porque me gustaban los muñecos, fui aprendiendo de a poco, es un espacio muy valioso para todos los chicos que se interesan en esto. Y después aprendí de ver y estar metido en los galpones mirando lo que hacían los carroceros tradicionales de nuestra ciudad.

- ¿Los otros carroceros te ayudaron con este motivo en el que estás trabajando ahora?
- Sí, estuve un tiempo en un galpón de carrozas, me dio una mano un colega carrocero para hacer la cabeza y también me ayudó para soldar el armazón de hierro. Me tuvieron que dar una mano porque no podía hacer yo solo esa parte. Ahora ya me traje todo para mi casa y me está ayudando mi viejo para llegar bien a la primera noche. Voy a estar bastante ajustado con el tiempo, ya tengo la cabeza lista, me faltaría el cuerpo, y después arranco a pintar. Tengo que tener el cuerpo terminado para el lunes así me quedan unos días más para pintar.

- ¿Cómo es tu rutina de trabajo para el carnaval?
- Empecé con el motivo hace dos meses. Me levanto temprano, a las 7 y ya arranco. A la tarde también le doy firme y a la noche me quedo como hasta las 3 ó 4 de la mañana, porque el galpón está en mi casa así que puedo trabajar hasta cualquier hora. Estoy todo el día con esto, tengo que adelantar porque si no voy a estar complicado. Lo primero que hice fue el armado con las pelotas, que son los materiales que se utilizan para dar forma al muñeco. Teniendo pelotas podés hacer el cuerpo, la forma de la cara y demás. Eso es lo que más tiempo te lleva.

- ¿Y cuál es la parte más difícil de todo el proceso?
- La parte más difícil es la de empapelado, porque tenés que ver que quede algo prolijo, no podés hacer cualquier cosa porque eso después se nota todo, le da la luz al muñeco y se nota toda la desprolijidad, así que tiene que quedar lindo, eso el jurado lo evalúa también, porque es gente que sabe mucho del tema. Así que hay que estar en todos los detalles, la pintura también es fundamental, vamos a ver si podemos llegar de la manera más completa posible. El motivo mide tres metros y medio de alto, se me fue bastante, como es una máscara suelta se lleva en los hombros del participante pero le tuve que poner ruedas de apoyo porque si no llegás reventado.

- ¿Qué expectativas tenés respecto de tu participación y de la premiación?
- Yo no quiero hacerme tantas expectativas antes del recorrido, hay que ver qué otros motivos hay, por lo que escuché hay muchos y muy buenos pero calculo que vamos a andar bien, tenemos que llegar completos a la primera noche.

- ¿Te imaginás en el futuro siendo un carrocero con mucha experiencia?
- Sí, me gustaría en el futuro seguir por este camino, dicen que con los años se aprende y esperemos que así sea en mi caso también.

- Preocupa la falta de interés de los chicos por mantener viva la tradición de los carroceros, ¿Qué opinión tenés al respecto?
- Sí, hoy en día preocupa mucho el tema de la nueva generación de carroceros, me preocupa a mí y también a los carroceros más grandes, los que ya están pensando en retirarse por los años y por el cansancio. Preocupa el tema del semillero. La realidad es que los chicos no le dan mucha bolilla a esto, entonces se complica por ese lado. Lamentablemente no somos muchos jóvenes, tampoco creo que se llegue a perder la tradición pero los carroceros ya van dejando y si no hay semillero, no va a haber gente que haga esto. La idea es que los chicos se incentiven para que se siga.

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