Continúa abierta al público la muestra del artista linqueño Juangre Hauciartz

Continúa abierta al público la muestra del artista linqueño Juangre Hauciartz

Consta de 50 obras trabajadas desde la técnica del dibujo digital, la pintura al óleo, el dibujo tradicional, el collage y mixtas.

Hasta el domingo 13 de enero, en el Museo de Bellas Artes “Manuel Balarino” (Alvear 125), se extiende la muestra “De la fiebre digital y otros ismos” del artista linqueño Juangre Hauciartz.

Desde la Dirección General de Museos indicaron que la exposición podrá visitarse, con entrada libre y gratuita, de lunes a viernes de 8 a 20, sábados de 9 a 13 y de 16 a 20 y domingos de 17 a 20.

Aquellos que visiten la muestra podrán observar alrededor de 50 obras trabajadas desde la técnica del dibujo digital, la pintura al óleo, el dibujo tradicional, el collage y mixtas. En ellas se aprecian temáticas e imaginería variada que muchas veces tienen su inspiración en fotografías antiguas, anónimas o publicadas en blogs de internet, mezcladas con elementos propios de la cultura argentina y la impronta personal del artífice.

Hauciartz es un artista emergente de Lincoln que actualmente se encuentra estudiando en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Allí surgen parte de sus obras y decide exponer un gran número de los dibujos digitales realizados en el último año.

Charla sobre agroecología

A su vez, este jueves de 17 a 18 en el MuBal (Alvear 125) tendrá lugar la charla “El mundo femenino y los yuyos. Otra forma de resistencia y empoderamiento” a cargo de Josefina Pioluchi. El encuentro es organizado por Mujeres Empoderadas de Lincoln, conjuntamente con la Secretaria de Cultura y Educación, a través de la Dirección General de Museos.

Josefina Pioluchi tuvo sus primeros contactos con la agroecología en Villa General Belgrano (Córdoba). Actualmente vive en General Villegas y participa en la Feria de INTA Villegas con su emprendimiento “Yuyera”.

“Yuyera nace del deseo de reivindicar aquello que se considera como una plaga, como algo que hay que sacar, como algo que molesta o que estéticamente no es aceptable. Y en realidad los yuyos son medicina, son alimento, son una terapia, un medio de vida, y por eso es exitoso: porque es amigable con el otro, con el ambiento, no genera desecho alguno”, define Josefina Pioluchi.

A través de su emprendimiento, Josefina ofrece una variedad de yuyos secos (combinación de aromática como cedrón, burrito, poleo, peperina, mente y cascaritas de naranja) para el mate o el té, así como otros yuyos secos (laurel, salvia, lavanda, romero) para aromatizar ambientes.

COMENTARIOS