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CORONAVIRUS

Desde adentro: así trabajan en la Terapia Intensiva de Chacabuco

Médicos, enfermeras, kinesiólogos y personal en general trabajan de manera incansable para cuidar la salud de los pacientes que se encuentran en cuidados críticos.

En este momento, 8 de las 10 camas de una Unidad de Terapia Intensiva del hospital municipal de Chacabuco se encuentran ocupadas con pacientes que cursan la enfermedad COVID-19. A su vez, hay otras 58 personas internadas en otro sector del nosocomio, con la misma patología. La ciudad atraviesa el momento más difícil de la pandemia y, en las últimas horas, se dio a conocer un material periodístico que muestra la incansable labor diaria de médicos, enfermeras y kinesióloga que trabajan en la UTI para que los vecinos infectados y en Asistencia Respiratoria Mecánica puedan superar la enfermedad.

"Tenemos un coordinador de guardia, médico de guardia, cuatro enfermeros por turno, mañana y tarde, y tres por la noche, también tenemos una kinesióloga que está todos los días y una mucama exclusiva del Servicio de Terapia Intensiva", contó el director del hospital Alberto Quereda a Chacabuco en Red. Por su parte, la kinesióloga Laura Rapela dijo que "cuando ingresan los pacientes a la Terapia Intensiva están totalmente dormidos, sedados, se necesita que reposen los músculos respiratorios, entonces toda la asistencia está en manos de enfermeros, médicos y kinesiología; en los últimos meses tuvimos 9 de 10 camas ocupadas, o 10 de 10". 

Por su parte, Marisa Córdoba, jefa del servicio de Enfermería contó que "antes de la pandemia teníamos mayormente pacientes con problemas cardiácos, accidentes, post quirúrgicos, teníamos seis camas y ahora tenemos 10, todos pacientes COVID". En tanto, el doctor Quereda dijo que "la pandemia cambió el paradigma del funcionamiento de la terapia intensiva, desde la parte de interacción con las familias, que ahora es vía telefónica, hasta el aumento de la mortalidad por el COVID, ahora es 45% y antes era 14% en las terapias".

"Convivimos con esto diariamente, cuando los familiares nos mandan un audio tratamos de hacerle escuchar al paciente cuando está despierto, hacemos videollamada para acerarlos, para que tengan fuerzas de salir adelante, cuando ellos se despiertan y miran para el costado, la realidad es dura; el médico les da el parte a los familiares, mantienen contacto diario, los pacientes algunos días andan bien, a veces retroceden", dijo la kinesióloga Rapela, mientras que Córdoba agregó "tratamos de cumplir el protocolo, a veces tratamos de que los familiares entren a despedirse, no hay visitas, tratamos de que los familiares vendan y se despidan, tratamos de que sea lo menos doloroso, nos ponemos mal, uno tiene familia y no sabemos quién puede estar en esa cama, es muy agotador, llevamos un año y medio trabajando en pandemia".

"Tenemos pacientes obesos, hay que darlos vuelta entre cuatro o cinco personas, hay que controlarlos, en 24 o 48 darlos vuelta de nuevo, a veces son diez y hay que hacerlo con todos; tenemos el tema de la higiene, bañarlos, cambiarlos, todo lo que es la rutina de la terapia, estamos pendientes de todo", contó Córdoba y agregó que "extubar a un paciente y que esté bien para nosotros es una alegría inmensa"

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