Marcelo Salvarani, Jefe de Hemoterapia del Hospital de Chacabuco.
Marcelo Salvarani, Jefe de Hemoterapia del Hospital de Chacabuco.
INICIATIVA SOLIDARIA

Crece la campaña de difusión para sumar donantes de médula ósea en Chacabuco y la Región

El caso de Julián Alejo López, el vecino de 33 años que padece Leucemia Mieloide Crónica, generó que cada vez más personas se interesen respecto de la donación y se acerquen a las áreas de Hemoterapia para colaborar.

A mediados de 2016, el vecino de Chacabuco Julián Alejo López (33), comenzó a sentir mareos, dolores de cabeza, fatiga y fiebre. En ese momento, Julián practicaba mucho deporte y el ciclismo era la disciplina que más disfrutaba. Tras hacerse los análisis correspondientes, supo que los glóbulos blancos se habían disparado de manera alarmante y le diagnosticaron Leucemia Mieloide Crónica. Esta enfermedad tiene la particularidad de mutar y volverse resistente a los medicamentos, por lo cual, luego de someterse a los tratamientos con el equipo médico del Hospital San Martín de La Plata, actualmente, a Julián la medicación ya no le hace efecto y solo resta esperar que aparezca un donante de médula ósea para salvar su vida.

A partir de este caso, el hermano de Julián Alejo López, Jesús, inició una campaña en las redes sociales en la que apunta no solamente a fomentar la donación de médula ósea para encontrar el donante compatible para Julián, sino también, para que haya mayor información al respecto y concientización en la sociedad: a partir de una muestra de sangre, la persona queda registrada como donante y puede salvar vidas. “Desde hace poco más de un mes, mi hermano ya no recibe medicación, su cuerpo se volvió totalmente resistente, al momento de dejar los remedios pasó de tener 5.000 glóbulos blancos a 50.400; en el último control de glóbulos blancos se supo que tiene 70.700, es decir que en menos de treinta días se sumaron 20.000, es un caso muy grave”, contó Jesús López a Democracia y agregó que “hoy él está en su casa, tiene complicaciones en la columna producto de la enfermedad y no puede estar más de dos horas en la misma posición, ya entramos en una etapa donde la única esperanza es la donación de médula ósea”.

Los hermanos de Julián ya se realizaron la extracción de sangre para saber si son compatibles y, en todos los casos, dio negativo. Para los casos de donación sin lazo de sangre, solo hay compatibilidad de uno entre cuarenta mil; por este motivo, recientemente iniciaron la campaña para convocar donantes y cientos de personas ya manifestaron su voluntad de hacerlo. “En Argentina, siendo que somos millones de habitantes, hay muy poca gente anotada como donante de tejidos o médula, en otros países hay mayor conciencia respecto del tema”, dijo Jesús López y agregó que “por eso estoy tratando de hacer una campaña de concientización, por los chicos jóvenes, y no tan jóvenes, que tienen al alcance su cura con una donación, como el caso de mi hermano”. Respecto del estado actual de Julián Alejo López, Jesús dijo que “los médicos no tienen mucho más que hacer, lo monitorean y está inscripto en un listado de receptores al que quisiera poder acceder”.

Tras agradecer al médico Marcelo Salvarani, Jefe de Hemoterapia del Hospital de Chacabuco, por el asesoramiento y la predisposición, Jesús también destacó la importancia de la difusión y dijo que “mucha gente tiene miedo porque no sabe de qué se trata, yo estoy convencido de que vamos a encontrar a la persona compatible en algún lugar, recién empezamos con esto, es un paso de muchos más, ocurre que es una lucha que tenemos que dar en un tiempo acotado, lo más preciado es el tiempo en estos casos y los familiares sufrimos mucho, nos desespera la situación”.

Donación de médula ósea: mitos y falta de información

En diálogo con Democracia, el médico Marcelo Salvarani, Jefe de Hemoterapia del Hospital de Chacabuco, dijo que “los Servicios de Hemoterapia de la Región están colaborando, en Chacabuco, Lincoln y Junín se está haciendo la recolección de datos y muestra de sangre que luego se envía al Incucai, ahí registran todo y ven, a nivel nacional y mundial, si hay médula compatible con los receptores anotados en el listado”. Salvarani explicó que “los requisitos para ser donante de médula ósea son casi los mismos que para una donación de sangre, solo varía la edad: con la nueva ley, para donar sangre hay que tener entre 16 y 65 años pero para médula ósea es de 18 a 55 años” y agregó que “si una persona está en condiciones de donar sangre, puede donar médula; lo que tiene que hacer es avisar que quiere ser donante cuando se acerca a donar sangre y ya queda registrado de por vida, para cuando sea necesario”.

Consultado respecto de los mitos y errores frecuentes, Salvarani dijo que “la gente piensa que le van a pinchar la espalda para donar, creen que le tienen que pinchar la médula raquídea, es decir, la columna vertebral, y no es así; la medula ósea se encuentra en las células madre que luego se transforman en glóbulos rojos, blancos y plaquetas” y agregó que “si bien la médula ósea está en el interior de los huesos, en el tejido que forma células progenitoras que luego se dividen y forman glóbulos rojos, blancos y plaquetas, esas células también están en sangre circulando”. En este sentido, Salvarani amplió que “en caso de ser compatible, se puede extraer de dos maneras: a través de una punción en un hueso de la cadera, con anestesia, y si no con la manera más frecuente: se quita sangre de un brazo, esa sangre pasa por una máquina que filtra y se queda con las células madre, y devuelve la sangre por el otro brazo. Es totalmente indoloro. Es como si fuera una donación de sangre normal, pero lleva un poco más de tiempo; además, nosotros producimos permanentemente células madre, no es que nos vamos a quedar sin células madre porque quedan filtradas ahí”.

En cuanto a la escasez de donantes y la falta de información, Marcelo Salvarani apuntó que “pasa incluso con la donación de sangre: todavía no hay concientización necesaria, seguimos con los donantes de reposición, es decir, vamos a donar sangre cuando nos piden, cuando lo ideal es que vayamos a donar porque queremos donar, hacen falta donantes voluntarios porque no sabemos cuándo va a ocurrir una emergencia; entonces pasa lo mismo con médula ósea, lo ideal es que las personas se acerquen a donar sangre y digan que quieren donar médula ósea también para ya quedar registrados, no se pincha nada, solo se saca un poquito de sangre de la bolsa donde se está donando y se completa la planilla de contacto. Cuantos más se anoten, más posibilidades hay de que haya médula compatible”.

En Chacabuco, se empezó a armar el registro de donantes de médula ósea hace dos años. “Arrancamos por iniciativa propia y hoy hay más de 200 personas anotadas; para los interesados: no hace falta el ayuno para donar, la persona solo se tiene que encontrar bien de salud, se hacen todas las preguntas y donan la sangre, al hospital de Chacabuco se pueden acercar los lunes, miércoles y viernes de 7.30 a 9.30 y decir que quieren donar sangre para ser registrados como donantes de médula ósea, ahí se les va a explicar bien”, informó Salvarani. Por otro lado apuntó que “nosotros motivamos la donación de sangre y médula como un acto generoso porque no sabemos en qué momento se va a necesitar, quién lo va a necesitar, ni siquiera sabemos si lo vamos a tener que utilizar nosotros como receptores. Nadie está libre de nada, por eso tiene que haber sangre disponible y donantes inscriptos”.

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