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LA PROVINCIA/PANORAMA POLÍTICO DE LA SEMANA

Recuperar el control de la agenda tras el caso Nisman, el gran objetivo

Todos los proyectos y estrategias diseñadas por oficialistas y opositores para utilizar la temporada veraniega como gran vidriera electoral se desvanecieron hace exactamente dos semanas, cuando el fiscal federal Alberto Nisman fue encontrado sin vida en su departamento porteño.
La muerte del hombre que estaba a cargo de la investigación por el atentado en la AMIA relegó a un segundo plano todos los movimientos que se habían diseñado en los laboratorios electorales bonaerenses, con las playas de la Costa Atlántica como escenario central.
Con la certeza de que, en términos de aprovechamiento político, el verano ya terminó, los principales actores de la política bonaerense trabajan por estas horas con un mismo objetivo: recuperar el control de la agenda, copada hasta ahora por los coletazos de la trágica muerte de Nisman.
En la Gobernación provincial ya hay movimientos claros en esa dirección. Luego de una semana plagada de gestos, desde la foto con el embajador estadounidense en Mar del Plata hasta la presencia en la Casa Rosada en un acto junto a la presidenta Cristina Fernández, Daniel Scioli apuesta ahora a volver a poner el foco en su gestión.
Para eso, convocó a la primera reunión de gabinete del año para el próximo martes 10. Ese día, todos los ministros deberán presentar un borrador con los proyectos centrales de cada cartera para el año. La idea es comenzar a trabajar sobre esos ejes para anunciarlos en la apertura de las sesiones en la Legislatura, ya que muchos de ellos deberán pasar por las cámaras.
En las oficinas donde se diseña la estrategia comunicacional del Gobernador explican que uno de los objetivos centrales para lo que resta de la gestión Scioli apunta a mostrar “obras terminadas”. Para las próximas semanas, cuando se reinicie la discusión salarial con docentes y estatales, se preparan una serie de anuncios que tienen que ver con obras de infraestructura escolar, uno de los ejes centrales a los que apuntará el Ejecutivo.
En paralelo, en el sciolismo apuestan también intensificar la agenda de actividades públicas de Karina Rabolini, una jugada que, dicen, viene dando buenos resultados. En los próximos días, la primera dama bonaerense viajará al Vaticano, donde compartirá una actividad con el papa Francisco vinculada al proyecto educativo Scholas.
La apuesta por la gestión es, para el sciolismo, un objetivo clave. Aunque también habrá movimientos políticos. En los próximos días, por caso, el Gobernador retomará la agenda de reuniones con referentes y gobernadores del interior. La primera actividad será una visita a Río Negro, donde se mostrará con el senador nacional Miguel Ángel Pichetto, uno de los primeros kirchneristas en apoyar abiertamente la candidatura del bonaerense.
Incertidumbres
Pero por ahora, el escenario en el oficialismo está dominado por los interrogantes más que por las certezas, sobre todo en lo que respecta al tablero electoral.
Lejos de las especulaciones sobre un alejamiento de la Rosada a partir del caso Nisman, desde el sciolismo no surge ninguna señal en ese sentido. Todo lo contrario. “Daniel va a ser candidato del oficialismo. No hay ningún otro escenario posible”, aseguran los operadores políticos del Gobernador.
Y salvo la postulación presidencial, lo único que no están dispuestos a deponer, en el entorno del Gobernador admiten que ese escenario implicará una negociación con la Presidenta en torno a la conformación de la fórmula, las listas legislativas y el candidato en la Provincia, una pulseada que parece centrada hoy en las figuras del titular de la Anses Diego Bossio y el intendente de La Matanza Fernando Espinoza.
En paralelo, hubo movimientos sugerentes en la puja interna dentro del oficialismo, en torno al principal competidor de Scioli en la carrera por la candidatura presidencial, Florencio Randazzo, alejado de la escena pública desde la muerte de Nisman.
En los últimos días comenzó a circular con fuerza las versiones sobre el acercamiento entre el ministro del Interior y el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. La especulaciones apuntan a la posibilidad de un acuerdo para que Domínguez deje de lado sus aspiraciones presidenciales, acepte postularse para la gobernación bonaerense y dar batalla al sciolismo en una hipotética interna oficialista.
Movidas opositoras
Mientras en el oficialismo todos están a la espera de señales de la Rosada que terminen de definir el escenario electoral, en la oposición hubo en los últimos días movimientos intensos. La alianza sellada ayer por Mauricio Macri y Elisa Carrio para competir en una interna produjo un fuerte sacudón, del que todavía se esperan réplicas. En ese marco, algunos aseguran que el acuerdo es apenas el primer paso de una movida que podría derivar en una alianza formal entre la UCR y el PRO.
Si los pronósticos se cumplen, el intendente de San Isidro Gustavo Posse sería la figura elegida para dar la pelea por la gobernación bonaerense, una movida que implicaría “correr” a María Eugenia Vidal, quien viene recorriendo la Provincia desde el año pasado.
En paralelo, el acuerdo entre Macri y Carrió generó reacciones en el Frente Amplio UNEN, desde donde descartaron cualquier posibilidad de sumarse a esa alianza.
Pulseada interna
El otro gran actor en el escenario opositor bonaerense, el Frente Renovador de Sergio Massa, está cruzado por estas horas por la pulseada interna entre los aspirantes a la candidatura provincial. Luego del alejamiento de Posse y el desembarco de Francisco De Narváez, la pulseada se intensificó. En los últimos días, el “Colorado” concentró su agenda de actividades en reuniones con intendentes massistas con fuerte contenido político. En paralelo, el ex gobernador Felipe Solá analiza por estas horas formalizar su postulación para dar pelea en las internas del Frente Renovador, donde también está anotado Darío Giustozzi.

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