EN UN CLIMA PLAGADO DE VERSIONES, TIRONEOS Y ESPECULACIONES

Diputados del Frente para la Victoria,entre la unidad con el Justicialismo y una dura interna propia

En un clima plagado de versiones, tironeos y especulaciones, un grupo de diputados bonaerenses del oficialismo se aprestaba a presentar en sociedad la «unidad» de los bloques del Frente para la Victoria y del PJ, y la formación de un «grupo coordinador» que tendrá la misión de «negociar la definición de las futuras autoridades» de la Cámara baja provincial y de la bancada oficialista «con el (futuro) gobierno y con los otros bloques».

Así lo anticipó el diputado provincial Raúl Pérez, quien indicó que «la unidad» venía siendo conver-sada desde hacía varios días por integrantes de ambos bloques, así como la organización del sector para las negociaciones por la futura conducción de Diputados. Y señaló que la cuestión se terminó de definir en una reunión que mantuvieron Juan Garivoto y Julián Domínguez, por el PJ, y Fernando Navarro, Horacio González y el propio Pérez.
Con respecto a las futuras autoridades de la Cámara de Diputados, vale señalar que fuentes del sciolismo vienen indicando que el futuro gobernador aspira a que la presidencia del cuerpo sea ejercida por un hombre de su confianza, Martín Ferré, que asumirá en su banca el próximo 10 de diciembre. Pero la del miércoles no fue una jornada exclusivamente dedicada en la Cámara baja a definir «la unidad». Se asistió también a una durísima pulseada entre sectores internos del bloque del FpV, y en esos tironeos terminaron invo-lucrados los dos proyectos de ley que Scioli había pedido que fueran aprobados por los diputados en la jornada del miércoles. El «nudo» conflictivo por la no aprobación de esas leyes pasó por el hecho de que el Poder Ejecutivo no envió los proyectos a la Legislatura, abriéndose un serio cruce así con Felipe Solá.
Pero hubo un hecho llamativo. La sesión en Diputados estaba convocada para las 11 de la mañana y, por falta de quórum, y de alguien que pidiera una prórroga sin hora, se «cayó» en ese momento.
De esa manera quedó planteado un interrogante sobre la actitud de los diputados frente a las leyes que pedía Scioli: ¿por qué no se solicitó una prórroga, que hubiese permitido que los proyectos ingresaran durante la jornada y, a continuación, se realizara la sesión?
Una decena de diputados oficialistas, entre los que se encuentran Gorostiza, Gurzi, Bilbao, Bonicatto y Di Pascuale, presentaron pasado el mediodía una nota al presidente de la Cámara, Passaglia, en la que le pedían que llamara a sesionar mediante la aplicación de un artículo del reglamento interno del cuerpo que permite hacerlo, aunque una sesión se haya «caído» (la norma general establece que cuando un plenario no se realiza y no se pide prórroga, hay que esperar 72 horas para volver a convocar al cuerpo).
Y fuentes de ese sector indicaron que «las autoridades de la Cámara y del bloque -Passaglia y Navarro- son las que tienen la responsabilidad de pedir prórroga cuando no hay quórum y no lo hicieron, porque habían tomado la decisión de utilizar estas leyes como prenda de negociación por la definición de las futuras conducciones».

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