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EN MEDIO DE LOS RECLAMOS CIUDADANOS POR LA OLA DELICTIVA

Intendente de Ezeiza asume al frente del ministerio de Seguridad en la Provincia

Alejandro Granados se suma al gabinete de Scioli en esa área clave. Casal queda en Justicia. Movida en medio de la campaña.

En medio de una ola delictiva que parece no encontrar freno, el gobernador Daniel Scioli decidió meter mano en el ministerio de Justicia y Seguridad. No sólo desdoblará esa cartera, sino que además resolvió desplazar a Ricardo Casal y designar en su lugar al intendente de Ezeiza, Alejandro Granados.
El jefe comunal será el encargado de conducir el ministerio de Seguridad, mientras que Casal quedará a cargo de Justicia.
Las versiones de la salida de Casal y la separación de Justicia y Seguridad habían trascendido en los últimos días y fueron reflejadas por este diario. Y ayer, luego de ensayar en las últimas horas una tenue desmentida, Scioli decidió apurar la marcha y nombrar a Granados, un jefe comunal pionero en instrumentar un plan de seguridad propio en su distrito y con fama de duro.
Estos cambios en el gabinete bonaerense no pueden desvincularse de la coyuntura electoral y la derrota del oficialismo en los comicios del 11 de agosto a manos de Sergio Massa.
Las movidas se producen cuando la inseguridad se ha transformado en un eje clave de la campaña de cara a las legislativas de octubre, donde la oposición viene formulando durísimos cuestionamientos a las políticas oficiales que se muestran impotentes para dar respuestas a la interminable sucesión de delitos.
En rigor, Scioli comenzó a madurar alguna reforma en el ministerio de Justicia y Seguridad hace varios meses. Fue cuando empezó a hablarse de la posibilidad de que Casal fuera propuesto como nuevo Fiscal de Estado.
Sin embargo, ese convencimiento oficial se terminó acentuando luego de las elecciones de agosto, cuando el Gobernador ensayó una ronda de análisis con varios intendentes que le marcaron a la inseguridad como una elemento decisivo para la sonora caída del Frente para la Victoria.

Anticipos

Los movimientos que se terminaron concretando ayer en la compleja área de Seguridad tuvieron su anticipo en las últimas semanas, como fiel reflejo de la inquietud electoral que anida en el oficialismo.
La Provincia no sólo anunció la compra de patrulleros y cámaras de seguridad, sino que además convocó a unos 2.500 retirados de la policía para reforzar los patrullajes.
Por su parte, el gobierno nacional dispuso el desembarco de cientos de gendarmes y prefectos en varios distritos en procura de mitigar la inseguridad.
En lo discursivo, además, el kirchnerismo había comenzado a admitir la existencia de la ola delictiva, al tiempo que dejaba de hablar de “sensación” para referirse de la inseguridad presente en la Provincia.
En sintonía con esos movimientos que presagiaban cambios en el ministerio de Justicia y Seguridad, recrudecieron las versiones sobre el reemplazo de Casal y su pase a la Fiscalía de Estado. Incluso, se decía que estaba en marcha un acuerdo en el Senado por el cual el FpV daría el acuerdo para aprobar el pliego y, en compensación, el vicegobernador Mariotto ubicaría un dirigente de su confianza en la dirección general de Educación que en breve dejará vacante Nora de Lucía.
Pero los reacomodamientos en el bloque kirchnerista en el Senado y las deserciones que sufrió de aquellos que partieron rumbo al massismo, habría dejado sin margen de maniobra al FpV para avanzar con el placet a Casal.
Ayer Scioli fue a Berazategui a una entrega de patrulleros. Y previo reunirse con el candidato a diputado nacional Martín Insaurralde -que habría sido anoticiado de la movida-, efectuó el anuncio.
“Estamos readecuando, en función de las necesidades operativas, la organización y administración de Justicia y Seguridad, y resolví que serán dos ministerios”, anunció Scioli junto al intendente Juan Patricio Mussi y el propio Casal.
Dijo que convocó a Granados “a partir de su experiencia” y señaló que le pidió a Casal que “concentre su capacidad y trabajo en el ministerio de Justicia, con la necesidad que tenemos de implementar la Policía Judicial, el juicio por jurados, la autonomía de la defensa y la descentralización del Tribunal de Casación”, entre otras iniciativas.
En tanto, no se descartan cambios en la cúpula policial con la llegada de Granados a Seguridad.

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