PERFIL

Un cultor de la “tolerancia cero” a la delincuencia y a la mano dura

Alejandro Granados, el designado ministro de Seguridad bonaerense, es intendente del partido de Ezeiza desde su creación, en 1995. Y su figura estuvo en los últimos días en el centro de todas las miradas y especulaciones políticas luego de que su hermana y senadora provincial Leonor, pegara el portazo y firmara su pase al massismo. Pero Granados ratificó su pertenencia al kirchnerismo y ahora ocupará un cargo clave en el gabinete provincial.
El nuevo ministro es considerado un duro. Su decisión de meterse de lleno en el tema de la seguridad en su distrito y sus declaraciones en oportunidad de sufrir en carne propia un hecho de seguridad, lo pintan de cuerpo entero.
Cuando en 1999 se tiroteó con un grupo de ladrones que intentó asaltar su casa en Tristán Suárez, afirmó: “Ojalá les hubiera pegado. Lamentablemente tuve mala puntería”, dijo aquel día.
“Tenemos que meter mano dura” contra los delincuentes, expresó Granados, y fue un poco más allá cuando afirmó que “en estos momentos, en ninguna casa debe faltar un arma”.
El nombre de su plan de seguridad local lanzado en 2003, no se apartó de esa línea discursiva y lo bautizó “Tolerancia Cero”, obviamente, frente a la delincuencia.
Para llevar a cabo este programa realizó un convenio entre la comuna y la policía de la Provincia y se convocó públicamente a suboficiales retirados de la fuerza a los que se les realizó un análisis psicofísico, además de estudiarse sus legajos de antecedentes.
En términos políticos, Granados en uno de los caciques peronistas del Conurbano, aún pese a pertenecer a un distrito de los considerados chicos de la poderosa Tercera Sección Electoral.
Supo ser un dirigente de extrema confianza de Carlos Menem y Eduardo Duhalde, pero el advenimiento del kirchnerismo lo mostró junto a la nueva impronta que le aplicó el ex presidente patagónico al peronismo en el poder.
Su restaurante, El Mangrullo, fue y es escenario de no pocos cónclaves de la dirigencia oficialista.
Granados está casado con Isabel Beatriz Visconti, más conocida por su seudónimo Dulce, actual diputada nacional del FpV y candidata a la reelección.
Y en los últimos tiempos, había trascendido la decisión del todavía intendente de dejar el distrito en busca de nuevos horizontes. Incluso imaginaba a Dulce como su sucesora. Pero los tiempos políticos y electorales aceleraron su salida rumbo al ministerio de Seguridad.

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