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SE ESTIRA LA NEGOCIACIÓN CON LOS ACREEDORES POR EL VENCIMIENTO DE 250 MILLONES DE DÓLARES

Kicillof habla del 5 de febrero como fecha tope para bonistas

Dijo que hasta ese día podrán aceptar la propuesta de la Provincia de diferir a mayo el pago que operaba mañana. Así, se ampliaría el plazo para el acuerdo que vencía el 31

Axel Kicillof dio a entender ayer que la Provincia está dispuesta a esperar hasta el 5 de febrero, la fecha tope para llegar a un acuerdo  con sus acreedores antes de ingresar en default, para arribar a un acuerdo con los tenedores del bono que vencía mañana. De esa forma, el gobierno bonaerense estiró de  hecho la ampliación del plazo para seguir trabajando en un cierre con los bonistas que en principio había extendido hasta el 31 de este  mes.
Desde Israel, donde ayer concluyó una gira en la que acompañó al presidente Alberto Fernández, Kicillof indicó que el día 5 de febrero próximo “sería la última oportunidad en el esquema de aceptación de esto, o si no ya estamos cerca del vencimiento”.
“Es un bono cuya propiedad está bastante dispersa. Aparentemente, el fondo que más tenencia tiene es un 16%. Entonces, está muy  atomizado y las cláusulas de estos  bonos dicen que para que la aceptación se haga general, se necesita una aprobación del 75%”, recordó el mandatario.
Hace algunos días la Provincia decidió aguardar hasta el 31 de este mes para arribar a un acuerdo con los tenedores de este bono, ya que la primera negociación no logró reunir la adhesión del porcentaje requerido.
Si el 5 de febrero no hay acuerdo y la Provincia no paga el vencimiento de 250 millones de dólares, ingresará en cesación de pagos. Kicillof pretende diferir la cancelación de la cuota del capital de ese título, con la idea de que la cuestión de la deuda bonaerense ingrese en los términos de la negociación que encarará el gobierno nacional por su propias obligaciones.
Kicillof afirmó que hay acreedores que aceptaron la propuesta de la Provincia para extender el plazo del pago del bono BP21, pero la traba estaría puesta en la renuencia de unos de los fondos de inversión  que concentra el 16 por ciento del total del bono.
El mandatario sostuvo que algunos bonistas “pidieron un plazo  mayor” y que “otros ya aceptaron la oferta, pero quieren seguir las conversaciones porque piden determinadas precisiones”, destacando además que la negociación se  da “en buenos términos”.
La Provincia oficializó este mes que no podrá pagar el vencimiento de US$ 250 millones. En cambio,  otros US$ 27 millones en concepto  de intereses sí se pagarían en tiempo y forma. Para evitar caer en default, la Provincia lanzó una solicitud de consenso para que sus acreedores acepten que el pago del  capital se postergue al 1° de mayo. Pero por ahora, no encuentra el consenso exigido del 75 por ciento  de los bonistas. 
“Lo único que pedimos es que esperen hasta mayo, cuando el Gobierno nacional esté más establecido  en el diálogo por la deuda nacional. No es una propuesta audaz, solamente esperen un poco más  para poder hacer pie”, dijo Kicillof.
Insistió en que “fue un espanto cómo endeudaron a la Nación y a la Provincia en cuatro años”, y expuso que “los acreedores internacionales que tomaron toda esta deuda conocen” esa situación, y que  apenas asumió los llamó “para que hicieran propuestas y buscarle una solución consensuada y constructiva”.
El gobernador subrayó que la proposición de posponer el vencimiento previsto para pasado ma-  ñana al 1° de mayo, responde a que en ese mes “van a estar las cosas un poco más claras con respecto al diálogo que está llevando adelante la Nación”. 
Reiteró que no se le propuso “una quita” a los bonistas, sino que simplemente les requirieron “posponer el pago porque es un pago de capital muy grande que cae en enero”, y que los recursos de la caja de la Provincia “no alcanzan para afrontar ese vencimiento”.
Además, se refirió a la supuesta manifestación de un grupo de bonistas que, de acuerdo con algunos medios, dijeron que el gobierno bonaerense “nos cantaron retruco con un 4 de copas”.
“Eso está entre comillas, pero parece ser un off. No parece una expresión de un bonista de Wall  Street”, analizó Kicillof, y agregó: “el Ministerio de Economía está hablando con los acreedores, con los  dueños de los bonos y de ninguna manera en esos términos”.

Confianza
En la misma sintonía el director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, afirmó que “ya hay acreedores que  aceptaron la propuesta” del gobierno, y vaticinó que “será una gestión exitosa”.
El funcionario analizó que “la  situación de la provincia es crítica”, apuntó que “el gobernador y el ministro de Hacienda, Pablo Ló- pez, lograron en este acuerdo intermedio extender el plazo hasta el 31 de enero”.
El jefe de Gabinete, Carlos Bianco, manifestó que desde el gobierno ven como probable “llegar al  75%” de los avales de los acreedores necesarios para poder postergar el pago, y expresó que las expectativas del Ejecutivo “son buenas”.
“Fuimos muy claros con los bonistas, ellos más que nadie saben la situación financiera provincial y nacional. Ahora forma parte de  la negociación para reestructurar la deuda y solucionar los problemas”, remarcó. 
Bianco puntualizó que “tenemos la intención de pagar, lo único que no está es el dinero”.
Si no hay acuerdo, los bonistas podrían optar por reclamar judicialmente el pago de la deuda o activar un planteo ante el Banco de  Nueva York al que podrían sumarse todos los tenedores de títulos bonaerenses, más allá del plazo de los  vencimientos.

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