Sigue la incógnita sobre quiénes ocuparán los principales cargos en el gabinete de Axel Kicillof.
Sigue la incógnita sobre quiénes ocuparán los principales cargos en el gabinete de Axel Kicillof.
CAMBIO DE AUTORIDADES BONAERENSES

Kicillof: gabinete “in péctore” y un superministerio en danza

El gobernador electo tiene definido “el 90 por ciento” de su equipo, dicen en su entorno, y prometen incorporar a distintos sectores.

Cerca de Axel Kicillof salen al cruce de que el hermetismo con que se viene manejando el diseño del nuevo gabinete bonaerense tenga que ver con indefiniciones. “El 90 por ciento está resuelto”, afirman cerca del gobernador electo.
Pero el ex ministro de Economía no quiere confirmar a su equipo. Se especula con que esperará a que se anuncie el gabinete de Alberto Fernández, acaso, como para compensar a algún sector que quede relegado a nivel nacional. También, porque terminará de hablar del tema con Cristina Kirchner.
Una de las grandes dudas sigue pasando por quién será puesto al mando del Ministerio de Seguridad. En las últimas horas pareció cobrar vigor la versión de que el elegido podría ser Sergio Berni, ex subsecretario de Seguridad en la Nación y senador provincial a punto de terminar su mandato.
Esa posibilidad estaría dando por tierra con la intención de un grupo de intendentes peronistas del Conurbano de imponer en una de las áreas más calientes de la administración provincial al diputado electo y jefe comunal del Partido de la Costa, Juan Pablo de Jesús.

Reducción de estructuras
De las pocas confirmaciones que existen, una tiene que ver con la decisión de “optimizar” la gestión. Traducido: se prevé una reducción de estructuras que quedará plasmada en la reforma a la ley de Ministerios.
Kicillof parece decidido a darle vigor al Ministerio de la Producción, una cartera que quedó devaluada en la administración de María Eugenia Vidal, al punto de que permaneció vacante largos meses.
Se habla de la creación de un megaministerio que englobaría además a la actual cartera de Trabajo y a Ciencia y Tecnología. Al frente de ese posible nuevo esquema quedaría el economista Augusto Costa, uno hombre de extrema confianza del mandatario electo.
Costa parecía un nombre puesto para el Ministerio de Economía, pero todo indica que su destino será el de liderar una de las apuestas fuertes de gestión de Kicillof en busca de potenciar el perfil productivo de la Provincia.
Se dice que en el área de Trabajo podría recalar la economista Mara Ruiz Malek.
Para Economía ahora se menciona a Pablo López, otro economista cercano al gobernador electo y que comenzó a encabezar la transición con funcionarios de Vidal en temas vinculados al área de Hacienda.
Kicillof tendría resuelto quién será el nexo con los sectores del campo. Se habla de que el ministro de Asuntos Agrarios sería Javier Rodríguez, quien fuera secretario en el área de Agricultura durante el gobierno de Cristina Kirchner.

Más incógnitas que certezas
Otra de las incógnitas tiene que ver con la Dirección General de Escuelas. Si bien en principio se mencionó a Federico Thea, rector de la Universidad Nacional de José C. Paz, ahora suena el nombre de Agustina Vila, su segunda en esa casa de altos estudios. Thea, en cambio, podría estar cerca de Kicillof, quizás en algún área de control de gestión.
El que es número puesto es Carlos Bianco, el dueño del Clío con el que Kicillof recorrió la Provincia, que será ministro de Gobierno o jefe de Gabinete.
Para Salud se menciona al ex viceministro nacional del área, el camporista Nicolás Kreplak. Se especula además con que Fernanda Raverta, derrotada en Mar del Plata, podría encabezar la cartera de Desarrollo Social.
Pero Kicillof prefiere mantener su equipo en reserva, en medio de la inquietud que comienza a ganar terreno entre intendentes y distintos sectores que tributaron al Frente de Todos que albergan la esperanza de poder contar con espacios de representación en el Gabinete bonaerense.
“Va a esperar que Alberto Fernández anuncie primero su gabinete”, dicen quienes están al tanto de algunas de las conversaciones.
La búsqueda de compensaciones es uno de los motivos de la demora. Y de ese equilibrio dependerá también una puja por la que ya saltan chispas: la presidencia de la Cámara de Diputados de la Provincia.

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