Kicillof no tendrá mayoría en la Legislatura y  deberá negociar las leyes con Cambiemos
ELECCIONES 2019

Kicillof no tendrá mayoría en la Legislatura y deberá negociar las leyes con Cambiemos

El Frente de Todos solo ganó en tres secciones y seguirá siendo minoría en el Senado. En Diputados, el escenario será parejo

Pese al triunfo en las urnas de ayer, el próximo gobernador bonaerense Axel Kicillof estará obligado a negociar con Cambiemos para lograr aprobar leyes en la Legislatura bonaerense. Al menos, en el primer tramo de su gestión.
El Frente de Todos solo logró imponerse en tres de las ocho secciones electorales en que se divide la Provincia para la elección de diputados y senadores bonaerenses: las dos que corresponden al Conurbano y la Segunda (del noreste), por un escasísimo margen.
Con esos números, el peronismo conseguía 23 nuevas bancas en la Cámara de Diputados y 13 escaños en el Senado. En tanto, Juntos por el Cambio lograba resonantes victorias en las secciones del interior de la Provincia: Cuarta, Quinta, Sexta y Séptima, además de la Octava, correspondiente a La Plata.
De esa forma, el armado del PRO, la UCR y la Coalición Cívica seguirá conservando una importante cuota de poder en las dos cámaras.
Al cierre de esta edición, Juntos por el Cambio conseguía cosechar 22 bancas en la Cámara de Diputados y diez nuevos escaños en el Senado, donde seguirá conservando una amplia y cómoda mayoría.
En tanto, Consenso Federal sólo llegó al piso en la Cuarta sección electoral, por lo que consiguió ingresar un diputado. Fue un resultado que sorprendió a muchos, en medio de proyecciones que indicaban que el peronismo iba obtener una amplia victoria.
En los distritos del Conurbano, el peronismo obtuvo cómodas diferencias. Por la Primera, correspondiente al norte y oeste del Gran Buenos Aires, metió nueve diputados, contra seis de Juntos por el Cambio. En la Tercera, del sur, ganó seis de las nueve bancas de senadores que se pusieron en juego.
La Segunda, del norte de la Provincia, fue la única sección del interior donde triunfó el peronismo, que se quedó con 3 de las cinco bancas de senadores en juego. Juntos por el Cambio se impuso en la Cuarta, obteniendo siete de las 15 bancas de diputados, en la Quinta, con seis de los once escaños en juego y en la Sexta, donde de todas formas se repartieron parejo las seis bancas de diputados con el peronismo. En la Sexta, del sudoeste, también hubo reparto equitativo de las seis bancas de senadores en juego.
Con esos números, tras la renovación de mandatos del próximo 10 de diciembre, en el Senado bonaerense Juntos por el Cambio quedaría con un bloque de 26 integrantes, es decir, la mayoría. En tanto, el Frente de Todos unificado tendría 20.
En Diputados, el peronismo unificado quedaría como primera minoría con 45 bancas, mientras que Juntos por el Cambio arrancaría con unos 44 integrantes, aunque los desprendimientos y fracturas parecen inevitables.

Especulaciones
Por el lado del Frente de Todos, si bien en el marco del esquema de unidad los diferentes sectores fueron juntos en una misma boleta, es probable que eso no se replique en el recinto.
Si bien todo indica que los legisladores del kirchnerismo y los que responden a los intendentes confluirán en una sola bancada, el massismo seguiría manteniendo un bloque separado, aunque votarán juntos y funcionará como interbloque.
Apenas baje la espuma por el triunfo, en el peronismo bonaerense se iniciará la pulseada entre los distintos sectores para ocupar los espacios de poder. Y el sillón de la presidencia de Diputados bonaerense será uno de los objetivos más disputados.
Con ese escenario, la principal incógnita será si la gobernadora saliente María Eugenia Vidal logrará alinear políticamente a los legisladores de Cambiemos y evitar, de esa forma, que los bloques se fracturen. Si lo consigue, se convertirá en la llave para la sanción de las leyes y Kicillof deberá negociar con ella para hacer avanzar cualquier proyecto.
Pero parece un objetivo difícil. En los bloques convivirán legisladores alineados con el PRO y que responderán directamente a Vidal, pero también una importante tropa de radicales (la UCR tendrá diez diputados y seis senadores) y de la Coalición Cívica.
La gobernadora saliente ya comenzó a desandar ese camino, con varios gestos hacia su compañero de fórmula y presidente del radicalismo provincial Daniel Salvador. La incógnita reside en si todos los sectores del radicalismo se mantendrán dentro de esa lógica.
El primer movimiento cantado será la salida los legisladores que responden a Emilio Monzó. Y muchos miran a un grupo de diputados sin alineamiento claro.

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