María Eugenia Vidal recorre el territorio bonaerense en busca de la reelección, pero en el oficialismo no se descarta su candidatura presidencial.
María Eugenia Vidal recorre el territorio bonaerense en busca de la reelección, pero en el oficialismo no se descarta su candidatura presidencial.
LA PROVINCIA

Se acelera el tiempo electoral, a la espera de las grandes definiciones

La política bonaerense comenzó a sentir por estos días un anticipo del vértigo de las definiciones electorales. La decisión de Cristian Ritondo de hacer anunciar a través de sus operadores políticos que dejará el Ministerio de Seguridad bonaerense para lanzarse a la carrera por el sillón de la presidencia de la Cámara de Diputados fue la muestra más clara de que en el oficialismo todo opera ya bajo una lógica electoral.
El anuncio, que llegó tras el aval de la Casa Rosada a través de Marcos Peña, se convirtió en la principal novedad política de una semana dominada por los chispazos entre los socios mayores de Cambiemos, otro síntoma claro de la aceleración de los tiempos electorales.
Martín Losteau, primero, y Ernesto Sanz después, sacudieron el tablero con un fuerte planteo para que se habiliten internas en Cambiemos. Envalentonados por resultados en el interior del país, en el radicalismo miran de cerca la evolución de la imagen de Mauricio Macri. Algunos, ensayan hipótesis e imaginan escenarios si la caída en la intención de voto del Presidente se profundiza.
A principios de la semana, los movimientos del radicalismo tuvieron alguna réplica en la Provincia con un nuevo coletazo de los tironeos por la candidatura a vicegobernador de Daniel Salvador.
Una frase dicha al pasar por Vidal en una reunión con el propio Salvador y los senadores provinciales de Cambiemos (cuando señaló que en el oficialismo “todavía falta definir los vices”) reavivó el tema. Para quienes quisieron ver más allá, hubo en esa mención de Vidal un mensaje directo al radicalismo, que levantó el perfil en la antesala de la gran negociación por el armado del dispositivo electoral con que Cambiemos irá a las urnas.
Pero hasta los propios radicales que rodean a Salvador miraban sin preocupación ese supuesto gesto de Vidal. “Estamos en medio de una pulseada. ¿Para qué lo va a confirmar ahora? Tener eso abierto es un activo a tu favor en la negociación”, decían en la antesala del encuentro del Foro de Intendentes que se hizo en La Plata. Allí, los caciques territoriales de la UCR decidieron bajar el tono luego de una semana caliente. Pero no se salvaron de alguna “chicana” de sus pares amarillos. “Quieren una interna para elegir candidato a presidente. Tendríamos que ir más allá y definir todos los cargos en las PASO. Incluso el de gobernador”, lanzó Jorge Macri.

Vidal y el supuesto Plan B
La semana política del oficialismo tuvo nuevamente en circulación algunas hipótesis que cobraron fuerza en medio de otro frente de tormenta financiero para el Gobierno. Vidal volvió a ser centro de versiones sobre un supuesto “plan B” de Cambiemos para la pelea presidencial si es que Macri no logra revertir la caída que viene experimentando en intención de voto por el impacto de la recesión y el malestar que se acrecienta entre los sectores medios.
¿Será la gobernadora la candidata presidencial de Cambiemos si la reelección de Macri corre peligro? Para algunos es una idea descabellada. Para otros, hay cada día más señales de que el oficialismo deberá buscar alternativas que le permitan llegar con más aire a octubre.
El peronismo, en tanto, sigue esforzado en mostrar señales de una unidad que por ahora no parece seguir una lógica unificada. En la Matanza, la foto política de la semana mostró juntos a Máximo Kirchner, los intendentes del Conurbano, Hugo Moyano y Roberto Baradel, entre otros.
Al encuentro del PJ bonaerense, además, asistieron congresales cercanos a Sergio Massa. En el peronismo de la Provincia quieren preparar un escenario para que las definiciones vayan llegando a partir de las próximas semanas. En marzo, especulan, habrá alguna certeza sobre cómo se dirimirá la pulseada por la candidatura a Gobernador, que por ahora tiene como contendientes a Axel Kicillof, a Verónica Magario y a Martín Insaurralde. “Si ninguno se despega claramente del resto en las encuestas, lo más lógico es que vayamos a una interna”, dicen en el PJ. “Pero tenemos que firmar un pacto de no agresión”, aseguran, con el recuerdo fresco de la catastrófica PASO que enfrentó a Aníbal Fernández con Julián Domínguez.
El viernes, en tanto, hubo otra foto política que generó ruido en la oposición bonaerense: la que mostró juntos a Roberto Lavagna y Sergio Massa. En un encuentro en la casa del ex economista, hablaron de política y esquivaron temas espinosos, básicamente las candidaturas. Lavagna ya avisó que sólo será candidato en un frente de unidad y sin pasar por internas. El tigrense, por su parte, no da señales por ahora de querer correrse de la carrera presidencial, aunque para muchos el acercamiento a Lavagna pone nuevamente sobre la mesa la posibilidad de que Massa finalmente termine aceptando una candidatura a gobernador.

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