Cómo entrar en la Provincia, el gran dilema  del armado presidencial de los gobernadores
TRASTIENDA POLÍTICA

Cómo entrar en la Provincia, el gran dilema del armado presidencial de los gobernadores

Lanzado su cuarteto protagónico estelar hace pocos días, el experimento neo peronista conocido provisoriamente como Alternativa Argentina enfrenta el que tal vez sea su desafío más grande, aún mayor que el de definir con qué nombre disputará la candidatura presidencial el año próximo: decidir quién será el postulante a la gobernación bonaerense, esa figura que servirá de anclaje en la provincia definitoria de cualquier sueño presidencial.
El salteño Juan Manuel Urtubey, el cordobés Juan Schiaretti, el rionegrino Miguel Pichetto y el bonaerense Sergio Massa aparecen como las caras iniciales de un armado nacional alternativo a la famosa “grieta”, que pretende sumar otros gobernadores, básicamente del peronismo.
Pero tendría un punto de debilidad: cómo ser competitivo en un distrito que parece hegemonizado por la presencia de dos de las mujeres con más peso en la política argentina. Hablamos de la gobernadora María Eugenia Vidal, as de espadas de Cambiemos en plan reeleccionista, y de la ex presidenta Cristina Kirchner, cuyo núcleo duro de votantes, ese universo que la pone en el elenco de presidenciables a nivel nacional, se encuentra precisamente en el populoso Conur​​​​​​bano.
En el mundillo político se tiene una visión de espejo respecto del papel de estas damas en sus respectivos espacios políticos.
De Vidal se dice que traccionaría votos a favor de la reelección de Mauricio Macri, cuya imagen personal y de gestión está muy por debajo de la que muestra la mandataria. Todos los sondeos dicen eso. De Cristina se asegura que, a la inversa, arrastraría hacia arriba a cualquier candidato a gobernador que lleve su espacio, si ella finalmente se postula otra vez a la Presidencia. Quimeras por ahora.

El salteño Juan Manuel Urtubey, el cordobés Juan Schiaretti, el rionegrino Miguel Pichetto y el bonaerense Sergio Massa aparecen como las caras iniciales de un armado nacional alternativo a la famosa grieta.

En Alternativa Argentina parecen pensar más con la lógica que aplica el macrismo: son muchas las fuentes de ese espacio que aseguran necesitar un “candidato a gobernador fuerte” para dar la pelea provincial y ayudar a la consolidación nacional.
Se trata, sobre todo, de los que preferirían que Massa se calce el traje de postulante a la gobernación. Algo a lo que, por lo conocido hasta ahora, el de Tigre es refractario. Prefiere que se realice una Primaria Abierta nacional en su espacio y postularse como pre- candidato presidencial.
Esgrime varios motivos. El más fuerte: del cuarteto fundador, él es quien ostenta mayor nivel de conocimiento a nivel nacional. A eso retrucan voceros oficiosos de los gobernadores con lo siguiente: también es el que aparece más desgastado por su hiper exposición desde hace unos nueve años, cuando comenzó a alejarse del kirchnerismo hasta romper definitivamente en 2013, acaso su punto más alto en política.
Si los gobernadores lo presionan para que sea su representante en la Provincia, también presiona en el sentido contrario su núcleo político más inmediato: su familia política, donde sobresale su esposa Malena Galmarini, su grupete de referentes tigrenses, algún legislador provincial. Son los que machacan para que sólo piense en la Presidencia. Acaso para descomprimir, Massa ha deslizado que su postulante provincial es el ex diputado Daniel Arroyo, especialista en temas sociales. Una materia clave en estos tiempos de ajuste fiscal.
A Massa le susurran voceros provinciales que, aún perdiendo la gobernación, él tendría ganancia. “Si sale segundo se quedaría con el peronismo bonaerense”, le dicen. Relativo: el PJ ha demostrado ser bastante cruel con el que pierde. Y ni hablar si quedara tercero, con un kirchnerismo por encima suyo en el conteo final. Esa imagen para el massismo hoy reviste categoría de pesadilla.
El problema de los gobernadores que quieren construir el peronismo sin Cristina es que los intendentes del PJ provincial, la mayoría del Gran Buenos Aires, se mantiene con la ex presidenta. Es, sobre todo, por conveniencia. ¿Para qué distanciarse de la dirigente opositora que en sus distritos aparece mejor posicionada? ¿Para qué arriesgarse a que les armen una lista enfrente que les robe concejales? Es un camino por el que, al menos por ahora, Urtubey y compañía no pueden transitar para planear un desembarco.
Desde Alternativa Argentina aseguran que esa certeza de los alcaldes se irá desarmando a medida que crezca el nuevo espacio, que se expanda, que se consolide y que, sobre todo, surja “esa” figura atractiva. Confían en que el resto de los gobernadores no kirchneristas, como Juan Manzur (Tucumán), Rosana Bertone (Tierra del Fuego) o Gustavo Bordet (Entre Ríos) se sumarán pronto a la mesa nacional y meterán presión para, por ejemplo, convencer a Massa.
Todos esos gobernadores y el resto, hay que decirlo, probablemente adelanten las elecciones provinciales en sus distritos a la primera mitad del año que viene para mejorar sus chances de reelección y fortalecerse en la mesa nacional de discusión del espacio.

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