Marcela Alejandra Coronel, una nueva víctima de femicidio.
Marcela Alejandra Coronel, una nueva víctima de femicidio.
CRIMEN DE LA ENFERMERA

Por primera vez le quitan los derechos parentales al acusado de un femicidio

Además, le dictaron prisión preventiva y procesaron a su hermano como presunto cómplice, mientras que pedirán aplicar la “Ley Brisa” para la niña.

Los dos hermanos acusados de matar a una enfermera en su casa de Longchamps seguirán detenidos por lo menos hasta el juicio oral. Así lo resolvió el juez de Garantías 8 de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, al dictar la prisión preventiva de Gabriel y Pablo Guevara por el homicidio calificado de Marcela Alejandra Coronel, pareja del primero y cuñada de Pablo, informaron fuentes judiciales.
En el mismo fallo el magistrado suspendió la responsabilidad parental de Gabriel Guevara con respecto a su hija, en función de lo que establece el nuevo Código Civil y Comercial, agregaron los voceros. Es la primera vez que se toma esta medida y ya se analiza pedir que se aplique en favor de la menor la flamante “Ley Brisa”, que contempla una reparación económica para los hijos de víctimas de femicidio.

Golpes y estrangulamiento
La preventiva había sido requerida por la fiscal Marcela Juan, quien dio por probado que el 28 de mayo pasado, en Longchamps (Almirante Brown), un hombre le propinó a la víctima “una feroz golpiza en diferentes partes del cuerpo, particularmente tres golpes en la cabeza que le ocasionaron una lesión en la masa encefálica”, dejándola en una situación de indefensión, “con claras intenciones de ocasionar la muerte”.
Para la fiscal, Gabriel Guevara “actuó sin riesgo para sí y procedió al estrangulamiento de la víctima mediante la utilización de una soga, ocasionándole lesiones de tal entidad que le produjeron la muerte por asfixia mecánica por constricción extrínseca del cuello, todo ello en el contexto de violencia de género y violencia familiar”.
En su planteo, Marcela Juan argumentó que “en el mismo día y lugar, en horario aún no determinado pero con posterioridad a las 8 horas, un sujeto de sexo masculino, a la postre identificado como Pablo Guevara, brindó a su hermano Gabriel Guevara una cooperación en la ejecución del hecho antes descripto, de carácter secundario, toda vez que su aporte no ha sido necesario para que el hecho se consume”.
Sin embargo, agregó la fiscal, actuó “con la clara finalidad de asegurar la impunidad de su hermano Gabriel”, como “habían pactado con anterioridad en horas de la madrugada, consistiendo su accionar en alterar la escena del crimen (...) desordenando los bienes existentes en la vivienda, para luego llevarse a su sobrina” de un año y medio desde la vivienda de Burzaco, “para simular la perpetración de un hecho de robo”. La nena fue abandonada en una plaza. En el fallo de Vitale, se indica que los hermanos Guevara “resultan autor y partícipe secundario penalmente responsables del ilícito”.

Las pruebas
Destacan como elementos de prueba el testimonio de la hermana de la enfermera, quien declaró que habló con Marcela por última vez el 27 de mayo, vía whatsapp, entre las 23 y las 23.51. Consideraron también el informe preliminar de autopsia, que estableció que la víctima murió por “asfixia mecánica por constricción extrínseca del cuello por lazo o similar”.
En base a la rigidez del cuerpo y las livideces en la parte lateral derecha y la región ventral, los informes criminológicos fijaron la data de la muerte entre 12 y 16 horas antes del examen, es decir, entre la 1.30 y las 4.30 de la mañana del 28 de mayo. Y por esas mismas marcas supieron que el cuerpo “fue movilizado de su posición original de unas seis a ocho horas posteriores a su muerte”.
“Esta variación de posición y ubicación del cuerpo, así como de los objetos de la casa (cocina y habitación matrimonial) se realizó con el objeto de armar una escena del crimen diferente a la original con el objeto de desvirtuar el hecho”, concluyeron los investigadores.
Por una declaración prestada bajo reserva de identidad se determinó que Gabriel Guevara tendría “una o dos denuncias por violencia de género que realizaron los padres de su ex novia”, explicaron fuentes judiciales. Al ser indagado, Gabriel Guevara negó haber participado del hecho y culpó a su hermano Pablo, quien, a su turno, hizo lo mismo con Gabriel.
Declaró que alrededor de las 2.50 del 28 de mayo recibió este mensaje de Gabriel: “Venite para casa que me mande una cagada algo groso (SIC)”. Aseguró que su hermano “le terminó manifestando por mensaje que había matado a Marcela” y le advirtió que “si no quería ir preso, fuera a ayudarlo”. Declaró que Gabriel había golpeado a su pareja con un fierro en la cabeza y que decidió ayudarlo “porque era su hermano”, figura en la causa.

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