Jorge Ferraresi, de Avellaneda, cuestionó los condicionamientos que impone María Eugenia Vidal.
Jorge Ferraresi, de Avellaneda, cuestionó los condicionamientos que impone María Eugenia Vidal.
PACTO FISCAL

Intendentes se rebelan contra las políticas de María Eugenia Vidal

Rechazan el acuerdo de "austeridad" a cambio de financiamiento e incluso algunos anuncian la incorporación de empleados, bonos y aumentos de sueldo.

Los tiempos que corren no son sencillos para los intendentes bonaerenses, que deben aceptar las condiciones de austeridad que pide María Eugenia Vidal si quieren tomar deuda para invertir en sus comunas y recibir asistencia provincial en caso de “imprevistos” o correr el riesgo del desamparo financiero.
Los jefes comunales saben que en caso de rechazar esta iniciativa, pueden quedar como “huérfanos” de la gobernación. Sin embargo, mientras son pocos los que se animan a contrariar a María Eugenia Vidal, hay un grupo de intendentes, en su mayoría kirchneristas, que se rebela contra la mandataria.

“Qué pacto fiscal me va a proponer esa mentirosa que en todo este tiempo no me dio ni un litro de nafta para los patrulleros, ni un sólo peso para las escuelas”.

Abierto desafío
En las últimas horas, varios de ellos señalaron que lejos de adherir pacto fiscal propuesto por la Provincia -que estipula un recorte de gastos a cambio de auxilio financiero- anunciaron la incorporación de más empleados a la planta municipal, aumentos de sueldo y bonos generosos.
El primero en desafiar a Vidal fue el jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, quien en un acto en el que contó con el respaldo de la senadora Cristina Kirchner ninguneó los pedidos de “austeridad” del gobierno bonaerense y anunció la incorporación de 800 trabajadores al Ejecutivo municipal, un aumento salarial de 30 % y el compromiso de sumar 100 trabajadores más a lo largo del 2018 y otros 100 en 2019.
“Esta política en beneficio de los trabajadores municipales puede concretarse debido a que la Municipalidad de Avellaneda no suscribirá el Régimen Provincial de Responsabilidad Fiscal Municipal” se encargaron de aclarar desde Avellaneda.
El hecho de no firmar, significa renunciar a la asistencia financiera con fondos extras girados desde Provincia o Nación. Pero, desde Avellaneda aseguran que cuentan con la independencia financiera para hacerlo.
Ese mismo rumbo seguirá Mario Secco, de Ensenada, quien comunicó la entrega de un bono de fin de año de $ 3000, un aumento del 25 % del sueldo de los empleados y la incorporación a planta permanente de 100 personas.
El jefe comunal había sido el primero en atacar a Vidal por el pacto fiscal. “Qué pacto fiscal me va a proponer esa mentirosa que en todo este tiempo no me dio ni un litro de nafta para los patrulleros, ni un sólo peso para las escuelas. Ensenada mantiene la seguridad, la salud y la educación con recursos propios, que venga y se siente conmigo a ver las cuentas. Que venga a ver el superávit que tengo”, había declarado.

"Aunque firmemos, la discriminación que ya existe entre las municipios de Cambiemos, los del peronismo dialoguista y los que somos opositores no va a cambiar”.

Qué dice la normativa
La iniciativa, aprobada en la Legislatura, estipula el ingreso de $ 65 mil millones a las arcas bonaerenses por el Fondo del Conurbano y un 8 % de ese monto será coparticipado a municipios. Pero, se elimina el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM). Eso desató críticas de una parte del ala peronista, que asegura que así las comunas perderán dinero.
"Con la eliminación del FIM, (la localidad de) 25 de Mayo recibirá $ 15 millones menos. Los Municipios de la 7ma. Sección Electoral recibirán $ 155.641.456 menos. Los intendentes pedíamos continuidad del FIM como una herramienta de desarrollo", disparó Hernán Ralinqueo, de 25 de Mayo, otro de "rebeldes".
El jefe comunal de Areco, Francisco "Paco" Durañona, también integra la lista de sublevados, aunque no hará anuncios municipales. "En Areco hace tiempo que cumplimos las metas que solicita el pacto fiscal y no necesitamos auxilio financiero, ni pedir endeudamiento", explicó, y siguió: "Aunque firmemos, la discriminación que ya existe entre las municipios de Cambiemos, los del peronismo dialoguista y los que somos opositores no va a cambiar. Los beneficios se los quedan los que levantan la mano a favor del Gobierno".
Para Durañona, esto es "querer poner de rodillas" a intendentes en el marco de un "poder unitario y centralista con el látigo y la billetera”.
Desde el gobierno provincial señalaron que el consenso es amplio y que es "mínimo" el porcentaje de intendentes que terminará no adhiriendo al pacto fiscal presentado por Vidal.
Entre otras cuestiones, el pacto estipula que la planta de personal no puede crecer más de la población, que la deuda del municipio no supere el 8% de los gastos corrientes y que el gasto no puede crecer más que la inflación. Cada distrito podrá adherir o no. El que lo haga podrá tomar deuda para inversión y recibir asistencia en caso de "imprevistos".

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