La norma no se aplicará de forma integral para las elecciones de octubre.
La norma no se aplicará de forma integral para las elecciones de octubre.
POR FALTA DE REGLAMENTACIÓN

Ley de paridad: puede quedar desvirtuada

Ante la falta de reglamentación de la Ley de Paridad por parte del gobierno de María Eugenia Vidal, la norma no se aplicará de forma integral para las elecciones generales que se realizarán en octubre. Así lo dictaminó la Junta Electoral bonaerense al interpretar que, en la conformación de las listas que competirán en octubre –en caso de aquellos frentes que tuvieron internas-, primará la “voluntad popular” por sobre la “alternancia y secuencialidad entre sexos”.
Según establecía la Ley de Paridad aprobada en la Legislatura el año pasado, la conformación de las listas definitivas, en aquellos casos en los que dos o más listas compitieran en una interna por el mismo frente en las PASO, se realizarán con la aplicación del sistema D’Hont y de cociente, pero también con un principio de alternancia y secuencialidad entre sexos, es decir un hombre y una mujer o viceversa.
Sin embargo, la Resolución nº 114 de la Junta Electoral estableció que, ante la falta de reglamentación del Poder Ejecutivo bonaerense sobre cómo aplicar en concreto la Ley de Paridad, se relega la norma y prioriza la voluntad popular. Establece entonces que las listas definitivas “deberán ser presentadas sin alterar el orden previsto en la listas de precandidatos presentadas en las PASO”, sin importar la paridad.
Según indica la resolución, “sería imposible materialmente integrar las listas con una plena alternancia y secuencialidad entre sexos por binomios sin alterar la voluntad popular, por lo que debe fijarse un criterio de integración de las listas de precandidatos que respete el cupo y la voluntad popular”.
Y sostiene: “No se puede mediante un ‘acto de príncipe’ modificar la voluntad popular en la lista que debe ser integrada para de esta manera cumplir con la ‘secuencialidad y alternancia’ de género dispuesto por la norma, pues para satisfacer dicha ‘alternancia y secuencialidad’ se debe modificar lo votado por la población en las PASO”.
Por lo tanto, puede darse el caso que, en las alianzas en las que una de las listas haya obtenido minoría, un candidato masculino sea seguido por otro del mismo sexo, desvirtuando lo que se intentaba lograr con la ley de paridad.

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