Dudas y vaivenes, con Randazzo en cancha
PANORAMA PROVINCIAL

Dudas y vaivenes, con Randazzo en cancha

El acto dijo bastante. Tradujo, aun sin la presencia de su actor estelar, el posible escenario de confrontación interna del peronismo en las Primarias. Ayer, en Junín, los sectores afines a Florencio Randazzo plantearon por fin su decisión de dirimir diferencias con el kirchnerismo en agosto.
El ex ministro dejó correr lo que en principio se supuso un “operativo clamor” para precipitar el anuncio. No hubo tal pronunciamiento, pero Randazzo avaló este virtual prelanzamiento con el envío de algunos de sus emisarios.
Ausencias y presencias también dijeron mucho. El Movimiento Evita ratificó su divorcio con los K, al igual que intendentes del Grupo Esmeralda. Un faltazo notorio fue el de Martín Insaurralde, el alcalde de Lomas de Zamora. Horas antes había producido un hecho político con toda la intención de incomodar a Randazzo: compartió un acto junto al ex gobernador Daniel Scioli, quien busca reverdecer laureles bajo el armado kirchnerista.
La actitud de Insaurralde estaría anticipando una discusión que se viene en este espacio no K una vez que Randazzo blanquee -se estima en las próximas dos semanas- su decisión de competir en este turno electoral: quién ejercerá la jefatura del sector.
Existe la certeza en ese armado de que el ex ministro del Interior y Transporte es el dirigente que mejor puede representar la oferta renovada del peronismo para el electorado bonaerense. Pero esa concesión no implica, al menos para varios jefes comunales, cederle el poder absoluto de conducción y armado de las listas. El gesto de Insaurralde es muy revelador en ese sentido.
La movida, con todo, no despeja las dudas que invaden al peronismo y al resto de las fuerzas. Más allá de la decisión ventilada en Junín, ¿incluirá la alternativa de enfrentar a la propia Cristina Kirchner si la ex presidenta encabeza su propio armado en la Provincia? Cristina sigue jugando al misterio en una semana en la que aparecieron señales de dirigentes cercanos al núcleo K en el sentido de que, acaso, no estampe su nombre en la boleta.

Dilemas
¿Habrá candidato alternativo en ese caso o se ensayará la unidad en el peronismo? Es otro de los dilemas de la elección.
En medio de esa incertidumbre aparecieron las versiones sobre los coqueteos de algunos dirigentes cercanos a Sergio Massa con Randazzo. Se habló, por caso, de las charlas de Felipe Solá con su ex ministro en la Provincia.
Esos contactos habrían tenido otros capítulos menos conocidos. Por caso, el ensayado por un diputado nacional del Frente Renovador con un randazzista de pura cepa. “Charlas hay, pero nada más que eso”, dicen quienes conocen aquellos coqueteos.
De cualquier modo, Massa tiene la decisión de presentar oferta propia junto a Margarita Stolbizer. Y en el Frente Renovador le adjudican cero chance a la opción de participar de una interna peronista junto a Randazzo.
Cerca del tigrense sueñan con una eclosión de este incipiente peronismo renovador si el kirchnerismo no le abre el juego para ir a la Primaria. Y en ese marco, concretar algún entendimiento con varios intendentes que se quedarían sin paraguas para dar la pelea por los cargos legislativos.
La Legislatura no se tornará inmune a aquellos avatares de la política. Por estas horas existe una movida en marcha del Frente Renovador en busca de exponer las presuntas responsabilidades del Ministerio de Seguridad bonaerense en relación con el trágico recital del Indio Solari en Olavarría.
Ya hubo una convocatoria a la bicameral de Seguridad que, se dice, el oficialismo procurará abortar y evitar la virtual interpelación de Cristian Ritondo por un hecho en el que la actuación de la Policía provincial quedó una vez más bajo la lupa.
Sin embargo, hay otro asunto un poco más jugoso para la política que habría encontrado nuevos bríos en los últimos días: el proyecto para la división de La Matanza.
Se habla por estas horas de un acuerdo tácito o no tanto, entre María Eugenia Vidal, Massa y Stolbizer para avanzar con el trámite parlamentario que incomoda al peronismo. Quizás no haya tiempo ni plafón para votarlo este año, pero la Gobernadora parece decidida a avanzar sobre la más poblada comuna de la Provincia y, de paso, procurar un disparo al corazón del principal bastión del PJ.
La llave está en manos de los massistas. En la comisión de Asuntos Municipales que controlan los renovadores, descansa la iniciativa tendiente a partir en cuatro al distrito gobernado por Verónica Magario impulsada por un diputado de Stolbizer. En las próximas horas podrían surgir algunas novedades para despabilar esa bomba política.

Obsesión oficial
La Matanza y Magario se han transformado en una obsesión para Cambiemos. Algunas encuestas que manejan en el propio oficialismo le asignan a la jefa distrital una imagen positiva cercana al 70%. Su nombre es, además, mencionado como posible candidata a senadora nacional ante una eventual deserción de Cristina Kirchner.
En ese territorio de casi 2 millones de habitantes, a Cambiemos le cuesta, y mucho, hacer pie. Envió de legionario al director general de Educación, Alejandro Finocchiaro, que libra por otra parte una lucha paralela con los gremios docentes.
“No es lo mismo Ramos Mejía o San Justo, que González Catán o Laferrere”, alertó en las últimas horas Vidal sobre las presuntas desigualdades que se generarían entre las zonas más pobres y las más acomodadas del actual distrito. En Cambiemos dicen que parte de esta situación podría salvarse con las regalías que paga la planta gasífera de YPF instalada en aquellas áreas más postergadas.
Pero la clave para el oficialismo es si Massa se termina subiendo a esa movida porque sin el apoyo de sus legisladores no tiene número para soñar con el quiebre político del histórico bastión del peronismo.
Hacia fines del año pasado, un pacto entre el tigrense y el titular del PJ y ex intendente del distrito, Fernando Espinoza, frenó la embestida oficial. Ahora, Espinoza se muestra muy cerca del kirchnerismo y acaso aquél entendimiento haya perdido razón y volumen.

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