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LA SITUACION DEL AGRO

Aumenta la alarma por la desertificación bonaerense

Pedro Apaolaza, de CARBAP, dijo que "los campos se vuelan" en el sur provincial afectado por la sequía.

El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, Pedro Apaolaza, criticó la falta de "reacción por parte del Gobierno Central" a raíz de la "preocupante voladura de campos de los partidos bonaerenses de Puán y Patagones, debido a la gigantesca sequía que sufre la zona".
Durante una gira que realizó por el sudoeste de la Provincia, el titular de CARBAP pudo comprobar el "proceso de desertificación que se vislumbra en la zona motivado por la extrema sequía".
Entre los efectos, dijo, se cuentan "los rodeos de hacienda de la zona" que decrecieron a un tercio en comparación al de hace dos años", señaló el dirigente rural.
"El área sembrada de trigo se ha visto brutalmente reducida: hoy el productor se encuentra solo y resistiendo tanto los embates de la sequía, de la cual está acostumbrado, y de la erróneas políticas del Gobierno nacional para con el sector y la zona en particular", sostuvo Apaolaza.
En su recorrida, el dirigente y el director ejecutivo de la entidad, Alfredo Rodes, recogieron testimonios de productores como el de Luis Geuna, de Stroeder, quien hace dos campañas, que no siembra trigo.
"No siembro por falta de agua, y las máquinas que tengo para hacer trabajos en campos de terceros las tengo paradas porque nadie mueve nada. Las pocas vacas que tengo, unas cien, las estoy aguantando como puedo", expresó Geuna.

El fenómeno

Los campos de Puán, Villarino, Villalonga, Stroeder y Carmen de Patagones se "vuelan", explicaron desde la entidad, por la extrema sequía que castiga a la zona desde hace mas de cuatro años y que se agravó durante los últimos dos años.
En 2008 cayeron 200 milímetros en la zona, la mitad del promedio anual de precipitaciones y en lo que va de 2009 tan sólo han caído 74 milímetros que se concentraron en enero y febrero.
En la región, según datos de la entidad por retenciones y distorsión de los mercados, en las últimas tres campañas se recaudaron 475 millones de dólares.
"El fantasma de la desocupación ronda sobre el trabajador rural como así también se esfuma el trabajo colonizador de miles de familias", explicó CARBAP.

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