SE PREVEN MUY POCAS SESIONES EN EL AÑO

Las elecciones y las internas frenarían a la Legislatura

El escenario electoral, con fracturas políticas y cambios de bandos que alcanzan no sólo al oficialismo sino también a la oposición, mantendría prácticamente paralizada la actividad legislativa en la provincia de Buenos Aires.

El impacto más fuerte, según las distintas fuentes consultadas, se sentirá en la Cámara de Diputados, donde las proyecciones más ambiciosas hablan de poder realizar siete sesiones de acá a agosto, es decir, un promedio de un plenario por mes.
Pero esa es, como se dijo, la aspiración "de máxima" que pocos, o casi nadie, cree que se podrá alcanzar. Los más realistas afirman que "como mucho, habrá cuatro sesiones" en la Cámara de Diputados en los próximos seis meses y que luego se producirá una parálisis casi total de la actividad legislativa.
En Diputados el escenario electoral ya se adelantó con la fractura del bloque oficialista, que sufrió la salida de diez legisladores y uno que formalizará su alejamiento la próxima semana.
La bancada del FpV-PJ contaba con una abrumadora mayoría de 58 diputados hasta diciembre del año pasado, pero ese número que le permitía casi prescindir de la oposición para aprobar los proyectos -aunque en no pocas ocasiones las iniciativas se trabaron por resistencias dentro de la tropa propia- se evaporó.
La que marcó el camino fue la diputada del Movimiento Libres del Sur, Laura Berardo, que a fin del año pasado formó bloque propio. Y en febrero de este año, los que emigraron, en este caso al nuevo espacio del peronismo disidente referenciado en el ex gobernador Felipe Solá, fueron diez legisladores. Y la próxima semana se alejaría Hugo Bilbao, quien conformaría un bloque unipersonal.
Esto deja al oficialismo con 47 diputados, el número exacto para tener quórum propio, obligando a cuidar al máximo la relación con los que decidieron quedarse para evitar una futura fuga.
Con ese escenario interno, sumado a que sus aliados de la Concertación también sufrirían una fractura en el bloque de ocho diputados, el oficialismo busca armar una estrategia que le permita garantizar un piso de sesiones.

Parálisis

En el Senado, en tanto, aseguran que la idea es realizar "dos sesiones por mes", manteniendo el promedio del año pasado. Sin embargo, ese número se parece más a una expresión de deseos que a un hecho con sustento real, ya que, si bien es cierto que en ese ámbito legislativo todavía no afloraron con fuerza las diferencias que ya se cristalizaron en Diputados, no es menos cierto que no hay proyectos en danza que obliguen al cuerpo con esa frecuencia.
Aunque los senadores podrían sacar alguna diferencia sobre los diputados en el número de sesiones que realizarán hasta agosto, está claro que llegado ese mes la parálisis será casi total en ambas Cámaras, ya que la dirigencia política -sin distinción de banderas- concentrará sus energías en el cierre de las listas de candidatos -tanto a nivel local como provincial- y será prácticamente imposible conseguir que los legisladores se sienten en sus bancas.

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