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RECORRIENDO LOS BARRIOS

Delicia de Junín: quejas por el cobro de una obra de mejorado inconclusa

Cuando se sumaron cuadras de cordón cuneta, en muchas de ellas no hicieron base estabilizada. Reclaman que hace siete meses que pagan por ese servicio que aún no llegó. Además, también solicitan la extensión del gas natural y soluciones al problema del tránsito. Desde la sociedad de fomento esperan poder comenzar a construir su sede en el corto plazo.

El barrio Delicia de Junín fue conocido históricamente con el nombre de Villa del Carmen, pero cuando los representantes de la sociedad de fomento hicieron el trámite para obtener la personería jurídica, se vieron obligados a cambiar la denominación del sector, y por el voto de los vecinos se eligió el que hace referencia a una tradicional fábrica de galletitas que había en esta zona.
Se trata del vecindario delimitado por la Ruta Nacional N° 188, la avenida Rivadavia y las calles Doctor Bozzetti y Alberdi.
Ubicado en la última zona antes de la ruta, se trata de un sector que se desarrolló mucho en estos años. “El barrio tuvo un crecimiento muy grande en el último tiempo y están quedando pocos lotes para construir”, asegura Leonardo Morales, referente de la entidad fomentista.
Con todo, el progreso no llegó de la manera que esperan los residentes de esta zona, ya que aún quedan algunos temas de infraestructura por resolver.

Servicios

En sus aproximadamente 25 hectáreas, todos los residentes del barrio Delicia de Junín cuentan con los servicios básicos de agua corriente y cloacas. Es que, si bien el año pasado todavía quedaba pendiente un pequeño sector para incorporar, a mediados de 2013 se hicieron las obras correspondientes y hoy en día todo el barrio cuenta con estas dos prestaciones.
Distinto es el caso del gas natural, donde entre un 30 y un 40% carecen de este beneficio, algo que se reclama vivamente desde la sociedad de fomento, como explica Morales: “Es una obra por la que venimos hablando desde hace cuatro años con el Grupo Junín. Hasta ahora no tuvimos muchas respuestas. El año pasado figurábamos dentro de los barrios con prioridad para hacer esta obra, pero a último momento nos comunicaron que no podía ser porque había surgido otro sector con una necesidad más urgente que la nuestra. Entonces pedimos una audiencia con (el director del Grupo Servicios Junín) Damián Itoiz para diciembre del año pasado y quedaron en contestarnos, pero hasta el día de hoy no nos dieron una fecha”.
La próxima semana insistirán con el pedido de entrevista con las autoridades del área para obtener una respuesta ante esta solicitud.
En tanto, el principal reclamo histórico de este sector fue el mejorado y cordón cuneta, un pedido que empezó a tener respuesta por parte de la Comuna, dado que se comenzaron con esas obras en las calles del lugar.
Sin embargo, esas obras quedaron inconclusas. “Actualmente nos están haciendo falta 14 cuadras de cordón cuneta –explica Morales–, pero los vecinos que ya cuentan con cordón cuneta, a mediados del año pasado ya empezaron a recibir las boletas de pago con el monto cambiado, y resulta que están cobrando una obra que no se terminó, ya que no está hecha la base estabilizada”.
Por ese motivo, iniciaron un expediente que aún no fue cerrado. “Muchos vecinos ya están pagando la cuota ocho, pero el mejorado no está”, agrega el tesorero de la sociedad de fomento, para luego puntualizar: “La última novedad que tenemos del Municipio es que en abril estaría saliendo la orden para comprar los materiales necesarios para hacer la base estabilizada, pero nosotros no nos vamos a quedar tranquilos con esto y vamos a seguir insistiendo”.
El pedido de los lugareños se enmarca en las dificultades que tienen cuando hay precipitaciones en las arterias que no cuentan con este beneficio, dado que se vuelven intransitables.
Finalmente, el alumbrado público es una prestación que “está muy bien”, según las palabras del dirigente barrial, aunque señala que las complicaciones aparecen “cuando se rompe alguna luminaria porque es mucho el tiempo de espera hasta que la arreglan”. No obstante, remarcan que el servicio es satisfactorio.

Otros temas

Uno de los inconvenientes del barrio pasa por el tránsito. Más allá de las dificultades en calles muy transitadas, como Rivadavia o Alberti, existe un problema puntual en la intersección de Lugones y Lavalle: “En esta esquina, el largo de los pastos hace muy difícil la visión del que viene manejando, que al llegar a la esquina, no sabe si viene alguien por la otra calle o no”.
En esta misma esquina también se producen anegamientos, y esto trae inconvenientes porque “hay muchos chicos que vienen del barrio Almirante Brown y pasan para ir al colegio, y a ellos se les complica mucho después de las lluvias”, según explica Morales.
Otro sector donde es común la acumulación de agua, es en el pasaje José Luis Cabezas. “Por eso decimos que necesitamos mucho la obra de mejorado”, agrega el fomentista.
En cuanto a la inseguridad, los residentes del barrio Delicia de Junín remarcan que están “muy bien” y advierten que hay “presencia policial constante y recorrida de los patrulleros”. Y aclaran: “Sólo vemos complicaciones cuando se rompe alguna luminaria porque las calles quedan muy oscuras para caminar tranquilo de noche, pero en realidad, con ese tema estamos bien”.
Finalmente, está el tema de la plaza que se iba a construir sobre un terreno ubicado en calle Alberdi: “Hace cuatro años que venimos hablando de ese proyecto con el Municipio. El reclamo viene desde hace mucho tiempo para ver en qué situación estamos porque no nos comunican nada y el lote donde se va a hacer se generan muchos inconvenientes. Entonces creemos que la instalación de la plaza solucionaría muchos problemas, por eso queremos ver cuándo  se puede solucionar esto”.

Sociedad de fomento

El principal objetivo de la actual comisión directiva de la sociedad de fomento pasa por empezar a construir su sede, en los dos lotes que son propiedad de la entidad, en la calle Niñas de Ayohuma 123.
Sin embargo, el proyecto está retrasado. “Estamos comprando materiales –comenta Morales– pero se nos está dificultando un poco porque está descendiendo la cantidad de socios que tenemos, muchos se dieron de baja y eso nos complica porque eso es un peso menos que entra, los materiales están muy caros. Aunque cobramos solo cinco pesos, eso significa una ayuda porque acá no recibimos ayuda de nadie, estamos prácticamente solos”.
Los que dejaron de colaborar consideran que los fomentistas no hacen gestiones ante el Municipio para que se hagan las obras en el barrio, algo que preocupa a los dirigentes barriales.
Con todo, Morales dice que “las ganas de arrancar con la sede, están”, pero les faltaría “un empujoncito económico”. Del municipio les dieron algunos materiales, “pero después no hubo nada más”. Por lo tanto, esperan “poder hablar con alguna autoridad” para que pueda ayudarlos. 

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