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RECORRIENDO LOS BARRIOS

Cerrito Colorado Sur: piden arreglos en el acceso y reductores de velocidad

El cruce de la Ruta 7 y Los Naranjos, por donde se ingresa a este sector, tiene un gran deterioro, por lo que es muy peligroso. Además, los residentes aseveran que en el interior del vecindario se circula como “una pista de carreras”.

El barrio Cerrito Colorado Sur es una zona alejada de la ciudad delimitada por la Ruta Nacional N° 7, y las calles Los Naranjos, Las Gallaretas y Ranqueles. En esas 55 hectáreas que históricamente fueron de casas de fin de semana, actualmente hay unas 45 familias que residen de manera permanente, aunque es seguro que ese número se eleve en el corto plazo, ya que se advierten varias obras en marcha al transitar por sus calles.
El crecimiento poblacional hizo que los vecinos se organizaran en una sociedad de fomento, con el objetivo de dotar de servicios al barrio, tarea que de a poco van logrando, aunque todavía tienen pendientes algunos reclamos.

Servicios

Al tratarse de una zona en la que históricamente vivió muy poca gente, muchos servicios básicos están ausentes en este lugar, como el agua corriente y las cloacas.
Distinto es el caso del gas natural, que fue pedido hace algunos años a través de un consorcio y, gracias a ello, el tendido de la red cubre a más del 80% de los residentes.
Santiago Ehrman, uno de los referentes de la sociedad de fomento, explica que si no se completó todo el barrio no fue por una falta de los lugareños, sino por “las falencias en cuanto a la provisión de energía a nivel nacional”, y añade: “De a poco se fueron sumando vecinos a la red y ahora estamos esperando nuevas autorizaciones”.
En tanto, el alumbrado público llegó a este barrio hace relativamente poco. “Hace tres años pusimos 34 luces –cuenta Ehrman– que fueron adquiridas por nosotros y la Municipalidad las colocó sin costo. En uno o dos meses vamos a poner entre diez y doce luminarias más, también con el esfuerzo de la gente del barrio. Van a faltar más, pero el problema es que esto se fue haciendo sin una diagramación, entonces vamos poniendo luces donde pasa el cable de EDEN, y tal vez hay cuadras donde vive gente por las que no pasa ese cable y no se pueden colocar, así que es medio complejo el tema”.
Por último, la recolección de residuos aún no alcanza esta área. Esta actividad se hace a través de un prestador privado, al que le pagan los vecinos.
Ehrman señala que están tratando de acoplarse al servicio de la empresa Ashira, que ya pasa por Cerrito Colorado Norte. Con todo, remarca que “el barrio no está cuidado porque los argentinos somos muy sucios, uno ve acá el fin de semana cómo tiran papeles, plásticos, se dejan bolsas de residuos en las banquinas, ése es un problema importante”.

Principales reclamos

Si bien hace tiempo los lugareños reclamaban por el estado de las calles, en la actualidad ese déficit fue cubierto y se advierte que el cuidado de las diferentes arterias se está sosteniendo.
No obstante, los vecinos insisten en que se hagan obras en las calles, ya no de mantenimiento, sino de reductores de velocidad, como explica Ehrman: “No logramos que nos den una mano en ese sentido. Acá viven muchas familias con hijos chiquitos, están los clubes Banco Provincia y Los Miuras que tienen muchos chicos haciendo deportes, entonces los fines de semana hay una gran cantidad de actividades, y necesitaríamos que haya badenes o algo similar. Calculamos que el Municipio nos va a hacer algún trabajo en ese sentido”.
Según cuenta el dirigente fomentista, va “mucha gente a pasear y a veces ese paseo se termina transformando en una pista de carreras”.
Es más, en el último tiempo los vecinos se vieron asombrados por la irrupción de motocicletas que practican motocross en las calles del lugar.
En tal sentido, aseveran que los reductores de velocidad son una necesidad imperiosa.
Como también lo es el arreglo del acceso de Ruta 7 y Los Naranjos, la única entrada al barrio para quienes vienen por dicha ruta.
“Tres o cuatro años atrás se hizo un pavimento en la banquina –señala Ehrman– pero eso se rompió mucho y hace dos años que hicimos una presentación por Mesa de Entradas de la Municipalidad para que se vuelva a pavimentar esa banquina. El pedido debe haber quedado traspapelado porque no lo hicieron, y es un tema muy importante, porque sabemos que la Ruta 7 tiene mucho tráfico y cuando uno viene desde Junín, tiene autos y camiones pegados y hay que tirarse a gran velocidad a la banquina, y en el estado en que está, se convierte en una acción muy peligrosa. Así que le pedimos a la gente del Municipio que nos dé una mano, que hagan la entrada más ancha, o que mantengan la banquina en ese sector para que no tengamos que sufrir un accidente”.
Es que si se tiene en cuenta la actividad de los clubes y la cantidad de gente que concurre a las quintas, es probable que unas 700 personas transiten por la zona los fines de semana, y todas lo hacen en auto.

Barrio San Ignacio

Un tema que está ligado al recientemente mencionado, es el del emplazamiento del barrio cerrado San Ignacio, una iniciativa de la empresa Eidico, que se está por construir sobre la calle Ranqueles, en el límite del barrio.
Originalmente, este emprendimiento preocupaba a los vecinos del lugar, no por el hecho de que ingrese gente nueva al sector, sino porque dudan que haya una estructura suficiente como para dar servicios a quienes vayan a vivir.
Se estima que actualmente hay vendidos no menos de 150 lotes, lo que implicaría la llegada de numerosos residentes a esta zona, con las dificultades de acceso que ya fueron mencionadas, como remarca Ehrman: “Nosotros esperábamos que la gente que maneja el barrio hiciera otra entrada, que podría ser la calle que da al Club Banco Junín, pero lamentablemente no va a poder ser así porque hicieron el ingreso al barrio propiamente dicho en Ranqueles. El tema es que se vendieron 150 o 200 lotes, lo que quiere decir que muchas familias se irán a vivir ahí, y eso traerá un serio problema en el acceso y la bajada de la Ruta 7, que es la única que hay”.

Otros temas

Como una forma de solucionar el tema de la inseguridad, los vecinos de Cerrito Colorado Sur contrataron un servicio de seguridad privada que hace recorridas permanentes. Este sistema les reportó buenos beneficios: “Tenemos seguridad privada y, además, estamos muy conectados entre todos los vecinos, tenemos un sistema interno por el que nos vamos cuidando, y en el último tiempo también estamos viendo más movimiento de las camionetas de la Policía. Hace un par de años hubo un robo muy importante, donde entraron armados a una casa, pero después no tuvimos mayores problemas, en el último tiempo tuvimos algunos robos pero fueron menores. Aunque estamos muy atentos”.
Por otra parte, el funcionamiento de la sociedad de fomento también tiene algunas novedades, ya que, según dice Ehrman, “en octubre habrá elecciones de las nuevas autoridades”, dado que se vence el mandato de la comisión directiva que actualmente encabeza Rafael Frene, por lo que es probable que haya cambios en la composición de la misma.

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