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DESDE DE LAS 10, EN EL 4º PISO DE TRIBUNALES

Sigue hoy el juicio por el caso Cottini

Está prevista la declaración de unos veinte testigos. En el proceso se juzga a Cristian Chávez, único acusado de haber matado al hombre de 42 años en septiembre de 2004.

Desde las 10, se llevará a cabo hoy la segunda jornada del juicio oral y público por la muerte de Rubén Cottini, ocurrida el 17 de septiembre de 2004.
Por ese hecho hay un acusado, Cristian Chávez, a quien se le endilga haber asesinado a Cottini en avenida La Plata y Félix de Azara, a metros de las vías, donde fue encontrado el cadáver aquella fatídica jornada.
El juzgamiento, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Nº1, compuesto por los magistrados Karina Piegari, Esteban Melilli y Miguel Ángel Vilaseca, comenzó el jueves pasado, con la declaracion de numerosos testigos.
Como saldo de esos testimonios, la situación de Chávez quedó comprometida porque varias de las personas interrogadas lo vincularon de alguna manera con el hecho, aunque ninguno dijo saber a ciencia cierta que el imputado fue quien ultimó a Cottini.
Para hoy se espera la palabra de otros veinte testigos, entre los que se podría encontrar el perito que le realizó la autopsia a Cottini, Ricardo Oubiña, un protagonista que a esta altura de los acontecimientos es considerado clave, tanto por la fiscal Vanina Lisazo como por el resto de las partes que intervienen en el caso.
Mientras tanto, la madre del fallecido sigue afirmando que se trató de un asesinato y espera con ilusión el veredicto de la Justicia.
En una entrevista exclusiva que Democracia publicó ayer, Marta Basile, fue más allá de lo esperado al señalar que “a Rubén lo mataron por culpa de su propio hijo”.
Sobre esa dura acusación, Basile relató que Rubén Darío, su nieto, “era de la barra de Chávez y Banfi” -éste último falleció hace unos años-.
“Pero tuvieron problemas entre ellos y mi hijo, que sabía de esa situación y sabía que su hijo corría peligro porque lo querían matar, salió a dar la cara por él. Por eso, yo estoy segura de que el final que tuvo Rubén fue una represalia de Chávez y  Banfi contra mi nieto”, relató Marta sin dudar. Basile recordó haber criado a su nieto hasta que éste cumplió los doce años, cuando se fue a vivir “con la madre y con sus otro ocho hermanos, todos de padres diferentes, quienes andaban en la delincuencia”. “Desde  ese momento, mi nieto no vino más a mi casa, pero yo le hacía la comida se la mandaba con mi hijo porque notaba que a mi hijo eso le hacía bien. Incluso, las noches previas a que lo mataran, Rubén iba a las noches a visitar a su hijo y volvía a dormir a las once de la noche y muy tranquilo”.
La entrevistada también aceptó que el difunto “era borracho”, pero aclaró que “nunca tuvo problemas policiales ni judiciales”. 

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