Ayer por la tarde, familiares y allegados del joven realizaron una marcha en Florencio Varela
Ayer por la tarde, familiares y allegados del joven realizaron una marcha en Florencio Varela
PERSECUCIÓN FATAL EN BARRACAS

El crimen de un joven futbolista: Tres policías en la mira por gatillo fácil

El adolescente de 17 años fue baleado por efectivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, a metros del club Barracas, después de entrenar. Murió ayer. Y estalló la furia. Los agentes fueron desafectados. Impacto político

Las circunstancias de la muerte de Lucas “Cachi” González (17) no están del todo claras. La fuerza del reclamo que ayer por la tarde hicieron sus familiares y allegados, posiblemente ayude a que la Justicia “apure” la investigación de un crimen que huele a gatillo fácil: el joven fue acribillado mientras iba en un auto junto a otros tres amigos, todos de la misma edad que él y recibió dos tiros en la cabeza de los varios que integrantes de una Brigada de la Policía de la Ciudad efectuaron desde un vehículo sin identificación. Los oficiales, además, “estaban de civil”, afirmó uno de los menores que viajaba en el coche baleado.

El episodio ocurrió el miércoles por la mañana, cuando los tres amigos regresaban de un entrenamiento que servía de “prueba” para nuevos jugadores de la Sexta División del club Barracas Central. Habían llegado desde Florencio Varela en la Volkswagen Suran de Ricardo Zuñiga, el padre de uno de los chicos. Luego de frenar en un kiosco de la Villa 21 para comprar gaseosas, la alegría de los jóvenes se transformó en miedo.

El propio Zuñiga reveló que su hijo le dijo que en ese momento “aparecieron tres tipos armados” que descendieron de un Nissan Tiida. Asustados, huyeron porque creyeron “que se trataba de un asalto”, recrearon las víctimas.

La persecución fue breve y fatal. Una lluvia de plomo cayó sobre la Suran y, como se dijo, dos proyectiles impactaron en Lucas.

La versión que dieron los agentes fue que cerca de las 9.30, policías de la Comisaría Vecinal 4C emitieron un alerta por la presencia de varios jóvenes sospechosos en la calle Luzuriaga, que se habían negado a ser identificados y fugaron de la escena. Siempre conforme al relato oficial, los adolescentes salían de la villa 21-24 y la persecución se extendió hasta el cruce de Alvarado y Perdriel. En ese lugar “se produjo un tiroteo y se logró detener a tres de los sospechosos, uno de ellos herido de bala en la cabeza, mientras que un cuarto ocupante logró escapar a pie”, detalló el reporte.

“Cachi” fue trasladado al sanatorio General de Agudos “José M. Penna”, de Parque Patricios. Murió ayer después del mediodía en Hospital El Cruce, de Florencio Varela.

MARCHA Y POLICÍAS DESAFECTADOS
Tras el fallecimiento de Lucas, el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño, a través de la Oficina de Transparencia y Control Externo, emitió un comunicado para informar que los tres efectivos fueron pasados a disponibilidad preventiva, hasta tanto determine la Justicia sus responsabilidades. Por otra parte, en el mensaje oficial se explica que “la Oficina de Transparencia y Control Externo es un órgano desconcentrado del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad, integrada en su totalidad por personal civil”.

Ese organismo “tiene como funciones: investigar las situaciones en las que intervenga personal de la Policía de la Ciudad y en las que se denuncie o presuma la existencia de irregularidades; sustanciar sumarios administrativos; y proponer al Ministro de Justicia y Seguridad, cuando corresponda, las sanciones disciplinarias a aplicar”, expresaron desde el Ministerio.

Héctor, el papá de Lucas, contó que “en el Penna se nos acercó un grupo de policías y nos dijeron ‘estamos avergonzados de lo que pasó’. Los vecinos de Barracas vieron cómo les plantaron un arma”. Y no dudó en remarcar que “esto fue un gatillo fácil. A mi hijo me lo acribillaron. Su única arma eran los botines y las canilleras, para defenderse en la cancha. Era la ilusión de toda la familia: con el fútbol lo seguíamos desde los cuatro años”.

En tanto, Emanuel, un tío de la víctima, sostuvo que “Lucas era mi sobrino del corazón, acaba de fallecer, lo único que le pedimos a todos es que respeten la intimidad de la familia porque está destrozada. Le queremos agradecer a todos los que están y lo único que ahora vamos a pedir es justicia por Lucas, que va a seguir en los corazones”.

"Lo que quisieron hacer con los nenes, ensuciar a cuatro nenes que venían de jugar a la pelota y terminó en esto, en la muerte de Lucas. Basta Argentina, esto se tiene que acabar”, añadió. Después agradeció “a todos los que estuvieron porque demostraron que no eran ningunos delincuentes” ya que lo que le “pasó a Lucas pasa todos los días en la Argentina”.

“Muestran como si fueran chorros y le meten una pistola de plástico, pasa con muchos chicos en el país”, manifestó. “Le hablo a todos los políticos, no queremos más estas muertes de chicos que iban a entrenar, a jugar a la pelota, y que termina con dos tiros en la cabeza por cuatro policías faloperos”, cerró el familiar en medio de la movilización que realizaron cerca del hospital.

“ESGRIMÍA UN ARMA DE FUEGO”
Luego de que el caso tomó relevancia, salieron a la luz los audios que los implicados enviaron por capa a la Central. “Señor, veníamos recorriendo a la altura de Luna e Iriarte y observamos a este masculino que estaba haciendo maniobras evasivas contra el tránsito, ¿si? Al colocarnos atrás denotamos la presencia de cuatro masculinos ¿si?”, se escucha en la comunicación.

Y culmina: “Al colocarnos atrás, notamos la presencia de cuatro masculinos. Entonces, al pasar la altura de Vélez Sarsfield, intentamos detener la marcha y cuando le cruzamos el vehículo para obligarlo a detener, el acompañante esgrime un arma de fuego y colisiona al chofer y al subscripto. Ahí, bueno, continúa el procedimiento.”

El caso tuvo fuertes repercusiones políticas. El presidente Alberto Fernández expresó en twitter su “solidaridad con la familia de Lucas González” y prometió poner “todos los recursos del Estado a disposición para poder llegar a la verdad y justicia”. El jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta también se expresó sobre el hecho en sus redes: “La muerte de Lucas es una pérdida irreparable y me siento profundamente dolido. Les hago llegar mi más sentido pésame a sus padres, familia y amigos. Seremos inflexibles con los policías que actúen fuera de la ley”.

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