operativo policial
Se trató del operativo más grande que se ha hecho por este tipo de delitos en Argentina.
UN PINTENSE, EN LA INVESTIGACIÓN

Desbaratan una inmensa red que distribuía imágenes de explotación sexual contra niños

Ciento nueve allanamientos en media docena de provincias argentinas y varios países de América y Europa sirvieron para desbaratar una red internacional de pedofilia y distribución de materiales que representan abuso sexual de niños, niñas y adolescentes a través de grupos de WhatsApp, informaron este jueves fuentes judiciales.
Los informantes dijeron que se trató del operativo más grande que se ha hecho por este tipo de delitos en Argentina hasta este jueves.
De esta causa también se derivaron otras investigaciones con conexiones sospechosas en Estados Unidos, España y Portugal.

La investigación
Entre las decenas de imputados en la causa, figuran cinco mujeres y un adolescente de 17 años. Además, once personas fueron demoradas y señaladas como administradores de una red de grupos de WhatsApp en los que solo se compartían materiales vinculados a la explotación sexual infantil.
La investigación fue llevada adelante por la policía de la provincia de Buenos Aires, junto con la Policía Federal, en el marco de la causa en la que interviene la Ayudantía Fiscal Delitos Conexos a cargo del Daniel Ichazo y la secretaría del pintense Rafael García, y está caratulada como "material de explotación sexual infantil -presunta Asociación Ilícita contra la Integridad Sexual de menores".
El fiscal Ichazo dijo que esta operación "nace de una investigación previa por distribución de pornografía infantil que se había realizado en los partidos bonaerenses de Berazategui y Florencio Varela el año pasado, en la que las pericias que se habían hecho sobre los teléfonos de los sospechosos habían detectado una aplicación que daba acceso a varios grupos de WhatsApp, con nombres muy llamativos".
"A partir de este dato solicitamos autorización al juez de garantías para ingresar a esos grupos y pudimos comprobar que estaban organizados y tenían normas preestablecidas, por las que expresamente solo se podía compartir 'CP', que es la sigla en inglés para pornografía infantil, y todos los miembros estaban obligados a compartir contenido cada determinada cantidad de tiempo", detalló.
El funcionario judicial apuntó que "también se solicitó la utilización de la figura del 'agente revelador' para que psicólogos del área de Ciencias de la Conducta de la provincia de Buenos Aires pudiesen ingresar a esos grupos con identidades digitales construidas para la ocasión; y a través de una investigación que se extendió entre marzo y julio de este año pudieron develar el mecanismo de funcionamiento de la red".
El fiscal destacó que "el trabajo conjunto de la Policía de la provincia de Buenos Aires y la Policía Federal sobre fuentes abiertas permitió precisar todos los domicilios y también los dispositivos desde los que los sospechosos se conectaban a los grupos que conforman la red, lo que nos permitió saber qué dispositivos teníamos que llevarnos al momento de los allanamientos en cada domicilio".

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