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EN UNA CÁRCEL DE CÓRDOBA

Desbaratan banda que realizaba estafas telefónicas con el bono de Anses

Los integrantes se hacían pasar por empleados de la Administración que ofrecían el pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) a las víctimas. En Junín se concretó al menos un caso.

Una banda que realizaba estafas telefónicas desde una cárcel de Córdoba al hacerse pasar por empleados de la Anses que ofrecían el pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) a las víctimas fue desbaratada en las últimas horas y le secuestraron más de un millón y medio de pesos, informó el Ministerio de Seguridad de la Nación.

De acuerdo a los voceros, uno de los cabecillas de la organización criminal, que se encuentra alojado en un complejo carcelario de Córdoba, llamaba por teléfono a las víctimas, a las que les aseguraba ser empleado de la Anses y les informaba que tenía en su poder una orden de pago para que recibieran los 10.000 pesos correspondientes al IFE.

De esta manera, el delincuente obtenía el nombre y número de documento de los damnificados, a quienes luego les indicaba que se dirigieran a un cajero automático con su tarjeta de débito.

Siempre manteniendo la comunicación telefónica, el estafador pedía a las víctimas que realizaran distintas operaciones, como el cambio de la clave de home banking o la extracción del "Token" de seguridad.

De este modo, el convicto pasaba a apoderarse del dinero existente en las cuentas, a las que tenía acceso, y realizaba solicitudes de préstamos monetarios.

Tras una investigación realizada por detectives del Departamento Unidad Federal de Investigaciones Especiales de la Policía Federal Argentina (PFA), se logró determinar que la banda estaba conformada por nueve internos y que contaban con el apoyo de cómplices y familiares fuera del penal.

Por este motivo, el Juzgado de Control y de Faltas 5 de Córdoba, a cargo de Carlos Lezcano, ordenó siete allanamientos en distintos domicilios y en el complejo carcelario.

Como resultado, se secuestraron más de 1.500.000 pesos, 1.200 dólares, armas de fuego, teléfonos celulares, chips, computadoras, tarjetas de memoria y agendas con anotaciones de cuentas bancarias.

En total, unas 15 personas fueron imputadas y quedaron a disposición del juzgado interviniente.

El caso de Junín

Una mujer en Junín fue víctima de esta estafa el 14 de abril último usando como ardid el otorgamiento del Ingreso Familiar de Emergencia de ANSES de los 10.000 pesos, y le robaron dinero de su caja de ahorro. Según informaron a este diario, ya hubo otros casos en la ciudad y algunos intentos de estafas que no pudieron ser perpetrados.

El modus operandi: un sujeto, que la llamó por teléfono y se presentó como Nicolás Agustín Prieto, abogado de ANSES, le indicó que había otra “oportunidad” para las personas que no pudieron inscribirse en las fechas establecidas para cobrar el subsidio de los 10.000 pesos. De esta manera debía suministrarle los datos de la caja de ahorro, la clave para acceder a esta y demás.

Así es como se apoderan del dinero de las victimas que, en algunos casos, tienen guardado en la cuenta bancaria. El teléfono desde el que les han hablado a las mujeres, que han resultado perjudicadas, es de Buenos Aires y se sospecha desde la investigación de estos hechos que puede ser de alguna cárcel.

Por esta situación, que se da a nivel país, la Anses radicó varias denuncias penales ante la Justicia para que investigue las estafas contra jubilados y personas que solicitaron (y las que no) el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) de 10 mil pesos.

Esta nueva variante del "cuento del tío" consiste en una comunicación telefónica de parte de una persona que dice ser agente de Anses. En algunos casos usaron el nombre del propio titular Alejandro Vanoli, para llevar adelante la estafa. En otros, se contactaron por chat de Whatsapp con una foto de perfil con el logo de "Mi Anses".

En el relato, los estafadores mencionan números de leyes y decretos que fueron publicados con motivo del "aislamiento obligatorio" pero que no necesariamente tienen que ver con el pago del subsidio. La única razón por la que mencionan las normas es para marear a la víctima y que crea que se trata de una comunicación oficial.

Luego, los delincuentes le dicen a la persona que han sido beneficiados con el bono o que tienen otra chance para recibirlo, en caso de que no se hayan podido inscribir en la primera rueda: "Le tenemos que hacer una acreditación de 10 mil pesos".

Para llevar adelante la supuesta operación comienzan a pedirle datos personales. En algunos casos les piden el usuario y clave del homebanking para poder concretar el pago. Ingenuamente, las víctimas brindan esta información y terminan siendo estafadas. Los ladrones se quedan con el dinero de la cuenta.

En otros casos, los estafadores hacen ir a los supuestos beneficiarios a un cajero automático para que giren un adelanto de dinero, con la excusa de que de esa manera se liberará el pago de los 10 mil. También es un engaño.

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