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TRAGEDIA EN SAFORCADA

Dos muertos tras violento choque frontal entre un auto y un colectivo en la Ruta 7

La colisión se produjo entre un colectivo de la empresa Laiolo y un Audi, que luego del impacto se incendiaron. Además de las víctimas fatales hubo varios heridos, entre ellos el comisario Hugo Pellicone, quien estaba a cargo de la Seccional Junín Primera y viajaba a Vedia, de donde es oriundo, y el conductor del micro, Ebaristo López, quien reside en Germania.

Dos personas murieron y varias resultaron heridas tras un violento choque entre un ómnibus y un auto ocurrido ayer a la mañana, a la altura del kilómetro 285 de la Ruta Nacional 7. Los dos vehículos, un ómnibus perteneciente a la firma Laiolo y un Audi A3, se incendiaron luego del tremendo impacto y los dos ocupantes del auto fallecieron en forma instantánea, mientras que el conductor del micro y algunos pasajeros sufrieron lesiones de distinta consideración.

Una ruta cada vez más peligrosa

Otra vez la fatídica Ruta Nacional 7 se transformó en un escenario trágico, cuando alrededor de las 9.45 de ayer, en inmediaciones de Saforcada, dos hombres perdieron la vida.
Las víctimas fatales, que circulaban en un automóvil "Audi" desde Vedia hacia la ciudad de La Plata, impac-taron de frente contra un colectivo de la empresa "Laiolo", tras lo cual ambos vehículos se incendiaron y fueron consumidos totalmente por el fuego.
El terrible accidente sucedió a la altura del kilómetro 285 de esa carretera, entre Las Parvas y Leandro N. Alem, todavía en jurisdicción de la Seccional Junín Primera, cuyo titular interino, el comisario Hugo Pellicone, como rara paradoja iba en el transporte de pasajeros, rumbo a Vedia, donde reside junto a su familia.
En el "Audi" se desplazaban hacia la capital provincial, donde residían, el conductor, Fernando Trevisiol, de 33 años, uno de los socios de la empresa constructora "Trevisiol Hnos. S.A.", y Hugo González, de 43, capataz de la obra que dicha firma realizaba en la ciudad de Vedia.
En tanto, el colectivo era conducido por el experimentado chofer Ebaristo N. López, residente en calle Nahuel Huapí de la planta urbana de Germania, en el partido de General Pinto, quien tiene varios años como colectivero y por ello conoce el tramo Junín-Iriarte de la Ruta 7 "como la palma de su mano", ya que realiza el recorrido en forma cotidiana.

Había salido de Junín


El micro de "Laiolo" había salido a las 9.05 de la terminal de ómnibus local rumbo a Juan Bautista Alberdi, y precisamente en la estación juninense habían ascendido al transporte 17 pasajeros. Uno de ellos fue Hugo Pellicone, quien regresaba a su hogar en Vedia tras cumplir tareas en la Comisaría Junín Primera, donde se desempeñó interinamente como titular, debido a las vacaciones del comisario Mario Barzola, jefe de la Seccional sita en Gandini y Quintana.
Algunos pasajeros más habían ascendido en los casi 25 kilómetros que había hecho el micro, que "para en todas", como vulgarmente se dice y, debido al fin de semana, es un medio de transporte muy utilizado entre Junín y las poblaciones vecinas, como Sa-forcada, Las Parvas, Leandro N. Alem, Vedia y Alberdi.

Buena visibilidad

El viaje del ómnibus se desarrollaba con normalidad, ante las excelentes condiciones climáticas y óptima visibilidad, pero en forma repentina el Audi habría aparecido desde atrás de un camión e impactó de lleno contra el colectivo.
De acuerdo con algunos testimonios obtenidos en el lugar del siniestro, el conductor del Audi habría intentado sobrepasar la marcha de un camión de transporte de la empresa La Serenísima, sin advertir la cercanía del colectivo de Laiolo.
El auto impactó con tremenda violencia con la parte frontal del micro, a la altura de la rueda delantera derecha y de la puerta de acenso y descenso de pasajeros.
Enseguida, ambos vehículos se incendiaron y comenzaron a ser consumidos por el fuego, que se inició en uno de los rodados involucrados y se extendió al otro, y nada pudo hacerse por salvar las vidas de Trevisiol y González, quienes habrían fallecido en forma instantánea por el impacto.
La desesperación invadió a los alrededor de 20 pasajeros que iban en el "Laiolo" y a Ebaristo López, su conductor, quienes a pesar de estar algunos de ellos con lesiones de consideración, alcanzaron a escapar del micro, que era devorado por las llamas.

Impresionante despliegue

Minutos después del accidente llegaron varias ambulancias, dos dotaciones del Destacamento de Bomberos Junín al mando del comisario Daniel Fotti, quien trabajó junto a otros siete efectivos, y personal de la Comisaría Junín Primera y de la subcomisaría de Leandro N. Alem, como asimismo de la Policía de Seguridad Vial a cargo del comisario Mario Olmedo.
Los unidades de asistencia médica atendieron a los heridos y a una docena de pasajeros, que si bien no recibieron lesiones, quedaron bajo una fuerte crisis nerviosa por el difícil momento vivido. Posteriormente, el comisario Pellicone, "Lopecito" (como se apoda al colectivero del Transporte Laiolo) y otros dos pasajeros fueron trasladados al Hospital Municipal de Vedia.
En la dependencia sanitaria se comprobó que el efectivo policial sufrió fractura de fémur de pierna derecha y Ebaristo López registró fracturas costales y traumatismos y escoria-ciones en distintas partes del cuerpo, mientras que otros dos pasejeros del colectivo de "Laiolo" padecieron lesiones leves.

Un escenario trágico

El fiscal a cargo del caso, doctor Carlos Colimedaglia, de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº  3, ordenó a personal de la Policía Científica Departamental una serie de pericias. Entre ellas, extracciones de sangre a los conductores de los dos rodados sinies-trados, pruebas planimé-tricas y otras actuaciones, cuyos resultados serán agregados a la Investigación Penal Preparatoria (I.P.P.) iniciada en la Primera.
La causa fue caratulada "Doble homicidio y lesiones graves y leves culposas", un expediente más que se agregará a tantos otros que registran accidentes fatales sobre esta carretera.
Sin dudas, la Ruta Nacional 7, una de las más transitadas y peligrosas del país, que además comunica a la ciudad de Buenos Aires con Chile, se ha transformado en un escenario mortal.
Esta ruta, que fue pensada y construida cuando el parque automotor era mínimo y el tren movilizaba gran parte de las cargas, medio siglo después sigue manteniendo las mismas características, para una realidad diametralmente opuesta.
En la actualidad, la cantidad de vehículos que circula es infinitamente superior, las velocidades que desarrollan los autos son mucho más altas y la ruta se encuentra diariamente atestada de camiones, factores que la convierten en una verdadera trampa mortal.
Las crónicas policiales son el duro testimonio de la sucesión de tragedias y, como en este caso, el reflejo de otra triste noticia: dos nuevas vidas que quedan en el camino.

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