Momentos posteriores a la detención de Muñiz en la Plaza de Mayo.
Momentos posteriores a la detención de Muñiz en la Plaza de Mayo.
ESTUVO DETENIDO

“Fue un acto para que me escucharan”, dijo el pintense que quiso entrar armado a la Rosada

El incidente ocurrió en mayo de este año y fue ampliamente difundido. Francisco Ariel Muñiz quiso entrar con un revólver a la Casa de gobierno. Al no poder hacerlo, dejó el Magnum 44 a través de las rejas.

El 13 de mayo de este año un episodio afectó a la seguridad del Presidente de la Nación. Los sistemas de controles humanos y tecnológicos detectaron a un hombre aproximándose a la reja perimetral de la Casa Rosada con un estuche. Esa misma persona había intentado ingresar a la sede del Gobierno Nacional pero no lo había conseguido. Entonces, antes de abandonar el lugar, pasó la pequeña maleta entre los barrotes y la dejó.
Ese hombre, llamado Francisco Ariel Muñiz, fue detenido minutos después mientras ocupaba un banco de la Plaza de Mayo. Aún no se sabía qué contenía el estuche hasta que lo dijo: “un arma”.
Sobre Muñiz se escribió y se dijo casi todo en las horas siguientes. Incluso a los ocho días, cuando salió en libertad del Hospital Penitenciario de Ezeiza él mismo se encargó decir algunas cosas.
Muñiz nació el 17 de octubre de 1983 en General Pinto, donde por estos días sobrevivía vendiendo pizzas y haciendo algunos trabajos de herrería. Sin embargo, su vida está atada también a Mar del Plata, ciudad en la que vivió varios años.
Pese a que tuvo algunos trabajos, su situación económica empeoró –lo empleó en 2013 una firma marplatense en Río Gallegos- y eso repercutió en la relación con su hija.
“Me impidieron un contacto más fluido porque no cumplía con mi obligación. Y entonces, para poder salir adelante, empecé a relacionarme con la política y pretendí ofrecerme para cualquier cosa”, contó en diálogo con La Capital de Mar del Plata.
Ya reinstalado en General Pinto, en la casa de sus abuelos, Muñiz no volvió a pensar en “La Feliz”. Decidió reiniciar su vida allí pero su situación empeoró en todo sentido. “Yo lo único que intenté fue que desde la política se me diera una oportunidad. Por eso lo que dijeron Bullrich y De Andreis es cualquier cosa”, señaló el pintense.
“La misma ministra –continúa- dijo que yo tenía problemas psiquiátricos, y otra cosa también que dio a conocer fue mi inconveniente familiar y este problema con mi hija. Pero Bullrich tenía información muy errada porque dijo que hacía cuatro años que no veía a mi hija y yo tengo una foto con ella del año pasado. También me desmoraliza que hayan dicho que yo tuve una relación fugaz con el PRO y que utilizaba yo eso para pedir audiencias. La verdad es otra”.
Según Muñiz, esa inconsistencia económica en su vida (“hace un año que no me compro un par de medias”) lo llevó a enviar solicitudes a la gobernadora María Eugenia Vidal y al presidente Mauricio Macri. Sin respuestas, en abril de 2018 llevó unos cuadros pintados por él a Presidencia de la Nación, una carpeta con su currículo y un pedido de audiencia.
Poco después, y para demostrar su talento en el arte de la herrería, modificó un disco de arado regalado por un vecino y lo convirtió en una espada. Esa obra tenía grabadas inscripciones referidas al 149° aniversario de la fundación de General Pinto. El objeto fue entregado por Muñiz en la misma Casa Rosada en octubre de 2018. “Bullrich dijo que yo era peligroso porque había entregado un hacha. Era un presente por el aniversario de Pinto”, explicó.
El tercer encuentro en Casa Rosada sería el último, el definitivo. “Yo tenía esta arma, un 44 Magnum, un revólver súper poderoso, que no está involucrada en ningún delito. No quiero naturalizar nada, ni siquiera un delito. Pero no veía como algo malintencionado devolver esa arma al Estado. Fue una manera de entregar un arma ilegal y de paso un poco la atención voy a llamar… Pero no cómo dijeron los medios. No quise llamar la atención solamente. Intenté que llamara la atención la forma de devolver el arma y entonces aprovechar para recordar mis regalos y decir que yo era ése. Yo lo pensé de esa manera inocente. No me imaginé que iba a pasar todo esto”, afirmó.
“Muchos creen que me mandé una pelotudez bárbara. Yo lo defino como un acto desesperado para que me escucharan, porque estoy pasando un mal momento económico que me impide ver a mi hija. Ahora con esto que pasó, mucho menos me dejan que la vea. Mi hija me debe extrañar”, calculó.
Muñiz sigue con su vida en General Pinto. Dice que la gente no lo trata mal, que lo quiere y que está estudiando ciencias políticas. En las elecciones fue fiscal de mesa, pero ya no colabora con Cambiemos. Ahora representó a Frente Patriota, liderado por Alejandro Biondini. “sólo porque me interesa la política acepté participar”, finalizó.

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