La casa de la entonces diputada fue incendiada por los manifestantes.
La casa de la entonces diputada fue incendiada por los manifestantes.
15 AÑOS DESPUÉS

Absolvieron al hijo de Rubini, acusado de balear a un manifestante en 2002

Se trata de Marcos Alberti quien en una primera instancia estuvo con prisión preventiva y luego con la domiciliaria. Tras varios años en Junín, la causa había sido elevada a la Corte Provincial. Esta semana fue absuelto por “legítima defensa”.

El hijo de la ex diputada Mirta Rubini fue absuelto en la causa bajo la carátula de “homicidio en grado de tentativa”, por balear a un manifestante el 23 de enero de 2002 que participaba de un "escrache" contra la legisladora frente a su casa que fue incendiada. Además, habían dado vuelta su camioneta 4 x 4.
La Corte Provincial hizo referencia a que el acusado y procesado, Marcos Alberti, efectuó los disparos por “legítima defensa”.

A 15 años del hecho
Un mes después del incidente en la casa de Rubini, en febrero de 2002 el juez de Junín José Lucchini había impuesto la prisión preventiva para con Alberti -bajo la carátula de “homicidio en grado de tentativa”- en una comisaría de la localidad de Vedia, a donde fue conducido poco después de ser detenido.
El hecho que se le atribuía al imputado ocurrió en la noche del 23 de enero de ese año cuando un grupo de vecinos de Junín participaron de un "escrache" frente a la casa de la diputada del PJ ubicada en Remedios de Escalada de San Martín 866 desde donde se efectuaron disparos con una escopeta que hirieron de gravedad en el abdomen a Antonio Luis Bustos, empleado de 22 años.
Rubini había culpado por los hechos a "simpatizantes" del ex coronel Seineldín. "Con la casa incendiada y mi hijo preso, me destruyeron la vida", dijo.
Días más tarde, el 8 de marzo, Marcos Alberti fue habilitado por la Justicia a cumplir arresto domiciliario en un departamento de Buenos Aires y era vigilado mediante una pulsera electrónica.
La jueza de Junín, Marisa Muñoz Saggese, había dispuesto atenuar la prisión preventiva, permitiéndole el arresto domiciliario en un departamento de la calle Billinghurst. Era monitoreado por el Servicio Penitenciario Bonaerense con un dispositivo electrónico.
En esa época, Alberti declaró a la Justicia que disparó "para asustar a la gente que marchaba, pero sin intención de lastimar a nadie". En contra de los argumentos de la diputada, en el sentido de que la acción de su hijo fue producto de la invasión y los destrozos a su casa, la fiscal Silvia Ermácora consideró que los disparos se produjeron antes de que los manifestantes entraran a la casa y la quemaran.
Para la fiscalía, el herido tampoco había intentado ingresar a la vivienda, como alegó la defensa: "Cayó en el medio justo de la calzada, ahí estaban las manchas de sangre", señaló la fiscal.
Tras haber sido absuelto por el Dr. Miguel Ángel Vilaseca, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de Junín, la causa de Alberti pasó a la Corte Provincial que también le dictó la misma sentencia.

COMENTARIOS