LA PROVINCIA

Se completó el ring

Tras varios meses signados por la presencia de un solo pugilista, al que muy cada tanto le devolvían alguna embestida, el ring de la dura pelea de fondo que se viene desarrollando en el oficialismo que tiene o hace base en el territorio bonaerense, se completó ayer.
La presentación en sociedad de la agrupación peronista "La Juan Domingo" le dio organicidad y condición de contendiente al sector que hasta ahora aparecía a la defensiva en la pulseada por el poder planteada en la Provincia por el ultrakirchnerismo desde que, en diciembre pasado, se hizo fuerte en la Legislatura.
La confrontación tiene hasta ahora, en un reflejo de su dimensión, al gobernador Daniel Scioli como el blanco de los misiles y a su vice, Gabriel Mariotto, como el ejecutor de los disparos.
Y a esta altura parece claro que, por sus posibilidades de proyección en términos electorales en el marco del oficialismo, el desgaste del mandatario provincial es objetivo central. Pero debajo de esos "símbolos", germina una pelea mucho más profunda y abarcativa.

Parándose en el cuadrilátero

En un rincón, se nuclean La Cámpora, todos los grupos ultrakirchneristas, cristinistas -espectro que incluye a un puñado de intendentes- y aún "adversarios" caracterizados por una guerra de siglos con el peronismo bonaerense y una afinidad extrema con la Casa Rosada, como el sector de Martín Sabbatella.
En el otro rincón, la creación de "La Juan Domingo" vino a formalizar un nucleamiento de referentes del "peronismo puro" bonaerense. Ayer, en el acto de lanzamiento en Los Toldos, hubo grupos de legisladores e intendentes del interior pero muchos otros -sobre todo los jefes comunales del Conurbano- aportaron al mitin concejales y dirigentes y miran al nuevo espacio con especial atención.
Ocurre que la gran mayoría de los referentes del peronismo bonaerense están íntimamente convencidos de que el objetivo ultra K "vamos por todo" los incluye no para sumarlos sino para derrotarlos, y que la declaración de hostilidades de esos sectores en la Provincia abarca al "resto del mundo" con miras a las próximas contiendas electorales por la Gobernación y las intendencias, es decir, por el ejercicio del poder.
De hecho, "La Juan Domingo" fue gestada por un grupo de senadores con larga trayectoria en el PJ provincial, liderados por el ex intendente de Avellaneda Baldomero Cacho Alvarez, convencidos de que el ostracismo al que buscaba relegarlos el titular de la Cámara Alta, el vicegobernador Mariotto, iba más allá de sus roles en ese ámbito y apuntaba a su condición de dirigentes peronistas regionales.
En ese marco, con las embestidas del poder ultra K en la Legislatura contra el Gobernador como motivo de las primeras batallas explícitas, el sciolismo puro -Scioli mismo- encontró cobijo en la nueva agrupación, de la que, simultáneamente y a partir de la estructura que implica su poder institucional, se convirtió en un respaldo troncal.

Asumiendo al adversario

Por lo demás, que "La Juan Domingo" despunta como un espacio orgánico para la pelea de fondo con Scioli incluido, se refleja en las reacciones de Mariotto y de la titular del bloque oficialista de senadores, Cristina Fioramonti de Kunkel, en las horas previas al lanzamiento de la nueva agrupación.
El Vicegobernador, presidiendo un acto de grupos cordobeses K nucleados en una ignota agrupación "La Kirchner", y sobre todo la legisladora que comparte iniciales con la Presidenta, con sus primeras y duras críticas públicas a los integrantes de "La Juan Domingo", dejaron en claro que la asumen como un adversario interno formal.
Scioli, mientras tanto, también hizo esta semana un "aporte individual" a una pelea en la que los gestos son tan sustanciales como las acciones. Su visita a Córdoba y la foto con su par José Manuel De la Sota -quizás el gobernador peronista al que menos quiere el kirchnerismo- cayeron mal en la Casa Rosada, según se encargan de replicar sus voceros en la Provincia.

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