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El español del “vos”, el elegido para estudiar

Más de 50.000 jóvenes llegan a la Argentina cada año para aprender el español que habla de “vos”, el que sabe a mate y canta tango, y que ha convertido al país en el destino latinoamericano preferido de los estudiantes de este idioma como lengua extranjera.
Argentina mantiene este título honorífico desde hace varios años, a pesar que desde 2010 el flujo de alumnos ha decrecido considerablemente, según un informe de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El país de Jorge Luis Borges y Julio Cortázar desplazó en la última década del liderazgo como destino de estudio idiomático a países como México o Costa Rica, y a nivel internacional sólo España supera a la Argentina en recepción de estudiantes por esta temática.

Razones “económicas”

El aprendizaje del español experimentó un crecimiento explosivo a partir del 2003, después de que Argentina atravesara la grave crisis económica (1999-2002) que depreció el peso y la convirtió en un destino muy barato gracias a la diferencia cambiaria.
Sin embargo, últimamente la tendencia se ha invertido: en 2012 Argentina recibió un 40 por ciento menos de alumnos que en 2010, año en que se registró una cifra de 70.000 estudiantes, según los datos de la Cancillería argentina.
Profesores y asociaciones de docentes señalan como motivos de este descenso la elevada tasa de inflación del país -que ha anulado la ventaja económica que suponía antes venir a cursar español a Argentina- y la crisis económica global.
“Antes había muchos alumnos, ahora a duras penas se completan los cursos. En todas las escuelas se nota mucho la diferencia, muchas cerraron”, dice Malena Lapacó, quien enseña español a extranjeros en el Centro de Idiomas de la Universidad de Buenos Aires desde hace siete años.

Jóvenes y viajeros

El estudiante de español en Argentina es mayoritariamente joven, de entre 19 y 26 años, viajero temporalmente en Latinoamérica.
Las procedencias más repetidas son Estados Unidos, Canadá, el norte de Europa, Gran Bretaña, Francia y, cada vez más, de Brasil.
“Unos 50 mil jóvenes de todo el mundo vienen por año a la Argentina a aprender el idioma español”
En el marco de esa tendencia, la ciudad de Buenos Aires es el destino más escogido, pero ciudades del interior menos populosas como Córdoba, La Plata, o Rosario también aspiran a ser el destino del aprendiz de castellano.
“En Buenos Aires, al haber muchos descendientes de españoles e italianos, hay una cultura más europea, dentro del contexto de Latinoamérica”, apunta Lapacó, y añade que los estudiantes se ven “muy atraídos por la fama y la intensa vida cultural” de la capital federal.
En tanto, a pesar de la disminución de la cantidad de alumnos de los últimos tres años, el número de profesores de español sigue creciendo.
“Por un lado, hay una visibilidad mayor de la enseñanza del español como salida laboral y, por otro, el aumento de extranjeros provocó que hubiera mucho trabajo y se crease una nueva área profesional”, explica Claudia Fernández, presidente de la Asociación Argentina de Docentes de Español.
Más de 200 centros educativos ofrecen clases de español para extranjeros en Argentina, sin contar con los docentes que prestan este servicio de forma particular.
Desde la Cancillería argentina se apuesta a promocionar el “castellano argentino” a través del Certificado de Español, Lengua y Uso (CELU), un examen oficial del idioma avalado por el Ministerio de Educación y diseñado por un consorcio de universidades del país.
“Existe ya en varias ciudades de Brasil y este año se va a tomar en Italia. En Alemania se da desde hace más de cuatro años y hay conversaciones entre universidades de Tailandia y el CELU, para que empiece a haber pruebas del examen en Asia”, señala Luciana Velloso, de la Dirección General de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina.

Con acento argentino

Desde Buenos Aires se fomenta el castellano con gramática y acento argentinos, pero los profesores a menudo se encuentran con alumnos que han aprendido la variedad más “ibérica” del español, la del “tú” y el “vosotros”.
“Acá se enseña el español de acá, los libros tienen el vos y el vocabulario porteño pero, obviamente, el que aprendió algo antes lo puede utilizar”, dice la profesora Lapacó.
Lejos de ser un problema, los estudiantes le toman el gusto rápidamente a hablar “de vos”.

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