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OPINIÓN

RSE y las personas

La Responsabilidad Social Empresaria (RSE) no es otra cosa que un modelo de gestión que depende de quienes lo diseñan y lo aplican -las personas- y que apunta, principalmente, a generar resultados que las beneficien en primer lugar.
La simpleza suele generar versiones complejas, y algo de eso le debe ocurrir a la RSE ya que su diseño, implementación y análisis no suelen ser tan simples como podrían.
En el centro de todo están las personas, de hecho las personas son actores insustituibles para cualquier escenario imaginable.     
La RSE existe porque son personas las que la generan y personas las que sufren, o disfrutan, de las consecuencias que produce.    
Personas son también las que forman las empresas que deciden –o no- adoptar el modelo de gestión de la RSE en beneficio tanto de sus empresas como de la comunidad de la que forman parte; porque las empresas son –en sí mismas- expresiones sociales.
La persona está siempre como actor pero hay una frontera que divide lo que hace en tanto sea o no RSE; esa frontera es la del individualismo.
Cuando la persona actúa por sí misma, sin tener en cuenta al grupo al que pertenece (en especial, en lo relacionado con la RSE, a la empresa o institución de la que forma parte) lo que hace no puede considerarse como RSE sino como filantropía.
Estamos transitando un momento en donde mucho de lo que se considera como RSE no es más que filantropía Tuneada; distintas versiones de filantropía que intentan maquillarse para verse de forma distinta sin que la filantropía tenga en sí misma nada vergonzante.    
Los medios vinculan con la RSE la decisión de Samuel "Sam" Simon –quien co-creó junto a Matt Groening la serie "Los Simpsons" y quien, al enterarse de que solo le quedaban pocos meses de vida por un cáncer terminal decidió donar toda su fortuna. La decisión de Samuel "Sam" Simon es admirable y ojalá sirva para los fines: que se destinen y contagie a muchos con su decisión, pero es importante diferenciarla de la RSE.    
No es siquiera imaginable la razón y sentimiento que puede mover a una persona en semejante circunstancia pero lo cierto es que, cualquiera sea, se trata de una razón y sentimiento personal.      
Tan personal que no puede ser compartida con su empresa. Es un caso similar al de la cruzada "The Giving Pledge" impulsada por Bill Gates y Warren Buffett en la que convocan a las personas más ricas del mundo a donar su dinero para ser utilizado con fines filantrópicos.
Personas que han hecho su fortuna a través de empresas exitosas dejan de lado a sus corporaciones para llevar a cabo acciones que beneficien a otros sin que haya ningún beneficio para las empresas que les permitieron reunir los fondos.
Quien se hizo rico gracias al desempeño de Microsoft –sin quitarle nada de mérito personal, claro- decide utilizar su dinero sin tener en cuenta a la empresa.
Esto podría llegar a considerarse hasta injusto, pero lo que si es cierto es que está muy lejos de ser RSE. La RSE está lejos del individualismo -en la vereda de enfrente para ser más precisos- y no tiene que ver ni con la culpa ni con la compasión ni con lo que puede conmover a una persona que piensa en "ella y su mundo".     
La RSE tiene que ver con la conveniencia mutua, con la necesidad de progresar en un medio que progresa –en lo posible- a un ritmo similar al que lo hacemos nosotros. Tiene que ver con las personas, por supuesto, pero integradas en sus grupos de pertenencia y de referencia.     
En las personas que saben que solas no pueden conseguir alcanzar el máximo de su potencial y que, para hacerlo en equipo deben tener en cuenta el medio ambiente en el que se desempeñan y el resto de los actores con los que necesariamente interactúan aspirando a que todos queden enriquecidos con la experiencia común.
Siempre son las personas las que definen y, en términos de RSE la necesidad de que esas personas tengan en cuenta a todos y cada uno de los grupos de los cuales forman parte donde las empresas son actores valiosos, positivos y que deben ser tenidos en cuenta.
Por algo integran a la RSE desde su propia denominación.


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