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ECONOMÍA

“Argentina tiene razón”

Los holds out y, contrario sensu, los holds in, eran en un tiempo legítimos poseedores de bonos de la deuda argentina en perfectas paridad de condiciones como acreedores. Ahora, después de los respectivos canjes de 2005 y 2010, hay dos situaciones bien diferenciadas: los hold out, quienes decidieron en total y justa libertad no aceptar el ofrecimiento argentino de canje y seguir la batalla legal para la devolución del total de la deuda. Y hubo quienes, por las razones que existen, y que no vienen al caso analizar en este lugar, aceptaron  el canje de la deuda y aceptaron el ofrecimiento argentino en las condiciones que les fueron ofrecidas.
Desde ese momento no hay más tenedores de bonos argentinos de una sola clase; sí hay tenedores aún en default del viejo bono,  y tenedores de un nuevo bono aceptado (con descuento del 75% ) y performing. La suerte de los dos se ha dividido para siempre en el momento en que aceptaron o no el canje propuesto. Así lo entienden muchos expertos y asesores legales¸ así lo entiende la FED NY y, como también lo manifestaron oportunamente ante el juez Griesa, los bancos fiduciarios, organismos de clearing y el Fondo de Inversión Gramercy, entre otras entidades representativas de bonistas que ingresaron al canje.
Así también, en mi calidad de representante y asesor legal de bonistas italianos a través de Adusbef –Asociación de consumidores bancarios italianos-, creo oportuno señalar con toda claridad que no entiendo posible ubicar en el mismo plano a los bonistas que no aceptaron el canje;  con quienes entraron en el canje. No hay a nuestro entender pari passu posible. Si hubiera pari passu, como entendió el tribunal de Nueva York, sería reconocer  que si los holds out lograsen una sentencia positiva, los holds in deberían encontrarse en la misma situación y cobrar a la paridad sin haber hecho juicio alguno.
Las dos vías de elección han separado definitivamente las realidades de los poseedores de bonos argentinos. Son dos bonos definitivamente diferentes. Lamentablemente  así no lo entendió el juez norteamericano  Griesa y ojalá se revierta esta posición  en la apelación.
Además, los pagos efectuados por argentina en el exterior a favor de los poseedores de bonos, ahora performing, no tiene vuelta atrás, por lo tanto no pueden ser pensados como reserva pasible de embargar. Ese dinero, al momento de salir de Argentina, pasa a ser propiedad de los titulares de los bonos y, por tanto, no embargable. Así de simple.
Ojalá no se repita la situación única de Perú del año 2000, en la que se consagró una flagrante injusticia.


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