Alberto Fernández logró el sólido respaldo de los gobernadores durante el encuentro que se hizo en La Rioja.
Alberto Fernández logró el sólido respaldo de los gobernadores durante el encuentro que se hizo en La Rioja.
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

La peor semana de Alberto Fernández, que ahora apura medidas para aliviar el bolsillo

La victoria en las PASO de Juntos expuso la debilidad del Presidente para orientar a la coalición oficial, mientras que Cristina Kirchner obligó a rearmar rápidamente el Gabinete y ahora presiona por un giro en el rumbo.

Solo una semana pasó desde la dura derrota electoral que sufrió el Gobierno y que generó una crisis en el Frente de Todos. El frustrado intento de emancipación del Presidente respecto de su poderosa Vice provocó una crisis institucional apenas reparada con la confección a última hora del viernes de lo que pareciera ser una suerte de Gabinete de transición, en el que primó la voluntad de Cristina Kirchner, aquella que preanuncia futuras tensiones por el rumbo económico si continuaran por más tiempo ministros de esta área fuertemente cuestionados por el Instituto Patria.
En medio de los pases de facturas, durante la noche del 12 de septiembre en el búnker de Chacarita había coincidencia en que la crisis económica y ciertos traspiés de Alberto Fernández -como la “foto de Olivos”- fueron los factores que explicaban la derrota. 

Malestar con ministros
En el entorno de la expresidenta no ocultaban su malestar con los ministros Matías Kulfas (Producción) y Claudio Moroni (Trabajo) y Santiago Cafiero (Jefe de Gabinete) pero finalmente, se decidió por un cambio en el esquema político a fin de priorizar el ordenamiento de “Todos” y avanzar en un acuerdo con el FMI tras los comicios del 14 de noviembre.
Es que el ala kirchnerista de la coalición se sorprendió con la resistencia a los cambios que había ensayado a comienzos de semana el Presidente y por eso decidieron ir a fondo. A la ola de renuncias que comenzó Wado de Pedro -al que en Casa Rosada se intentó desplazar, sin éxito, tras el rechazo de dos gobernadores para tomar su lugar- le siguió el misil epistolar de la Vicepresidenta difundido durante el atardecer del jueves. Fue tan potente que terminó desarticulando el viaje a México que tenía previsto hacer al Presidente al día siguiente para participar de una nueva ronda de la Celac. En representación de la Argentina fue enviado Felipe Solá, quien se enteró de su eyección como canciller en una escala en El Salvador, por lo que terminó desistiendo de participar del foro internacional y ya en tierras aztecas, envió su renuncia a Buenos Aires.
El aquelarre, a la postre, terminó debilitando aún más la autoridad presidencial. La carta de Cristina, en paralelo a los contundentes audios viralizados de la diputada Fernanda Vallejos, confirmaron que para el kirchnerismo el rumbo económico hasta acá solo produjo un ajuste económico que decantó en derrota electoral. 

Apuesta a la reactivación
Ahora se intentará acelerar la reactivación volcando pesos a la calle: ayer se publicó un DNU que autoriza el uso de los DEGS (4 mil millones de dólares por derechos especiales de giro) del FMI para la campaña cuando semanas atrás la propia Cristina había bendecido su utilización para pagar los vencimientos de septiembre y diciembre que Argentina tiene con el organismo de crédito.
Todas las miradas estarán puestas en las próximas semanas en Guzmán, quien diseñó un Presupuesto 2022 que recorta subsidios a la energía al avanzar en la segmentación tarifaria. Aunque había avalado una expansión fiscal en el segundo semestre en el año, había terminado la primera mitad de 2021 con un déficit fiscal de 0,6 por ciento. Esa situación con las cuentas -cuestionada por Cristina en su carta al enumerar la poca ejecución presupuestaria y el atraso salarial-, lo ha puesto en la mira tanto de la titular del Senado como de Sergio Massa, quien intenta influir en las negociaciones con el organismo que preside Kristalina Giorgieva.
Con este telón de fondo, el Presidente decidió acordar con su Vice la continuidad del Frente de Todos y avanzar en un Gabinete que, no son pocas las voces que lo admiten, podría nuevamente cambiar en diciembre próximo.
El oficialismo intentará recuperar votos de cara a las elecciones Generales del 14 de noviembre. El anuncio del “paquete electoral” fue deglutido por el cataclismo institucional y ahora se espera que la próxima semana vaya tomando forma. Obrará como suerte de “relanzamiento de la gestión” pero no hay optimismo que pueda derramar optimismo en los bolsillos antes que los argentinos vuelvan a concurrir a las urnas.

En busca de respaldo
Aunque solo el tucumano Juan Manzur decidió aceptar el convite para sumarse como jefe de Gabinete, avalado por Cristina, Fernández ayer buscó respaldarse en un puñado de gobernadores del Norte.
Compartió una “reunión de trabajo” en La Rioja donde lo recibió el mandatario local, Ricardo Quintela y al que sumaron el flamante ministro coordinador, Sergio Uñac (San Juan) -que rechazó liderar un ministerio del Interior “loteado” por camporistas-, Jorge Capitanich (Chaco), Raúl Jalil (Catamarca), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Mariano Arcioni (Chubut). Caciques provinciales a cargo de territorios con un escaso electorado. Las “ausencias” -el bonaerense Axel Kicillof o el santafesino Omar Perotti, por caso, estuvieron conectados vía teleconferencia-, hablan mucho del momento político del jefe de Estado.
Hasta la CGT, que en el fragor de la disputa interna se había volcado a respaldar cerradamente a Fernández, ayer emitió un comunicado ambiguo en el que saludaba la “decisión del Presidente y la Vicepresidenta de preservar la unidad del Frente de Todos”.

Reacción de la Iglesia
La Iglesia católica, a su modo, también buscó provocar una reacción del jefe de Estado, al que cuestionó por estar pendiente de su agenda de género y no tanto de la salud y atención a las necesidades socio-económicas de las barridas.
Los mensajes del arzobispo platense “Tucho” Fernández y sobre todo del titular del Episcopado, Oscar Ojea, hicieron notar una preocupación originada en Roma. Hasta allí viajará el próximo 30 de septiembre Gustavo Vera, amigo papal y titular del Comité Anti Trata de Jefatura de Gabinete, donde participará de un coloquio específico en la Pontificia Academia de Ciencias Sociales.

Cautela en la oposición
La oposición asistió con cautela al tembladeral del oficialismo. Aspira a confirmar su victoria en las generales de noviembre y a dar señales de unidad en contraposición con el internismo a flor de piel de “Todos”. María Eugenia Vidal ya tuvo su foto con Ricardo López Murphy y el resto de los candidatos de la lista que decantó las primarias de “Juntos” en la capital. En Provincia, Diego Santilli y Facundo Manes, se encaminan a transitar el mismo sendero.
El alcalde Horacio Rodríguez Larreta, el “gran ganador” de los comicios de hace una semana, prefirió permanecer a un costado de la disputa del oficialismo. Mientras, avanza con su despliegue territorial en las villas de la Ciudad Autónoma -en la mayoría volvió a triunfar la alianza opositora a diferencia de lo ocurrido en 2019- y sigue tejiendo vínculos en la provincia de Buenos Aires, clave para su proyecto presidencial de 2023.

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